Traducciónes: inglés
Bendiciones en el poderoso nombre de Cristo Jesús. Hoy, mientras estaba orando, le preguntaba al Señor si quería comunicarle algo a su pueblo, y Él me traía a la mente una y otra vez el país de Chile y me invitaba a revisar las cosas que me había mostrado para ese país.
Por ejemplo, en diciembre de 2023 había profetizado que venían incendios fuertes para Chile, y en febrero de 2024 pudimos ver esa profecía cumplida. Ese mes hubo fuertes incendios forestales en los que fallecieron más de 130 personas.
Inmediatamente después hice una intercesión en vivo por Chile. En esa transmisión el Señor avisó que después del juicio por fuego venía un juicio por agua, y yo veía lluvias, tormentas y relámpagos sobre Chile.
Veo una nube negra extendiéndose sobre Chile y también una tormenta y relámpagos. Es un nubarrón totalmente oscuro que se posa sobre el mapa de Chile.
Clamen, hijitos, dice el Señor. Clamen, porque viene más desastre, pero clamen de verdad, desde el dolor de sus corazones, con todo su ser. Clamen por misericordia, porque la balanza no se inclina a favor de Chile, dice el Señor.
Es tremendo lo claro y directo que habla Dios en estos últimos tiempos, y aun así la gente no quiere creer. Incluso muchos hijos de Dios siguen diciendo que Dios ya no habla hoy, que ya no hay profetas, que ya nadie profetiza en estos tiempos, y tantas mentiras más.
Dios habla y advierte sobre los juicios que van a venir sobre las naciones de la tierra por causa del pecado, para que, si la gente se arrepiente y se pone a cuentas con Él, estos juicios puedan ser revertidos o al menos menguados.
Todos tienen que saber que existe un Dios que habita en los cielos y que aún hoy habla y advierte sobre lo que va a venir porque ama a las personas y no quiere que se pierdan, sino que se aparten de sus pecados y se conviertan para ser guardadas de estos eventos catastróficos.
Y lo que estamos viendo en las noticias de Chile en este tiempo es tremendo: aluviones e inundaciones que nos muestran cómo se cumple lo que el Señor anunció acerca de los juicios por agua. Les comparto algunos de los datos que se han publicado.
Ya en julio y agosto de este año, los temporales habían afectado a diez regiones del país. Con El Niño en desarrollo, un intenso río atmosférico alimentó esas lluvias, que dejaron al menos 15 fallecidos, miles de damnificados y decenas de miles de personas aisladas. Coquimbo y Atacama estuvieron entre las zonas más golpeadas, y en ese momento se estimaba que las pérdidas podían superar los 750 millones de dólares. Durante esos mismos meses hubo además una tromba sobre el lago Llanquihue, un tornado en Ñuble y fuertes nevadas en La Araucanía.
Y ahora, en octubre, las lluvias volvieron a provocar destrozos. El día 8, un aluvión arrastró decenas de vehículos, dejó seis heridos y afectó a más de 2.000 viviendas en San Carlos de Apoquindo, en la precordillera de Santiago. A los pocos días, una granizada inusual y tormentas eléctricas inundaron calles, estacionamientos y viviendas en distintos puntos de la Región Metropolitana. Además, hace unos días hubo una avalancha en los Andes.
Y el mal tiempo sigue: se esperan nuevos sistemas frontales, tormentas eléctricas y posibles remociones en masa. Por eso ahora Chile está en emergencia climática preventiva, con alerta roja en algunas zonas.
Dios ama a su pueblo y anuncia el porvenir, como dice la Biblia:
[Isaías 46:10] que anuncio lo por venir desde el principio, y desde la antigüedad lo que aún no era hecho; que digo: Mi consejo permanecerá, y haré todo lo que quiero.
Ya en febrero de 2024, Dios avisó claramente lo que se venía para Chile, y hoy estamos viendo cómo muchas de las cosas que anunció van sucediendo una tras otra. Y el Señor sigue hablando para que todo el mundo esté avisado.
Pero el Señor también está teniendo misericordia, porque hay un pueblo que clama, pide misericordia y ayuna por lo que Él está mostrando.
Dios no está mostrando estas cosas solamente a través de atalayas como yo, sino que también le habla a su pueblo de manera personal, a través de sueños, palabras y visiones, porque Él cuida a su pueblo y se encarga de advertirlo para que se prepare, ore y le pida al Espíritu Santo guía para saber qué hacer cuando estos eventos lleguen a su región.
