{"id":5805,"date":"2025-02-17T01:00:00","date_gmt":"2025-02-17T04:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/noeliafernandez.net\/2025-02-17-es\/"},"modified":"2025-02-17T01:00:00","modified_gmt":"2025-02-17T04:00:00","slug":"2025-02-17-es","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/noeliafernandez.net\/en\/2025-02-17-es\/","title":{"rendered":"Dios habla sobre los pecados sexuales: Mi casa est\u00e1 llena de perversi\u00f3n"},"content":{"rendered":"<figure class=\"wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio\">\n  <div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n    <iframe title=\"DIOS HABLA SOBRE LOS PECADOS SEXUALES- 17\/02\/25 Noelia Fernandez\" width=\"720\" height=\"405\" data-src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/bpirw818nMk?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" class=\"lazyload\" data-load-mode=\"1\"><\/iframe>\n  <\/div>\n<\/figure>\n\n\n\n<p>Traducci\u00f3nes: <a href=\"\/en\/2025-02-17-en\/\">ingl\u00e9s<\/a><\/p>\n\n<p>Estoy nuevamente aqu\u00ed, como voz prof\u00e9tica del Reino de los cielos, para entregar un mensaje a la Iglesia de nuestro Se\u00f1or Jesucristo, espec\u00edficamente para los que le sirven, para los ministros del altar.<\/p>\n<blockquote>\n<p>[<a href=\"https:\/\/www.bible.com\/bible\/149\/ezk.8.6\">Ezequiel 8:6<\/a>] Me dijo entonces: Hijo de hombre, \u00bfno ves lo que estos hacen, las grandes abominaciones que la casa de Israel hace aqu\u00ed para alejarme de mi santuario? Pero vu\u00e9lvete a\u00fan, y ver\u00e1s abominaciones mayores.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>Hoy les hablo a los que tienen sus manos en el altar, dice el Se\u00f1or, a los sacerdotes de mi casa, a los que est\u00e1n llamados a entrar en mi santuario para administrar las cosas santas. Hoy les hago un llamado a que se limpien de sus inmundicias, dice el Se\u00f1or, porque muchos de ustedes est\u00e1n en pecado, manchando sus vestiduras, entrando con los pies llenos de polvo a mi casa para ensuciarla, y no se arrepienten.<\/p>\n<p>Muchos de ustedes dicen: \u00abNo nos ven. El Se\u00f1or no ve lo que hacemos en tinieblas\u00bb, al igual que aquellos sacerdotes que dec\u00edan en mi templo: \u00abNo nos ve Jehov\u00e1, porque ha abandonado la tierra\u00bb.<\/p>\n<p>Astutos de coraz\u00f3n para esconderse de las ovejas de mi prado, dice el Se\u00f1or, pero no saben que lo que hacen a escondidas no se puede ocultar de mi vista.<\/p>\n<p>Arrepi\u00e9ntanse, dice el Se\u00f1or, porque ya no puedo sufrir las abominaciones que los ministros de mi altar hacen fuera de mi casa y dentro de mi casa. Yo dije que mi casa ser\u00eda casa de oraci\u00f3n, pero hoy en d\u00eda mi casa es una cueva de ladrones y de degenerados, que despu\u00e9s de revolcarse en el lodo en el que est\u00e1n metidos, se cambian de ropa y se ponen traje y corbata, los hombres, y faldas y camisas ostentosas, las mujeres, para mostrar una cosa que no son.<\/p>\n<p>Arrepi\u00e9ntanse, dice el Se\u00f1or, porque estoy viendo todo lo que hacen: el adulterio, la fornicaci\u00f3n, la masturbaci\u00f3n, la perversi\u00f3n sexual en la que est\u00e1n los m\u00edos.<\/p>\n<p>Yo estoy viendo todo, dice el Se\u00f1or. Todo est\u00e1 siendo anotado en mis libros, y de todo esto se les est\u00e1 acusando, dice el Se\u00f1or. El diablo no pierde tiempo y anota y registra todos sus pecados que ustedes le ocultan a sus congregaciones, para venir y buscar derechos legales sobre sus vidas.<\/p>\n<p>Hijos depravados son los que me sirven dando mal testimonio de mi nombre enfrente de las naciones y de los inconversos, dice el Se\u00f1or. Porque los pastores que se llenan la boca diciendo que son mis siervos est\u00e1n llenos de adulterio en sus corazones, llenos de lujuria, que dejan correr como un caballo desatado en el campo, que nadie frena, que nadie toma de las riendas.<\/p>\n<p>Ellos miran a las jovencitas como presas para cazar, y hasta utilizan el t\u00edtulo de pastores para tratar de atraerlas, para seducirlas, dice el Se\u00f1or.<\/p>\n<p>Estas cosas me tienen hastiado, dice Dios. Estoy cansado de llamarlos para que se arrepientan y cambien y se den vuelta de sus pecados, de sus caminos, para que tal vez recuerden que sin santidad nadie me ver\u00e1, dice el Se\u00f1or.<\/p>\n<p>Se llenan la boca en los altares, y mientras est\u00e1n predicando, miran a las mujeres bonitas para seducirlas con la misma palabra que les est\u00e1n dando.