Traducciónes: inglés
Bendiciones en el poderoso nombre de Cristo Jesús. Estoy aquí nuevamente al servicio de la iglesia de nuestro Señor para su edificación, para su consolación y para su exhortación, porque para eso sirve la profecía. La Palabra de Dios dice:
[1 Pedro 2:2] Desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación.
Este es el pasaje que el Espíritu Santo me daba hoy para esta palabra que voy a entregar, haciéndome entender que hoy el Señor les va a hablar a aquellos que recién han nacido de nuevo, que han venido hace poco tiempo a los caminos de la fe.
[Juan 3:3-8] Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios. Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre, y nacer? Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios. Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es. No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer de nuevo. 8 El viento sopla de donde quiere, y oyes su sonido; mas ni sabes de dónde viene, ni a dónde va; así es todo aquel que es nacido del Espíritu.
Señor, te damos gracias porque Tú hablas por profecía no solamente a los que están maduros espiritualmente, sino también a los que son como bebés recién nacidos. Te damos gracias porque Tú te preocupas de los bebés espirituales, de los niños, de los jóvenes, de los adultos y de los ancianos en la fe. Y hoy has puesto tus ojos en aquellos que han creído hace poco, que se han dejado bautizar en agua recientemente y que han recibido el bautismo del Espíritu Santo.
Yo bendigo a todos aquellos que escuchan esta palabra, Señor. Yo bendigo a estos que estoy viendo ahora como si fueran bebés, que quizás tengan muchos años, pero espiritualmente son pequeñitos. Y en este momento me dispongo como tu vaso profético para comunicarles lo que Tú quieras hablarles hoy, Señor.
Los veo como un bebé que está intentando ponerse de pie para comenzar a caminar por sí mismo. A veces se cae y otras veces tiene que tomarse de algunos muebles o de la mano de su padre, hasta que logra caminar solo.
El Señor les dice que tengan paciencia, que tengan esperanza, que sepan disfrutar de todas las etapas de la vida espiritual, que se tengan paciencia en este aprendizaje, porque una vez que uno ha nacido de nuevo, recién comienza su edificación, como un edificio que empieza a levantarse, pero que aún no ha tomado la forma dibujada en el plano del arquitecto.
Estoy viendo planos de un edificio. Los planos están terminados, pero la construcción del edificio recién empezó. Los que recién nacieron de nuevo son como un edificio cuyo proyecto ya está definido, pero cuyas bases recién se están construyendo.
Noelia: Aunque ahora no comprendan muchas cosas y a veces se sientan como perdidos, sin saber qué pasos dar, como alguien que recién llega a un lugar y no comprende de qué se trata ni por qué se hacen las cosas de determinada manera, tienen que entender que el plano ya está hecho y que el que lo dibujó es el mismo Creador de sus almas.
Aunque hoy este edificio no está completamente levantado, eso no quiere decir que sus planos no estén listos. Esos planos están listos desde antes de la fundación del mundo.
[Filipenses 1:6] Estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo.
El Espíritu de Dios dice que ese plano de tu edificio no fue hecho por mano de hombre, sino por la de Dios mismo, como las primeras tablas que Él le entregó a Moisés y que estaban escritas por el dedo de Dios. De la misma manera, el plano de tu edificio está dibujado desde antes de la fundación del mundo por ese mismo dedo de Dios.
Por lo tanto, como ese plano ya está dibujado, solo hay que tener paciencia mientras se va colocando ladrillo por ladrillo. Solo hay que tener paciencia y colaborar con la construcción de ese edificio, sabiendo que el final ya está en los planos de Dios, plasmado y dibujado por su propio dedo.
[Éxodo 31:18] Y dio a Moisés, cuando acabó de hablar con él en el monte de Sinaí, dos tablas del testimonio, tablas de piedra escritas con el dedo de Dios.
Niñito, niñita, dice el Señor, estás en mis manos. No estás solo, no estás a la deriva. Yo soy tu Padre y te tomo de la mano para llevarte por el camino por el que tengas que andar. No tengas miedo.