Chile se tiene que preparar para un tsunami que inunde sus costas, para un terremoto y para más incendios. En este momento estoy viendo edificios que se derrumban, bosques que arden y agua que entra e inunda las costas chilenas.
Chile está siendo purificado, dice Dios. Lo que está pasando y lo que todavía va a venir es consecuencia de tanto pecado, de tanta idolatría, de seguir a falsos dioses, de rezar a imágenes de santos, de tanta hechicería y de los rituales que se han hecho en Chile.
Noelia: El Señor me dice que Chile será inundado y que el aluvión de estos días es un aviso del agua que viene y también una señal de que Dios está limpiando al país y purificando a su pueblo chileno.
Oren, hijitos, dice el Señor. Oren, porque viene más. Oren, porque la población se levanta contra su presidente. Oren, porque hay planes de quitar a José Antonio Kast del trono donde está sentado. Oren, porque lo quieren quitar del poder por la fuerza.
Noelia: Hace un tiempo, el Señor anunció a través de mí que Francia iba a entrar en crisis, y hoy estamos viendo esa rebelión del pueblo contra el gobierno de Macron. Y el Señor me hace entender ahora que algo similar se está gestando en Chile y que viene una tormenta política a esa nación. Por eso primero vienen tormentas físicas, porque el Señor habla a través de la naturaleza.
Chile está sufriendo juicios por causa del pecado de sus habitantes, y al mismo tiempo Dios está usando esos eventos como una señal profética. Hay cosas que primero suceden en lo físico, pero que después se vienen en lo político, sobre el gobierno y su cabeza.
Dios me dice que quieren quitar al presidente chileno por la fuerza, como cuando se corta un árbol con hacha. Hay un complot para quitarlo a través de levantamiento popular y oposición política antes de que termine su mandato.
El Señor revela estos planes para que su pueblo ore e interceda por José Antonio Kast, porque es Él quien colocó a este hombre en el trono de Chile.
Yo veo el trono de Kast sacudirse y tambalearse. Dios advierte que viene más sacudimiento sobre el trono de poder en ese país, para que su pueblo interceda y pida estabilidad para Chile.
Y ahora veo todo Chile encendido en llamas. Esto significa que todavía vienen más incendios, pero también que el pueblo está incendiado y que se está gestando agitación popular en los corazones. La gente quiere salir a las calles a protestar contra su presidente.
La instrucción del Espíritu Santo para los chilenos es pedir estabilidad, pedir tiempo para que José Antonio Kast pueda terminar lo que fue enviado a hacer en Chile.
Oren por fuerza política para él y por determinación en sus decisiones, dice Dios. Oren por un trono estable.
Noelia: Quiero aclarar que no tengo ningún interés personal en quién es el presidente de Chile. Como ciudadana, me afecta todo lo que está sucediendo en Latinoamérica y en el resto del mundo, pero a mí no me interesa ni la izquierda ni la derecha, ni nada que tenga que ver con la política.
En este momento vengo como mensajera de los cielos para transmitirles lo que Dios quiere decirles, y no mis opiniones. Les guste o no, lo tomen o no, yo voy a decir lo que Él quiere que diga y voy a comunicarles cómo Él ve las cosas.
Es el Señor el que les está indicando a sus intercesores chilenos que deben respaldar a su presidente para evitar que ocurra un golpe de Estado y que él sea arrancado del poder antes de tiempo, porque hay una revolución popular que se está gestando en Chile.
Pero esto se puede detener si ese ejército de intercesores, al que Dios le está advirtiendo lo mismo en estos días, dobla las rodillas, clama a Dios, gime e intercede por su presidente, por la oposición y por la cúpula política.
Oren para que el presidente de Chile se plante fuerte y pise firme, para que se establezca en ese trono y pueda terminar las tareas que el Señor le encomendó para su mandato.
Oren para que haya equilibrio en el pueblo, dice Dios. Oren para calmar las aguas y evitar esta revolución, porque el enemigo estaría muy contento de ver a Chile desestabilizado.
Noelia: Esto pasa justo cuando en Sudamérica se está gestando una unión, de la que ya les hablé. Yo dije que los gobiernos de distintos países de Latinoamérica iban a cambiar de ideología, pasando de la izquierda a la derecha, y eso es lo que estamos viendo en la mayoría de ellos.