<\/p>\n<p>Seducen desde mis altares, dice el Se\u00f1or; hombres y mujeres envueltos y manejados por el esp\u00edritu de seducci\u00f3n. Son como serpientes que abren su boca para lanzar veneno sobre los congregantes. Los hechizan, los hipnotizan, dice el Se\u00f1or.<\/p>\n<p>Mi casa est\u00e1 sucia, sucia de pecado, contaminada, y en vez de sacarse los zapatos antes de ingresar a mi santo templo, entran con los calzados llenos de barro, dice el Se\u00f1or. No tienen verg\u00fcenza. Son descarados, porque ya se han acostumbrado a estas cosas.<\/p>\n<p>Mi casa est\u00e1 contaminada y ya no es una casa de oraci\u00f3n, no es una casa de liberaci\u00f3n, no es una casa de restauraci\u00f3n, dice el Se\u00f1or. Mi casa es una c\u00e1rcel donde los que van a buscar paz encuentran opresi\u00f3n, donde los que van a buscar libertad se encuentran m\u00e1s presos que antes.<\/p>\n<p>Yo (Noelia) veo nuevas almas que se convierten a Cristo y buscan una congregaci\u00f3n, y cuando est\u00e1n por entrar en la congregaci\u00f3n se les colocan esposas en las mu\u00f1ecas para que, cuando entren, est\u00e9n bien controlados, manipulados y encerrados. Adem\u00e1s, me dice el Se\u00f1or, si no les hacen caso a los que los l\u00edderes dicen que tienen que hacer, les pegan con vara.<\/p>\n<p>Arrepi\u00e9ntanse, dice el Se\u00f1or, porque mis ojos est\u00e1n viendo todo lo que hacen y dejan de hacer.<\/p>\n<p>El Se\u00f1or les est\u00e1 hablando en esta palabra a sus sacerdotes, que hoy en d\u00eda, bajo el Nuevo Pacto, representan a todo tipo de l\u00edderes y servidores en la Iglesia. Estos son llamados a mantener la limpieza del templo, a purificar la casa del Se\u00f1or, a ense\u00f1ar la ley de Dios.<\/p>\n<p>Estos son llamados a interceder por los que me buscan, dice el Se\u00f1or. Estos son los l\u00edderes que he llamado a que me sirvan en estos \u00faltimos d\u00edas. Sin embargo, son los que m\u00e1s ensucian lo que tienen que limpiar, son los que menos practican lo que predican, dice el Se\u00f1or. Sus inmundicias est\u00e1n cubiertas bajo sus ropas de gala.<\/p>\n<p>Ustedes pueden esconder de los m\u00edos el coraz\u00f3n lleno de maldad y de pecado, dice el Se\u00f1or, pero no de m\u00ed. Ustedes pueden esconder lo que hay dentro de sus corazones cuando pasan por enfrente de un espejo, pero no pueden esconderlo de m\u00ed.<\/p>\n<p>L\u00edmpiense antes de que venga el azote, dice el Se\u00f1or.<\/p>\n<p>No son solo los hombres los que ensucian mi casa y el altar, los que fornican adentro y afuera de ella, dice el Se\u00f1or. Son tambi\u00e9n las mujeres que se llenan la boca hablando de su propia santidad, cuando muchas de ellas vienen a dar una palabra despu\u00e9s de practicar sexo oral. Despu\u00e9s de llenarse la boca de algo de lo que no se la tienen que llenar, dice el Se\u00f1or, vienen con esa mugre en sus lenguas a hablarle de santidad a mis hijas dentro del templo.<\/p>\n<p>Es una humillaci\u00f3n, dice el Se\u00f1or. Es una verg\u00fcenza. Ellas no me representan y son inmundas, por m\u00e1s que se quieran mostrar como las m\u00e1s santas, dice el Se\u00f1or. Si las pudieran ver en el esp\u00edritu, ver\u00edan un esqueleto sin vida, lleno de polvo, muerto por dentro.<\/p>\n<p>Hijos, dice el Se\u00f1or, despierten, porque no todo lo que ven es como se muestra. Juzguen por los frutos y no por las apariencias.<\/p>\n<p>Ustedes buscan las faldas largas y los cabellos largos, dice el Se\u00f1or, buscan los rostros sin maquillaje, buscan a una mujer sin joyas y sin perlas, a una mujer que por fuera parezca pulcra y correcta, pero no saben que sus corazones est\u00e1n llenos de prostituci\u00f3n, llenos de sodom\u00eda.<\/p>\n<p>Hijos, miren bien, dice el Se\u00f1or. No juzguen por los t\u00edtulos que ellos usan: la profeta no s\u00e9 cu\u00e1nto, la pastora no s\u00e9 qu\u00e9, el ap\u00f3stol tal, porque gran parte de estos ir\u00e1 para el juicio de condenaci\u00f3n eterna.<\/p>\n<p>Va a llegar un momento donde el pecado de cada cual ser\u00e1 expuesto, y separar\u00e9 a los de la izquierda de los de la derecha, dice el Se\u00f1or.<\/p>\n<p>Hay muchos que son humildes y no tienen para comprarse esas ropas de gala, pero son genuinos en sus corazones, buscan una santidad verdadera y quieren agradarme a m\u00ed y no a los hombres. A esos tienen que escuchar, dice el Se\u00f1or, a esos tienen que seguir: a los que dicen y hacen, no a los que dicen pero no hacen.