Noelia: Esto te dice Dios a ti, que recién naciste de nuevo. Tus ojos apenas fueron abiertos y el velo fue quitado de tu corazón para ver a Jesús y reconocerlo como tu Salvador y el Rey de tu vida, como el Señor de señores y Rey de reyes. Acabas de despertar, pero no estás solo en ese despertar. Es el mismo Señor Jesús el que ha venido a tomarte de la mano mientras estabas dormido en tus pecados y llamarte a la vida eterna.
Estoy aquí, dice el Señor, acompañándote desde el primer momento en el que creíste en Mí. Estoy ahí al lado tuyo y no me he ido de tu lado. Sé que tienes muchas preguntas y escucho que me preguntas muchas cosas.
Ya tengo planificado el camino por el que quiero que andes, dice Dios. Mis huellas ya están marcadas para que me sigas. No estás perdido; tienes mi Palabra para que sea como lumbrera a tu camino. No estás solo; te he dejado un manual completo para tu vida en Cristo Jesús.
Noelia: El Señor está hablando de la Biblia, nuestro manual de vida.
[1 Pedro 2:1-3] Desechando, pues, toda malicia, todo engaño, hipocresía, envidias, y todas las detracciones, desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación, si es que habéis gustado la benignidad del Señor.
Dios dice que Él ha dejado en las Escrituras todos los pasos que un cristiano necesita dar cuando recién se convierte al Señor Jesús.
Primero tienen que apegarse a Mí, dice Jesús, no a los hombres. Primero deben conocerme a Mí, no a los hombres. Primero deben abrazarse de Mí, no de ningún hombre y de ninguna mujer. Primero deben conocerme a Mí a través de la Palabra escrita. Primero deben conocer cuál es mi voluntad buena, perfecta y agradable a través de esa Palabra que les dejé escrita para que no se pierdan ni a la derecha ni a la izquierda. Primero tienen que conocer al Espíritu Santo y preguntarle a Él, no a los hombres, cuál es el siguiente paso que tienen que dar.
Noelia: El Señor no está diciendo que no deban congregarse y tener comunión con otros hermanos, ni que no deban tener un pastor terrenal, sino que Él mismo y la relación con el Espíritu Santo deben estar en primer lugar.
El Señor dice que por causa del engaño que va a aumentar y de la apostasía que se va a dar en la Iglesia, es fundamental que todos los que han nacido de nuevo aprendan a seguir la guía del Espíritu Santo y que lean la Biblia de principio a fin y entiendan los principios bíblicos que los van a ayudar a establecer el fundamento de sus nuevas vidas en Cristo Jesús.
Si primero recurren a los hombres, si primero aprenden a desarrollar una relación cercana con un ministro de Dios o con otros hermanos en vez de con el Espíritu Santo de Dios, si no se arraigan primeramente en las Escrituras, entonces están expuestos a caer en algunos de los engaños que se enseñan en las iglesias cristianas de hoy en día.
Primero búsquenme a Mí, dice Jesús, porque Yo soy el que los salvó, porque Yo soy el que los rescató, porque solo Yo tengo palabras de vida. ¿A quién más van a recurrir? Primero arraíguense en la fe en Mí, no en ningún hombre ni en ninguna mujer.
[Mateo 6:33] Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.
Noelia: El Señor me dice que la Biblia tiene que grabarse en nosotros y estar presente en cada paso que damos: de mañana, de tarde y de noche. Y me vienen a la mente estos pasajes:
[2 Timoteo 3:16-17] Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.
[Josué 1:8] Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien.
[Salmos 1:2] Sino que en la ley de Jehová está su delicia, y en su ley medita de día y de noche.
El Espíritu Santo está poniendo sobre la mesa estos pasajes para hablar de todo lo que Él dejó escrito en la Biblie, para que medites en esos libros de noche y de día y encuentres en ellos tu guía, tu esperanza y tu luz para entender todas las cosas, y no en lo que te enseñan los hombres.