Es un movimiento que Dios está realizando. No es que la derecha sea santa o perfecta, sino que en este tiempo Dios está usando a estos gobernantes de derecha como herramientas para cumplir sus propósitos en Latinoamérica, más allá de sus defectos y de las cosas que hagan bien o mal.
La derecha en este tiempo está siendo un instrumento a través del cual Dios está estableciendo su Reino en Latinoamérica, y Chile es parte de ese plan. Pero el enemigo viene a oponerse para que Kast no llegue a formar parte de esa unión sureña.
El Señor dice que el chileno está enojado y cansado. El chileno quiere levantarse, manifestarse, sacar lo que tiene en el corazón. Hay una violencia que se está gestando en aquellos que quieren salir a protestar, como una olla a presión cuya temperatura está aumentando y que está por explotar.
Dios está mostrando lo que se está gestando para que su pueblo clame por esto, porque los insensatos no van a clamar. Los inconversos no van a gemir. Los mundanos, los que no conocen a Jesús como su Salvador y no lo siguen, no van a hacer el trabajo que le toca al pueblo de Dios.
Por lo tanto, si la comunidad cristiana nacida de nuevo en Chile no eleva el incienso de intercesión al nivel necesario para contrarrestar esto, pidiendo perdón por los pecados de su pueblo y cubriéndole las espaldas al rey que Dios ha colocado en ese país, los planes del enemigo van a seguir adelante y Chile va a quedar desprestigiado ante Latinoamérica y ante otras naciones de la tierra que quieren aprovecharse de esa debilidad.
Clamen, hijitos, dice Dios. Clamen.
Noelia: El Señor me muestra que les está revelando esto a muchos de ustedes a través de sueños donde ven cómo el pueblo se levanta y saben de complots contra el presidente y de falsas acusaciones que se van a hacer en su contra. Y Él les está mostrando todo esto para que hagan algo con lo que reciben.
Intercedan, dice Dios, y no se queden durmiendo.
Noelia: Esto es una alerta roja para Chile, en lo climático y en lo político, porque se quiere desestabilizar ese país.
Sean activos, dice Dios, y levanten grupos de intercesión por Chile. No se duerman y no se queden criticando a sus gobernantes.
Noelia: Oren por ellos, porque es nuestra obligación interceder por los gobernantes.
[1 Timoteo 2:1-2] Exhorto ante todo, a que se hagan rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias, por todos los hombres; por los reyes y por todos los que están en eminencia, para que vivamos quieta y reposadamente en toda piedad y honestidad.
Alabado sea el Señor. Chile, el Señor te ama.
Dios dice que Chile tiene que cuidar y reforzar sus fronteras, guardar sus recursos naturales y no permitir que se desangre en esa área.
Estoy viendo que hay recursos naturales que salen de Chile como agua, pero el Señor me dice que no deberían salir. Es como si el país se diluyera, como si el agua se le escapara y se perdieran beneficios que son en primer lugar para su población.
Dios dice que esto también es una instrucción para sus gobernantes y para su presidente: cerrar la canilla por donde se están perdiendo esos recursos y no permitir que los recursos que Chile necesita se vayan a otros países.
Oren por esto también, dice el Señor. Oren para que Chile cuide y retenga sus recursos naturales y los use para su propio beneficio en primer lugar.
Noelia: Como Dios ya ha dicho varias veces, cada nación debe cuidar y proteger sus recursos naturales, y nosotros debemos orar por eso, porque vienen los lobos de afuera a llevárselos, a explotarlos de manera injusta, cuando esos recursos están ahí para bendecir primero a esa región, no a los de afuera. Y Dios en este momento me repite lo mismo para Chile.
Ahora veo la bandera de Chile manchada con sangre y pienso que es otra advertencia. Cuando profeticé sobre Francia, vi su bandera manchada con sangre y el Señor decía que venía una crisis a ese país, y hoy vemos esas terribles protestas.
Hay una similitud entre lo que está sucediendo en Francia y lo que se está gestando en Chile. Y escucho las mismas palabras cada vez que el Espíritu me habla sobre Chile: levantamiento popular, protestas.
Así que lleven esto delante del Señor en oración para que lo que se está gestando quizás sea detenido. Si siguen la guía del Espíritu, el Señor les va a mostrar aún más cómo interceder por su nación.
Bendecimos a Chile y oramos por su paz en el nombre poderoso de Jesús. Amén.