<\/p>\n<p>El Se\u00f1or me est\u00e1 mostrando a un pastor que va al ba\u00f1o de la propia congregaci\u00f3n a masturbarse, a mirar pornograf\u00eda, a ensuciar las instalaciones de los ba\u00f1os de ese lugar. Despu\u00e9s de eso, se lava las manos con agua y jab\u00f3n como si nada hubiera pasado, va al p\u00falpito a predicar y luego se pasea entre los congregantes, imponiendo las manos sobre ellos, orando supuestamente para liberaci\u00f3n, para sanidad, para bendici\u00f3n, y al mismo tiempo pidiendo diezmos, ofrendas y todo tipo de sacrificios de parte de las personas que van a buscar al Se\u00f1or.<\/p>\n<p>Malditos est\u00e1n estos hombres, dice el Se\u00f1or. La maldici\u00f3n est\u00e1 sobre sus cabezas, porque tratan las cosas santas con desprecio, con deshonra. Subestiman mi justicia. Me ofenden. Con las mismas manos con las que ministran a mi pueblo desesperado por una palabra, desesperado por la libertad, desesperado por encontrar un camino de verdad, con las mismas manos que tocan sus espaldas y sus cabezas se tocan a ellos mismos de una manera impura, sexualmente hablando.<\/p>\n<p>Otros hasta se aprovechan de las mujeres, de los ni\u00f1os y hasta de los varones. Mi casa es como Sodoma y Gomorra, dice el Se\u00f1or, y hasta hay org\u00edas dentro de ella.<\/p>\n<p>Es terrible lo que est\u00e1 pasando: un mundo de apostas\u00eda donde a lo malo se le llama bueno, como nunca antes, dice el Se\u00f1or.<\/p>\n<p>Hay iglesias donde se predica que todo est\u00e1 permitido, y no solo se predica, sino que se practica, se estimula y se ense\u00f1a. Porque la doctrina de Jezabel y la de los Nicolaitas est\u00e1n creciendo como un c\u00e1ncer en las congregaciones.<\/p>\n<p>Hijos, dice el Se\u00f1or, entiendan que el que me sirve tiene que lavarse las manos. Entiendan que estoy buscando servidores limpios, honrados, que no se ba\u00f1en solamente por fuera los cuerpos, sino tambi\u00e9n que est\u00e9n limpios por dentro, y a\u00fan que est\u00e9n dispuestos a ensuciarse las manos \u2014no por el pecado, sino por el servicio a las ovejas\u2014 para que despu\u00e9s Yo los limpie, los renueve y los restaure.<\/p>\n<p>No todo el que me dice: \u00abSe\u00f1or, Se\u00f1or\u00bb va a ingresar en el Reino de los Cielos, dice el Se\u00f1or, sino solamente los genuinos de coraz\u00f3n, los honestos.<\/p>\n<p>Muchos de ustedes est\u00e1n timbeando. Yo (Noelia) escucho la palabra \u00abtimba\u00bb y veo que, dentro de algunas congregaciones, inclusive se re\u00fanen por las noches grupos para jugar al p\u00f3ker, para tomar whisky, para hacer apuestas.<\/p>\n<p>El Se\u00f1or me est\u00e1 revelando ahora, y nunca hab\u00eda visto esto, que hay congregaciones que de d\u00eda funcionan de una manera, pero de noche son como clubes nocturnos, donde se juntan para formar una especie de casino.<\/p>\n<p>Son iguales a los de la visi\u00f3n de Ezequiel, cuando el Se\u00f1or lo tom\u00f3 por las guedejas de su cabeza y lo llev\u00f3 al templo de Jerusal\u00e9n para ver las abominaciones que los ancianos de Israel hac\u00edan en la casa de Dios, pero peores.<\/p>\n<p>Son peores, dice el Se\u00f1or, porque los pecados de los ministros actuales superan en gravedad a los de los ministros de aquellos d\u00edas, porque la perversi\u00f3n del hombre est\u00e1 en unos niveles descomunales.<\/p>\n<p>Son borrachos, hechiceros, proclamando oraciones que son como conjuros de las tinieblas, dice el Se\u00f1or, queriendo obligarme a trav\u00e9s de esas palabras a hacer lo que ellos quieren que Yo haga.<\/p>\n<p>Se tienen que arrepentir, porque viene el fuego de purificaci\u00f3n sobre mi casa, dice el Se\u00f1or. As\u00ed como Jes\u00fas vino a la casa de Dios, azot\u00f3 las mesas de los cambistas y desarm\u00f3 esos negocios que los hombres hab\u00edan hecho en un lugar que estaba dise\u00f1ado para servir a Dios en santidad, as\u00ed viene el azote sobre mi casa.<\/p>\n<p>Mis ministros est\u00e1n apostando, dice Dios, apostando en los casinos presenciales y virtuales, haciendo negocios sucios por debajo de la mesa con la plata de los congregantes, con el dinero de los pobres que tratan de sembrar para el Reino de los Cielos.<\/p>\n<p>Codiciosos. Lujuriosos. Piensan que porque ya tienen el t\u00edtulo de pastor y est\u00e1n sirviendo en el altar, pueden hacer lo que les plazca.