Primero el Salvador, dice Jesús, y después los que fueron salvados. Primero Yo como el Pastor de vuestras almas, y después el pastor terrenal. Primero la guía del Espíritu Santo de Dios, y después la guía de los hombres, que a su vez estén guiados por el mismo Espíritu de Dios.
[1 Pedro 2:25] Porque vosotros erais como ovejas descarriadas, pero ahora habéis vuelto al Pastor y Obispo de vuestras almas.
Si ustedes no siguen este orden, si ustedes buscan primero la guía de los hombres y no la Mía, dice el Señor, entonces el pan que ellos les den puede llegar a estar contaminado, puede llegar a tener moho, puede llegar a estar podrido, puede llegar a tener levadura y no ser un pan completamente sano, sin que ustedes se den cuenta.
Ustedes no compran una comida que no conocen sin antes investigar de qué se trata, dice el Señor. Si fueran a un país extranjero donde se comen cosas que ustedes normalmente no comen, es muy probable que primero vayan a averiguar qué es eso que están por comer. Y si les sirvieran un plato en su mesa, ¿no preguntarían qué es lo que contiene para asegurarse de que sea bueno para su salud? ¿No investigarían en Internet cómo se hace y cómo se cocina ese platillo extraño?
Muchas veces ustedes preguntan aun cuando los invitan a otras casas: «¿De qué está hecho lo que vamos a comer? ¿Con qué lo hicieron? ¿Quién lo hizo?», para cerciorarse de que todo está bien, porque saben que si comen algo que está contaminado o que fue entregado a los ídolos o hecho en honor de algún ídolo, los puede dañar, dice el Señor. Entonces, ¿cuánto más cuidado deben tener cuando van a comer comida espiritual?
Noelia: El Señor habla de prédicas, enseñanzas y palabras proféticas.
Eso es comida espiritual, dice el Señor, y ustedes tienen que examinar todas las cosas. Ustedes tienen que pesar todo en la balanza de mi Palabra. Ustedes tienen que discernir todo lo que les den, desechar lo que es malo y retener lo que es bueno. Ustedes tienen que probar todas esas prédicas, enseñanzas y profecías para ver si realmente están acorde a lo que está escrito.
Pero si ustedes nacen de nuevo y no comen en primer lugar el pan perfecto que no tiene defecto (la Biblia), sino que van a buscar comida a distintos restaurantes (congregaciones, iglesias), ¿cómo van a saber cuándo es sano lo que están ingiriendo en el espíritu y cuándo no?
Tengan cuidado, dice Dios, más aún cuando recién se han convertido, porque no hay solamente buenos pastores para las ovejas. También hay lobos disfrazados de pastores. También hay pastores asalariados, a quienes en realidad no les importan las ovejas.
Ustedes tienen que ser inteligentes y edificarse en primer lugar a ustedes mismos, no solo leyendo la Palabra noche y día, sino también pidiéndome entendimiento sobre ella, orando en el Espíritu Santo permanentemente y pidiéndome discernimiento para saber reconocer cuándo algo está bien y cuándo está mal, para saber distinguir entre lo santo y lo profano.
Noelia: El Señor dice que la lectura de la Biblia, la oración y la búsqueda de una relación directa con el Espíritu Santo son la base para no equivocarse, para no dejarse contaminar, para no alejarse del camino y para no ser engañados.
Amados míos, dice el Señor, algunos de mis pequeñitos que recién están comenzando en el camino de Jesús se confunden. En vez de dar los primeros pasos de manera correcta, como si subieran una escalera —la escalera de la fe, del crecimiento, de la madurez espiritual—, en vez de buscarme a Mí en primer lugar, en vez de leer y estudiar la Palabra, en vez de cultivar el hábito de la oración, en vez de tratar de mantener encendido el fuego del primer amor, se van buscando ayuda de los hombres, guía de los hombres, respuestas de los hombres. Y si bien todos los miembros del cuerpo de Cristo necesitan al resto de los miembros, ninguno de ellos es la cabeza: solo Jesucristo, el Señor, lo es.
[Efesios 5:23] porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador.
Noelia: Orar en el Espíritu Santo te edifica, al igual que leer la Palabra de Dios, al igual que adorar a Dios regularmente, al igual que tener comunión con otros hermanos, al igual que practicar los dones espirituales que el Señor te ha dado para tu propia edificación y para la edificación de la iglesia.
[Judas 1:20-21] Pero vosotros, amados, edificándoos sobre vuestra santísima fe, orando en el Espíritu Santo, conservaos en el amor de Dios, esperando la misericordia de nuestro Señor Jesucristo para vida eterna.
El Señor me muestra que cuando un creyente nace de nuevo y recibe el bautismo del Espíritu Santo, es ungido por el Espíritu Santo, al igual que Jesús después de ser bautizado.
[Mateo 3:16] Y Jesús, después que fue bautizado, subió luego del agua; y he aquí los cielos le fueron abiertos, y vio al Espíritu de Dios que descendía como paloma, y venía sobre él.
Mesías significa «ungido», y nosotros también somos ungidos cuando el Espíritu Santo viene y nos bautiza en Él.
[1 Juan 2:20] Pero vosotros tenéis la unción del Santo, y conocéis todas las cosas.
Cuando uno recibe el bautismo del Espíritu Santo, hay una unción inicial del Espíritu, pero el Señor dice que luego nosotros tenemos que cuidar esa unción, orando en el Espíritu y manteniéndonos en santidad para no contristar al Espíritu Santo. Tenemos que hacer que ese fuego inicial no solamente no disminuya, sino que crezca.
[Efesios 4:30] No contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención.
El Espíritu de Dios es como un fuego que se encendió el día que recibiste el bautismo del Espíritu Santo, pero tienes que cuidar ese fuego para que no se apague, manteniéndote activo en las cosas espirituales bajo la guía del Espíritu, como cuando alguien le echa permanentemente leña a una fogata para que no disminuya, sino que aumente más y más.
[2 Timoteo 1:6] Por lo cual te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti por la imposición de mis manos.
El Señor espera que ese fuego en ti se mantenga encendido. Él espera que ames este fuego, que lo cuides y que hagas todo lo necesario para que no se apague.
El Señor me dice que un nuevo creyente también debe anhelar los dones espirituales y la manifestación del poder de Dios en su vida.
[1 Corintios 14:1] Seguid el amor; y procurad los dones espirituales, pero sobre todo que profeticéis.
Hijito, hijita, dice el Señor, esto no termina ahí. Nacer de nuevo solo es el génesis de tu vida. Solo es el inicio de algo mucho mayor. Quiero usarte para que compartas tu testimonio.
[Acts 1:8] Recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.
Aquel que ha nacido de nuevo es como una vela que se enciende, pero no se enciende para darse luz a sí misma, sino para iluminar todo lo que está en oscuridad.
Te he llamado a ser luz a las naciones, dice el Señor. Te he llamado a la salvación para que seas la sal de la tierra, pero la sal que no tiene sabor no sala y no sirve para darle gusto a la comida.
Solamente puedes salar el mundo a través de la manifestación de mi poder en ti, dice el Señor, y no quiero que vayas por el camino solamente conociendo mi Palabra, sino también manifestando mi poder. Quiero que mis señales te acompañen en este nuevo camino que estás recorriendo, porque mi camino no es un camino aburrido. No es un camino seco. No es un camino amargo o insípido.
Para los que están nacidos de nuevo hay un poder a su disposición que puede manifestarse en ellos, dice el Señor, porque son vasos de honra en los cuales quiero derramarme y hacer señales, prodigios y milagros para maravillar a otros y hacer que vengan a mis pies.
Amados míos, dice el Señor, ustedes deben anhelar los dones espirituales que están escritos en 1 Corintios 12, no solo para la edificación de sus propias vidas, sino para la edificación de la iglesia y para estar equipados con instrumentos espirituales para pescar a nuevas almas.