<\/p>\n<p>Arrepi\u00e9ntanse, repite el Se\u00f1or, porque ajusto las tuercas, y al que mucho le di, mucho le voy a demandar.<\/p>\n<p>Les env\u00edo voces prof\u00e9ticas para reprenderlos de mi parte. Los golpeo con la vara de la correcci\u00f3n, dice el Se\u00f1or, pero se han endurecido contra m\u00ed para no escuchar mi voz, para no volverse de sus malos caminos.<\/p>\n<p>Me ofenden. Me dan vuelta la cara. Me reemplazan por las cosas del mundo. Se olvidan de m\u00ed una vez que est\u00e1n bien econ\u00f3micamente hablando.<\/p>\n<p>Hijitos, ustedes no apoyen estas obras del infierno. No apoyen lo que est\u00e1 mal. Repr\u00e9ndanlos ustedes tambi\u00e9n, para que tal vez estas almas se vuelvan de sus malos caminos y muchos no caigan como presas en sus manos.<\/p>\n<p>Este es un tiempo de apostas\u00eda, y hay muchas congregaciones que son como clubes sociales, dice el Se\u00f1or. En ellas, ciertamente hay mucha gente que viene en busca de m\u00ed, de la salvaci\u00f3n, de la verdad, de sanidad, de restauraci\u00f3n, de libertad, pero se encuentran con lo mismo o peor que lo que hay afuera.<\/p>\n<p>Al menos, los de afuera act\u00faan sin querer demostrar algo que no son. Pero mis ministros, mis siervos, dice el Se\u00f1or, los que participan de las cosas del altar, son hip\u00f3critas. Son como sepulcros blanqueados. Se muestran de una manera mentirosa. Es una apariencia enga\u00f1osa, dice el Se\u00f1or.<\/p>\n<p>Yo quiero abrirles los ojos a muchos de ustedes, dice Dios, para que no caigan en sus trampas, en sus redes de ara\u00f1as.<\/p>\n<p>Salgan de estos lugares donde abunda el pecado, dice el Se\u00f1or, donde no se predica que sin santidad nadie ver\u00e1 al Se\u00f1or, donde el arrepentimiento ha quedado desplazado, donde no hay una libertad por el Esp\u00edritu Santo, sino un libertinaje.<\/p>\n<p>No vuelvan atr\u00e1s como ellos, y arrepi\u00e9ntanse ustedes tambi\u00e9n por hacerse los ciegos, dice el Se\u00f1or.<\/p>\n<p>Hijitos, los llamo a limpiar sus lechos matrimoniales, dice Dios, porque muchos de ustedes est\u00e1n escondiendo sus pecados sexuales y piensan que, porque est\u00e1n casados, tienen el derecho de ensuciar esa cama matrimonial, donde hacer el amor deber\u00eda ser una ofrenda para un Dios vivo y santo.<\/p>\n<p>No se metan con el tema de la reproducci\u00f3n, dice el Se\u00f1or. L\u00edmpiense sus bocas. El Se\u00f1or est\u00e1 hablando del sexo oral. Dejen de practicar lo que no les he mandado, dice el Se\u00f1or. Dejen de quebrar mis leyes, porque para eso no los he creado.<\/p>\n<p>Arrepi\u00e9ntanse, porque cuando ustedes dejan correr la semilla en sus camas y no donde tiene que estar, ese lecho queda manchado, dice el Se\u00f1or.<\/p>\n<p>Tomen en serio la santidad sexual, dice Dios, la pureza de las relaciones carnales. Ciertamente les he dado el uno al otro para que se disfruten en un amor puro, limpio, donde unirse como pareja representa que ya no son m\u00e1s dos, sino uno, y donde tambi\u00e9n me dan la posibilidad de traer nuevas almas al mundo acorde a mi dise\u00f1o prof\u00e9tico.<\/p>\n<p>Ciertamente tienen la libertad de estar juntos cuanto quieran, dice el Se\u00f1or, si no es que se separan en ayuno y oraci\u00f3n por alg\u00fan tiempo. Pero eso no les da el derecho de meterse con cosas que son ideas demon\u00edacas.<\/p>\n<p>Yo (Noelia) estoy sabiendo que el Se\u00f1or se refiere al sexo anal, al sexo oral, a la masturbaci\u00f3n, a la depravaci\u00f3n. Dios me dice que muchas de sus habitaciones no son santas. Se ven m\u00e1s bien como un sex shop, donde se pueden encontrar distintos tipos de cosas y herramientas.<\/p>\n<p>Eso es perversi\u00f3n, dice el Se\u00f1or. Hijos, arrepi\u00e9ntanse y busquen la santidad tambi\u00e9n en el hecho matrimonial, porque estar juntos y tener un anillo en sus manos no les da la libertad para cometer perversi\u00f3n.<\/p>\n<p>Disciernan en sus mentes las ideas que no vienen de m\u00ed, dice el Se\u00f1or, que no son santas. P\u00eddanme que les revele hasta d\u00f3nde ir, hasta d\u00f3nde seguir y d\u00f3nde parar. P\u00f3nganle rienda a esas pasiones desordenadas, a esa carnalidad.<\/p>\n<p>Muchos de ustedes no me sienten como antes por causa de estos pecados sexuales. No pueden sentir la presencia del Esp\u00edritu Santo porque, cuando practican estas cosas, lo est\u00e1n contristando. Cuando se van de la raya del l\u00edmite permitido, el fuego en ustedes empieza a bajar.