Por lo tanto, el que anhele profetizar, que busque la profecía. El que anhele hablar en nuevas lenguas por el Espíritu, que las pida. El que quiera recibir conocimiento sobrenatural por mi Espíritu para servirme y para ayudar a otros con este tipo de revelación, que pida este pan.
[Mateo 7:9] ¿Qué hombre hay de vosotros, que si su hijo le pide pan, le dará una piedra?
Pidan con fe, no dudando nada, y van a recibir, dice el Señor, porque mi pueblo necesita caminar en mi poder. Mi pueblo tiene que ser como Yo, manifestando el carácter de mi persona, pero también mis maravillas. Amados míos, todo lo que está escrito está disponible para ustedes también.
Noelia: El Señor me dice que los que recién han nacido de nuevo son como una página en blanco en la que todavía no se ha escrito. Esa hoja es como algo muy santo, y hay que tener cuidado con lo que se escribe en ella para no ensuciarla y arruinarla.
Estoy viendo una hoja de papel muy bonita, en la que nunca ha escrito nadie. Es como una hoja que un rey reserva para escribir algo muy importante, como una hoja única y muy personal, en la que más vale que nadie escriba ni apoye siquiera sus dedos. Es una hoja sagrada.
Esos son ustedes, los recién nacidos de nuevo, dice el Señor. Por lo tanto, lo que se escriba sobre ella también tiene que ser santo, tiene que ser bueno, tiene que ser puro y no contaminado. Y eso solo es posible si cuando uno nace de nuevo, lo primero que hace es leer la Palabra y orar en el Espíritu Santo regularmente, aprendiendo a seguir su guía.
[Juan 10:27] Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen.
Estas son las primeras cosas que ustedes tienen que lograr, dice el Señor, para que cuando escriban sobre esta hoja virgen y tan especial, no sea manchada, no sea contaminada, no sea ensuciada con doctrinas de hombres que quizás estén erradas, pecaminosas o no del todo correctas.
Buscarme primero a Mí es vuestra protección, dice el Señor. Conocerme primero a Mí es como si se abrazaran a una columna fuerte e inamovible que nadie puede derribar. Los hombres pueden caer, pero Yo no. Los hombres pueden cambiar, pero Yo no, dice Jesús.
No lo hagan al revés, dice el Señor. No deben pasar más tiempo con los hombres que conmigo. No deben consagrarse más a ellos que a Mí. No está bien que los que han sido engendrados en Mí corran detrás de los hombres para ponerse a su servicio en vez de consagrarse a Mí.
Mediten sobre esto, dice Dios. Piensen sobre esto. Sean instruidos sobre esto en mi Palabra. Inviertan tiempo conmigo a solas. Pregúntenme primero a Mí todas las cosas, porque ¿qué maestro es mejor que Yo?
Noelia: Estoy viendo ahora a una persona hablando en lenguas, y el Espíritu me hace entender que cuando alguien ha recibido el don de lenguas, practicarlo continuamente es de mucha ayuda para su edificación personal.
[1 Corintios 14:18] Doy gracias a Dios que hablo en lenguas más que todos vosotros
[1 Corintios 14:4] El que habla en lengua extraña, a sí mismo se edifica; pero el que profetiza, edifica a la iglesia.
Cuando uno practica el don de lenguas, aunque quizás no reciba la interpretación, se está levantando como un edificio, porque es el Espíritu Santo el que guía esta oración. Es el Espíritu Santo el que nos inspira para orar lo que Dios sabe que necesitamos.
El Señor da este consejo santo porque hay muchas congregaciones que no creen en los dones espirituales, que no creen que aún hoy el Espíritu Santo está repartiendo estos dones por gracia, y hay otras que sí creen que existe el don de lenguas extrañas, pero no permiten que se practique.
En muchas congregaciones se está apagando al Espíritu de Dios y no se permite la manifestación del poder de Dios a través de sus hijos. No se permite hablar en lenguas, profetizar ni practicar ningún otro de los dones espirituales. Pero la Biblia dice:
[1 Corintios 14:26] ¿Qué hay, pues, hermanos? Cuando os reunís, cada uno de vosotros tiene salmo, tiene doctrina, tiene lengua, tiene revelación, tiene interpretación. Hágase todo para edificación.
El Señor te está diciendo estas cosas para que este fuego que Él inició en ti no se apague. El Señor te está dando las cartas que necesitas para jugar este juego con sus reglas y no con reglas de hombres, porque los hombres te pueden llevar no solamente a apagarte y a secarte, sino también a perderte.
Cuiden lo que tienen, dice el Señor. No solamente deben ocuparse de su conducta delante de Mí, sino también guardarse de los ladrones que vienen a robarles lo que Yo les he dado, para que ya no sean como una vela encendida.
[Apocalipsis 3:11] He aquí, yo vengo pronto; retén lo que tienes, para que ninguno tome tu corona.
Todo lo que les ha sido otorgado por gracia deben cuidarlo celosamente de esos lobos rapaces que vienen en mi nombre con una falsa espada —una Palabra tergiversada— para que no hablen lo que Yo les mando hablar, para que no hagan lo que Yo les pido que hagan, para que no experimenten la gloria de la manifestación de mi poder en ustedes.
No se dejen apagar, dice Dios. Cuando recién nacen de nuevo deben mantener ese fuego glorioso. No permitan que la gloria se vaya del tabernáculo.
Noelia: El Señor se refiere a nuestro cuerpo como tabernáculo y al Espíritu Santo como la gloria, porque nosotros somos el templo del Espíritu Santo de Dios si es que Él habita en nosotros.
El Señor me hace entender que el mensaje de hoy es una corrección para algunos de ustedes que llevan poco tiempo en el camino y también para los que llevan más tiempo pero todavía tienen necesidad de leche espiritual y no de carne.
[Hebreos 5:12] Porque debiendo ser ya maestros, después de tanto tiempo, tenéis necesidad de que se os vuelva a enseñar cuáles son los primeros rudimentos de las palabras de Dios; y habéis llegado a ser tales que tenéis necesidad de leche, y no de alimento sólido.
El mensaje de hoy es como un cartel en medio del camino que te marca por dónde tienes que ir cuando te sientes perdido. Es la dirección que estabas necesitando para esta etapa de tu vida espiritual donde tienes que crecer como un arbolito y llegar a dar mucho fruto.
Y una vez que estableces los fundamentos de la fe cristiana, una vez que te haces amigo del Espíritu de Dios a través de tu relación con Él y aprendes a entenderlo y a seguir su guía, una vez que conoces a tu Dios a través de la Palabra que te dejó escrita, una vez que te dejas llenar por el Espíritu Santo, una vez que estás fuerte, arraigado y cimentado en su Palabra, una vez que estás firme en tus hábitos personales para con Dios, entonces no va a ser tan fácil engañarte, apagarte y desviarte, porque todo lo vas a charlar con el Señor en el cuarto secreto y todo lo vas a pesar a la luz de la Palabra escrita y con la guía del Espíritu Santo.
Ambas cosas son tu guía, no solamente la Palabra escrita y no solamente el Espíritu Santo. Ambas cosas forman la columna que te sostiene, para que cuando el Señor quizás ponga sobre ti a un pastor o mentor, puedas pesar todo lo que te enseñe y confirmarlo tanto por la Palabra escrita como por el Espíritu Santo.
[Juan 16:13] Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir.
El Señor no dice que no tengas un pastor o que no te congregues con una comunidad cristiana o con otros hermanos de la familia de la fe. El Señor no dice que no tengas un mentor o una guía, porque si no, ¿para qué existen los cinco ministerios nombrados en Efesios 4:11? El Señor no está diciendo que cuando necesites un sostén humano no te tomes de la mano de otra persona que también tiene al Espíritu de Dios. Todos somos parte de un mismo cuerpo y nos necesitamos unos a otros.