<\/p>\n<p>Vu\u00e9lvanse de sus malos caminos, dice el Se\u00f1or.<\/p>\n<p>El Se\u00f1or me insiste con estos pecados. Veo que hay mujeres que se congregan en la iglesia y que le practican sexo oral a sus pastores, escondidamente, antes de comenzar el culto. Es como un servicio que le hacen, me dice el Se\u00f1or, porque as\u00ed lo llaman ellos.<\/p>\n<p>Degenerados. Depravados. Esos son los que est\u00e1n participando de las cosas del altar, dice el Se\u00f1or.<\/p>\n<p>A muchos de ustedes el Se\u00f1or les est\u00e1 revelando en sue\u00f1os estas cosas que sus pastores est\u00e1n haciendo, para que ustedes o los reprendan, o los alerten y les avisen, o se vayan y huyan de esos lugares.<\/p>\n<p>Al que sabe hacer lo bueno y no lo hace, se le cuenta como pecado, dice el Se\u00f1or. Y muchos de ustedes saben que estas cosas est\u00e1n pasando en esos lugares, pero se hacen pasar como ciegos, sordos y mudos.<\/p>\n<p>Hijitos, no hagan esto, dice el Se\u00f1or. Mant\u00e9nganse al margen de estas cosas y limpien sus casas.<\/p>\n<p>Estoy llamando a un pueblo a la santidad, a la perfecci\u00f3n. Estoy llamando a un pueblo a que discierna lo santo de lo profano, lo limpio de lo inmundo, lo que est\u00e1 permitido de lo que no lo est\u00e1, a que diferencie entre la libertad y el libertinaje, dice el Se\u00f1or.<\/p>\n<p>No todo a lo que hoy se le llama bueno dentro de la iglesia es realmente bueno, dice el Se\u00f1or. Tengan cuidado. L\u00edmpiense ustedes.<\/p>\n<p>Yo (Noelia) veo que muchas mujeres se est\u00e1n preguntando en este momento: \u00ab\u00bfY qu\u00e9 pasa si mi esposo me pide pecar en la intimidad? \u00bfQu\u00e9 pasa si me pide cosas que no est\u00e1n bien y que ensucian la cama matrimonial?\u00bb.<\/p>\n<p>El Se\u00f1or responde que no sean part\u00edcipes de sus pecados, de su lujuria y de su lascivia. M\u00e1s bien, que intercedan y oren por sus esposos si ellos les piden estas cosas que no son l\u00edcitas.<\/p>\n<p>Yo (Noelia) tambi\u00e9n estoy viendo parejas que usan disfraces en la intimidad y ese tipo de cosas, y el Se\u00f1or dice que, al hacer esto, est\u00e1n alimentando demonios que toman la mente de estas personas para poseer la imaginaci\u00f3n. Despu\u00e9s, los demonios tienen autoridad para perturbarlos y tambi\u00e9n torturarlos en los sue\u00f1os.<\/p>\n<p>De esta manera, me dice el Se\u00f1or, al tener puertas abiertas, los brujos meten esp\u00edritus de abuso en ustedes, en sus hijos, en sus casas, porque a trav\u00e9s del pecado se abre la puerta en el territorio de esa pareja. Imaginarse una situaci\u00f3n que no existe es perversi\u00f3n, siendo una forma de utilizar la imaginaci\u00f3n de la persona de una manera diab\u00f3lica, demon\u00edaca.<\/p>\n<p>Por ejemplo, ver al c\u00f3nyuge vestido de una profesi\u00f3n que no tiene o de una manera en la que no es \u00e9l, es una tergiversaci\u00f3n de la imagen. El diablo busca manchar la imagen de Dios en los hijos de Dios a trav\u00e9s de estas pr\u00e1cticas sexuales perversas, utilizando su imaginaci\u00f3n para cosas sucias, me dice el Se\u00f1or.<\/p>\n<p>Yo estoy sabiendo que muchos de ustedes que est\u00e1n escuchando tienen que limpiar sus habitaciones. Estoy viendo objetos sexuales de todo tipo, que hasta me da verg\u00fcenza nombrar, objetos sexuales para atraer el placer a ustedes mismos y tambi\u00e9n en la pr\u00e1ctica matrimonial en las camas, entre los dos.<\/p>\n<p>El Se\u00f1or dice que tiren todas esas inmundicias a la basura y que limpien sus habitaciones.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s, ustedes se quejan de que sus hijos comienzan a mirar pornograf\u00eda y son pervertidos desde temprana edad, y no quieren darse cuenta de que ustedes mismos les est\u00e1n abriendo la puerta a estas cosas, maldiciendo a sus generaciones a trav\u00e9s de estas pr\u00e1cticas sexuales il\u00edcitas.<\/p>\n<p>Dejen de esconder lo que Yo puedo ver, dice el Se\u00f1or. Limpien sus cajones. Limpien sus armarios. Santifiquen sus habitaciones. \u00bfQu\u00e9 hay debajo de sus colchones?, pregunta el Se\u00f1or.<\/p>\n<p>\u00bfUstedes piensan que no veo, que mis \u00e1ngeles no anotan, que no hay nadie que los ve cuando van a esos lugares a comprar estos objetos de pr\u00e1cticas sexuales il\u00edcitas, invirtiendo en el reino de las tinieblas?