Lo que el Señor quiere que entiendas es que eso no puede y no debe ser lo primero y que no debe reemplazar tu relación con Dios. Lo primero debe ser Él, para que cuando te relaciones con otros hermanos estés sano, fuerte y edificado en su Palabra y en su Espíritu, lleno de la manifestación del Espíritu de Dios, porque en ese campo no hay solo ovejas; también hay lobos y peligros de los cuales tienes que aprender a defenderte.
Cuiden celosamente el llamado que les he hecho —el de la salvación—, dice el Señor. Cuiden celosamente esta llave que les he concedido y no permitan que nada ni nadie destruya la relación de ustedes conmigo. Cuiden nuestra amistad. No permitan que se interrumpa nuestra relación. Guarden ese momento santo cuando van a buscarme en soledad.
Busquen el reino de Dios y su justicia, y todas las demás cosas les serán añadidas, dice el Señor. Para cuando ustedes se congreguen con el resto de mis hijos, para cuando ustedes convivan con el resto de la familia de la fe, ya tienen que estar edificados en mi Palabra y en mi Espíritu, ya tienen que venir fuertes a través de la oración individual y personal que nadie más va a realizar por ustedes.
Hay una parte individual y una parte congregacional, dice el Señor. Ambas son importantes, pero primero deben edificarse a ustedes mismos en Mí para después, cuando estén reunidos con el resto de la iglesia, poder edificar también a los demás. Primero deben ser consolados ustedes mismos por mi Espíritu Santo, dice Dios, para después llevar ese consuelo a los demás.
Entiendan que vienen tiempos extremadamente peligrosos, dice Dios, donde muchos hombres se van a mover con una careta puesta, con una cara que no es la de ellos, engañando a muchos incautos que se dejan llevar por esa palabrería. Tienen que conocer mi Palabra en primer lugar, no en segundo lugar y no en último lugar.
Pero lo único que muchos de ustedes quieren es congregarse con los hermanos, sin haberse congregado conmigo primero. Muchos de ustedes solamente quieren estar en comunidad con el resto de los miembros del cuerpo de Cristo, sin haberse juntado conmigo primero.
Amados míos, esto no es sabio, dice Dios. Es necesario que vuelvan a las raíces de la fe. Es necesario que sean precavidos. Es necesario que afilen sus espadas, que representan la Palabra.
Vendrán tiempos donde congregarse físicamente no será tan fácil, y todos los que no hayan desarrollado primero una dependencia únicamente de Mí, no de ningún hombre ni ninguna mujer, no van a resistir esos tiempos, dice el Señor, porque no sabrán vivir sin el hermano, sin la hermana, sin su pastor o su guía humana. En esos tiempos haré que mis hijos que nunca me conocieron de verdad me conozcan, porque no les va a quedar otra opción que buscarme a Mí y no al hombre.
Estoy restaurando a mi Iglesia. Estoy sanando al cuerpo de Cristo que está enfermo en parte. No se desvíen. Escuchen este aviso antes de que sea tarde, porque el apagavelas, aquel que tiene como tarea apagar las velas que están encendidas, solamente necesita una milésima de segundo para apagar cada una de ellas.
Noelia: Estoy viendo una persona que pone algo sobre una vela para apagarla sin tocarla con la mano.
Esos son aquellos que apagan a los Míos cuando Yo ya los he encendido, dice el Señor. No hace falta mucho tiempo ni mucho trabajo para apagar una vela que está encendida. Sean conscientes de eso y no lo permitan, porque si eso les sucediere, no solamente el apagavelas es el culpable, sino también la vela que se dejó apagar por negligencia, por pereza, por comodidad, por miedo o por otras razones.
Noelia: Gracias, Señor. Yo oro por todos aquellos que están nacidos de nuevo y que llevan poco tiempo en el camino, y también por los que llevan más tiempo, pero que han entendido ahora que tienen que corregir ciertas cosas en su vida cristiana.
Yo los bendigo, Señor. Gracias por esta luz que pones en sus vidas, por esta guía, por esta corrección. Gracias por esta palabra de bendición para ellos, Padre celestial.
El Señor les dice que resistan, porque Él nunca dijo que va a ser fácil, pero sí que vale la pena. Resistan lo que viene, porque al principio es como cuando uno recién se casa: todo es lindo y de color rosa, pero después, cuando uno comienza a conocer al otro en la convivencia, vienen las diferencias y los problemas matrimoniales.
Por lo tanto, el Señor les dice que resistan con fe, siempre trabajando para que su fe crezca y no mengüe, no permitiendo que el diablo se la robe, guardando y aumentando esa medida de fe, pidiéndosela al Señor, porque Él es el que la concede.
Dios dice que resistan las pruebas que vienen y el refinamiento por el que les toca pasar, porque todo hijo de Dios es limpiado, es restaurado, es transformado. Resistan y busquen su nueva identidad en Cristo Jesús. Entiéndanla a través de la lectura de la Palabra y de la oración en primer lugar.
Resistan con fe, dice el Señor, y siempre vuelvan atrás para recordar ese momento donde nacieron de nuevo y estaban completamente enamorados de Mí. Así como un matrimonio debe mantener el fuego encendido, o como alguien que cuida una planta debe ocuparse de ella para que crezca y dé fruto, lo mismo tienen que hacer con nuestra relación.
No se queden estancados, dice el Señor. Siempre hay más. Los quiero maravillar y los quiero sorprender, pero hay una reacción, una respuesta que espero de ustedes y que no me toca a Mí, sino a ustedes mismos.
[Levítico 6:13] El fuego arderá continuamente en el altar; no se apagará.
Séanme fieles hasta el final y van a obtener la corona de la vida. En este mundo no verán la gloria, pero sí en lo que viene después. En este mundo no obtendrán la recompensa verdadera que no se arruina, que no se pudre, que no se ensucia, pero sí en la vida que viene después.
Cultiven la fe en Cristo Jesús. Edifíquense los unos a los otros. Consuélense y aliméntense entre ustedes. Trabajen por eso y no esperen que todo lo haga Yo, dice el Señor.
Noelia: Esto no significa que vamos a ser salvos por lo que hagamos. El Señor quiere decir que pongamos de nosotros para mantenernos encendidos, activos, enamorados de Él; que correspondamos a este amor como merece nuestro Amado, honrando esta salvación tan grande que Él nos regaló.
El Señor me dice también que deben buscar su propia identidad en Cristo Jesús, que deben llegar a entender para qué fueron hechos. El Espíritu Santo va a comenzar a tratarlos de manera individual, guiándolos y mostrándoles algunos de sus talentos que no habían reconocido, para ponerlos al servicio del Señor.
Si ustedes realmente hacen su parte, el Espíritu Santo les va a revelar para qué fueron hechos, qué espera el Señor de ustedes de manera individual, si hay alguna tarea específica que Dios quiere que hagan, cuál es el propósito principal de sus vidas.
El Señor dice que cada uno es una herramienta especial que Él tiene en su mano y quiere usar, pero muchos no descubren qué tipo de herramienta son porque no hacen lo que tienen que hacer para descubrirlo, porque no preguntan, porque no le insisten a Dios hasta que les dé la respuesta, porque no se ponen a su disposición para servirlo en lo que Él quiera.
Pero sean pacientes también, porque es paso a paso. Hay un tiempo para todo. Hay un tiempo para nacer y hay un tiempo para crecer. Hay un tiempo para hacer y hay un tiempo para no hacer. Hay un tiempo para prepararse para hacer y después llega el momento donde hay que hacer. Hay una escuela y hay una graduación. Hay un proceso por el cual pasa todo hijo que recién nace de nuevo.
Hay que ser pacientes y obedecer la guía del Espíritu Santo en todo lo que les va pidiendo que hagan, y recorrer el camino por donde los va llevando hasta que se encuentren con el espejo donde puedan ver claramente quiénes son en esta nueva vida, como nuevas criaturas en Cristo Jesús.
Cuídense a ustedes mismos y sean celosos de esta relación nueva que tienen ahora con Dios.
Saludos y bendiciones desde Argentina.