<\/p>\n<p>Practiquen un amor puro y santo, dice el Se\u00f1or. L\u00edmpiense de toda lascivia. No son s\u00f3lo los hombres, sino tambi\u00e9n las mujeres que se masturban con cosas que ni siquiera se pueden nombrar de la verg\u00fcenza que dan.<\/p>\n<p>Arrepi\u00e9ntanse las mujeres tambi\u00e9n de una seducci\u00f3n, incluso con sus esposos, que viene de un esp\u00edritu demon\u00edaco. Porque no son s\u00f3lo los hombres quienes a veces les piden a las mujeres practicar en la cama cosas que no son l\u00edcitas. La culpa tambi\u00e9n la tienen las mujeres, que los seducen para llevarlos a practicar esas cosas en la cama. Ambos sexos son culpables, dice el Se\u00f1or.<\/p>\n<p>Dejen de tocarse entre ustedes, aquellos que no est\u00e1n casados, porque no se pertenecen, dice el Se\u00f1or. Ni un beso les corresponde si a\u00fan no est\u00e1n casados delante de mis ojos, dice el Se\u00f1or.<\/p>\n<p>Yo (Noelia) estoy viendo ahora a una pareja que son novios, que se est\u00e1n conociendo, pero todav\u00eda no est\u00e1n casados. Lo m\u00e1ximo a lo que pueden llegar, me muestra el Se\u00f1or, es un abrazo inocente, y m\u00e1s bien de lejos, no de cerca. Una muestra de afecto pura, inocente, es todo lo que les corresponde, me dice el Se\u00f1or.<\/p>\n<p>Sin embargo, la fornicaci\u00f3n abunda en mi casa, dice el Se\u00f1or, y no solo se dan besos sin estar casados, sino que se dan besos de lengua, se tocan las partes \u00edntimas, inclusive las de m\u00e1s abajo. Y porque no llegan a completar el acto sexual con la penetraci\u00f3n, muchos de ustedes piensan que no est\u00e1n pecando.<\/p>\n<p>Esos cuerpos que est\u00e1n tocando todav\u00eda no les pertenecen, dice el Se\u00f1or. Esa mujer no es tuya, te dice el Se\u00f1or. No firmaste, no te comprometiste para que tengas el derecho de tocarla como si lo fuera.<\/p>\n<p>Ese hombre no te pertenece. No ten\u00e9s el derecho de conocer sus partes \u00edntimas, ni siquiera a trav\u00e9s de tocarlas, dice el Se\u00f1or a las mujeres que est\u00e1n haciendo esto sin estar casadas. No se pertenecen.<\/p>\n<p>El Se\u00f1or me ense\u00f1a ahora que la pr\u00e1ctica de los jud\u00edos es correcta, porque ellos se guardan hasta el matrimonio, al punto del extremo. Se tratan con respeto y, hasta estar casados, no permiten situaciones donde se encuentran solos.<\/p>\n<p>Es mucho el respeto que tiene el juda\u00edsmo por este tema. Y el Se\u00f1or me dice que en eso ellos est\u00e1n correctos. Ellos se manejan de una manera que agrada al Se\u00f1or. Se mantienen puros hasta ese momento donde realmente se entregan el uno al otro, dice el Se\u00f1or.<\/p>\n<p>Tienen que arrepentirse tambi\u00e9n las familias que apoyan estas cosas, me dice el Se\u00f1or, que apoyan a sus hijos y a sus nietos, y los pastores que apoyan a los novios en las congregaciones que practican estas cosas, aun cuando no llegan a la consumaci\u00f3n completa del acto sexual.<\/p>\n<p>Arrepi\u00e9ntanse, dice el Se\u00f1or, porque haciendo estas cosas est\u00e1n fornicando y est\u00e1n pecando contra su propio cuerpo, el cual es el templo del Esp\u00edritu Santo, contristando al Esp\u00edritu Santo y provocando todo tipo de consecuencias en sus vidas y en las de sus potenciales parejas.<\/p>\n<p>Hijitos, entiendan que sin santidad nadie ver\u00e1 al Se\u00f1or. No jueguen con sus cuerpos ni con los cuerpos del otro. No jueguen con el altar, no jueguen con sus hogares, porque tambi\u00e9n hay altares en las casas.<\/p>\n<p>Todos los que est\u00e1n sucios, l\u00edmpiense las manos, como cuando los sacerdotes ten\u00edan que lavarse las manos antes de trabajar en las cosas del altar, antes de servir a Dios.<\/p>\n<p>No es solamente en la pr\u00e1ctica f\u00edsica que estos pecados se est\u00e1n cometiendo, sino tambi\u00e9n en el coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>Yo estoy sabiendo que muchos de ustedes piensan que, porque no est\u00e1n cometiendo fornicaci\u00f3n, no pasa nada si se imaginan que est\u00e1n fornicando con sus prometidas o con sus prometidos, que no pasa nada si se imaginan cosas que no se pueden hacer, pero no las hacen. Sin embargo, la Biblia dice que cuando un hombre mira a una mujer para codiciarla, ya adulter\u00f3 en su coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>Limpien sus corazones del pecado, me dice el Se\u00f1or. Limpien sus ojos, mis ministros. No dejen que sus ojos hagan lo que quieran. A veces ustedes desnudan a las chicas cuando las miran y no se arrepienten, dice el Se\u00f1or. No sienten la m\u00ednima culpa porque piensan: \u00abBueno, soy hombre. Ellas me provocan\u00bb.<\/p>\n<p>El Se\u00f1or dice que el pecado de cada uno ser\u00e1 juzgado por cada uno y no por el pecado del otro. Si la mujer seduce al hombre, ella ser\u00e1 juzgada por su pecado, pero el hombre ser\u00e1 juzgado por el pecado de mirarla y dejar correr esa lascivia, esa lujuria y ese adulterio en su coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>Cada cual ser\u00e1 juzgado por su propio pecado, dice el Se\u00f1or. Pero porque el otro no se limpie no significa que t\u00fa no tengas que limpiarte de lo tuyo, dice el Se\u00f1or.<\/p>\n<p>Yo (Noelia) estoy viendo hijas de Dios que van a lugares a mirar hombres que bailan semidesnudos en esos bares nocturnos, que van a despedidas de solteras y se justifican diciendo que, porque es una despedida de soltera, ese d\u00eda est\u00e1n permitidas ciertas cosas que despu\u00e9s no est\u00e1n m\u00e1s permitidas. Se guardan en la santidad todo el tiempo, excepto cuando participan de una despedida de soltera.<\/p>\n<p>Se caen, se golpean, se tropiezan, y despu\u00e9s muchas de las que hacen esto ya no pueden levantarse o les cuesta tanto que quiz\u00e1s se levantan, pero pagan un precio por el pecado cometido, porque sabiendo que no lo ten\u00edan que hacer, lo hacen igual, excus\u00e1ndose delante de Dios.<\/p>\n<p>En vez de decir que no a estas invitaciones lujuriosas de estas despedidas de solteras donde se practican estas cosas, dicen que s\u00ed, justific\u00e1ndolo delante de mis ojos. Piensan que van a negociar con la santidad, dice el Se\u00f1or.<\/p>\n<p>Ay, hijitos, de todos los ministros de mi reino que he llamado, es un porcentaje muy bajo el que camina en santidad. Son muy pocos los que realmente quieren agradarme. Son muy pocos los que ingresan en el templo santo de Dios con sus vestiduras blancas, sin mancha, sin culpa ni pecado.<\/p>\n<p>Son muy pocos los que levantan las manos para orar con manos santas, dice el Se\u00f1or, y muchos que s\u00ed estaban blancos se entregaron a la tentaci\u00f3n para irse al mundo, para prostituirse, y algunos ni siquiera se dieron cuenta de d\u00f3nde han ca\u00eddo.<\/p>\n<p>Oren e intercedan para que quiz\u00e1s mi misericordia sea extendida y les vuelva a dar otra oportunidad, dice el Se\u00f1or, porque los he llamado muchas veces a trav\u00e9s de distintas voces y maneras. Pero el coraz\u00f3n se endurece con el pecado y ya no son capaces de escucharme como antes. Llegan a un punto donde sus conciencias est\u00e1n como un campo muerto, donde la vida ya no crece, y les cuesta darse cuenta de d\u00f3nde realmente est\u00e1n parados, de que est\u00e1n mal.<\/p>\n<p>Oren por ellos, dice el Se\u00f1or, y no s\u00f3lo por ellos, sino tambi\u00e9n por las personas que ellos dirigen, porque los contaminan, les imparten estas cosas, les ense\u00f1an mal, los ensucian, los desv\u00edan, los apagan, los apresan.<\/p>\n<p>Intercedan si a\u00fan hay amor de Dios en ustedes, dice el Se\u00f1or, porque es terrible lo que est\u00e1 pasando en mi casa. Mi coraz\u00f3n se duele y llora, porque van cayendo. Uno a uno van cayendo, y quedan pocos que son fieles. Son pocos los que me son fieles.<\/p>\n<p>Oren por los que a\u00fan no han ca\u00eddo, dice el Se\u00f1or, para que no caigan ellos tambi\u00e9n. Mi remanente es cada vez m\u00e1s peque\u00f1o, es cada vez m\u00e1s remanente.<\/p>\n<p>Estoy separando el trigo de la ciza\u00f1a, y la ciza\u00f1a es m\u00e1s que el trigo. No hablo de los conversos y los inconversos; hablo de mi casa, dice el Se\u00f1or.<\/p>\n<p>Son muy pocos los justos, los que buscan a Dios, los que no miran pornograf\u00eda, los que no le dan lugar a la lujuria, los que reconocen sus pecados y se arrepienten. Son muy pocos los hombres que pelean contra la tentaci\u00f3n en sus corazones. Son pocos los que no se rinden ante una mujer bonita, dice el Se\u00f1or. Son muy pocos los hombres con todas las letras en estos \u00faltimos d\u00edas.<\/p>\n<p>Muchos de ellos son afeminados, dominados por las faldas de las mujeres, dice el Se\u00f1or. No me representan. No cumplen con el sacerdocio en su casa, mucho menos en las congregaciones donde los he puesto. Me averg\u00fcenzan.<\/p>\n<p>Oren para que mi nombre ya no sea avergonzado de esta manera, dice el Se\u00f1or, y no participen de sus pecados. Repr\u00e9ndanlos, porque el que salva almas es sabio.<\/p>\n<p>Hijitos, los amo, pero nadie se va a burlar de m\u00ed, dice el Se\u00f1or, y nadie va a venderme peras por naranjas. J\u00fazguenlos por los frutos, no por lo que ven ni por lo que dicen. Oren para que todas estas cosas salgan a la luz, sean expuestas y sean cortados todos aquellos que no quieran arrepentirse, para que mi pueblo no caiga en sus garras.<\/p>\n<p>Los amo, dice el Se\u00f1or, pero sean puros. Mant\u00e9nganse blancos. No subestimen al diablo. Oren y preg\u00fantenme todas las cosas. Estudien la Palabra, porque hay muchas cosas que les est\u00e1n predicando que van exactamente en contra de lo que dice mi Palabra, y ustedes toman lo que ellos dicen simplemente porque son sus l\u00edderes. Est\u00e1n pecando junto con ellos, dice el Se\u00f1or.<\/p>\n<p>No coloquen su dinero en lugares que est\u00e1n sucios. Pregunten por la gu\u00eda del Esp\u00edritu Santo para saber d\u00f3nde tienen que colocar esa semilla del Reino, porque podr\u00edan estar sembrando para el reino de la oscuridad sin saberlo. Preg\u00fantenme todas las cosas y vuelvan al cuarto secreto.<\/p>\n<p>Muchos se est\u00e1n enfriando. Otros ven\u00edan bien, pero se est\u00e1n pervirtiendo, comenzando en su intimidad. Cuidado, dice el Se\u00f1or. Rechacen los pensamientos inicuos. Dejen de ser carnales y vu\u00e9lvanse m\u00e1s espirituales.<\/p>\n<p>Los amo, dice el Se\u00f1or, pero, como un padre que ama a sus hijos, tengo que corregirlos. Arrepi\u00e9ntanse de justificarse, todos los que est\u00e1n mirando cosas obscenas. Arrepi\u00e9ntanse de justificarse. No hay justificaci\u00f3n para este pecado.<\/p>\n<p>Los amo y los estoy limpiando. Los estoy podando y los estoy refinando, dice el Se\u00f1or, pero todo \u00e1rbol que no da fruto ser\u00e1 echado al fuego.<\/p>\n<p>Aleluya. Alabado sea el Se\u00f1or.<\/p>\n<p>Espero que esta palabra cale en los corazones, convierta a los inconversos, termine de convertir a los medio convertidos y redarguya a los culpables para que se arrepientan, y que la gracia y la misericordia de Dios vuelvan a sus vidas, a sus hogares y a las congregaciones. Que la Iglesia del Se\u00f1or se pueda limpiar, para que, cuando venga el agua de la inundaci\u00f3n, no entre, y cuando venga el fuego de la hoguera, no se encienda ah\u00ed adentro.<\/p>\n<p>En el nombre de Jes\u00fas, am\u00e9n.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Traducci\u00f3nes: ingl\u00e9s Estoy nuevamente aqu\u00ed, como voz prof\u00e9tica del Reino de los cielos, para entregar un mensaje a la Iglesia de nuestro Se\u00f1or&#8230;<\/p>","protected":false},"author":3,"featured_media":1580,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_kad_post_transparent":"","_kad_post_title":"","_kad_post_layout":"","_kad_post_sidebar_id":"","_kad_post_content_style":"","_kad_post_vertical_padding":"","_kad_post_feature":"","_kad_post_feature_position":"","_kad_post_header":false,"_kad_post_footer":false,"_kad_post_classname":"","wds_primary_category":0,"footnotes":""},"categories":[2],"tags":[],"class_list":["post-5805","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-prophecy-es"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/noeliafernandez.net\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5805","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/noeliafernandez.net\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/noeliafernandez.net\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/noeliafernandez.net\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/noeliafernandez.net\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5805"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/noeliafernandez.net\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5805\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/noeliafernandez.net\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1580"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/noeliafernandez.net\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5805"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/noeliafernandez.net\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5805"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/noeliafernandez.net\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5805"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}