{"id":5459,"date":"2016-04-15T01:00:00","date_gmt":"2016-04-15T04:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/noeliafernandez.net\/2016-04-15-es\/"},"modified":"2026-03-26T03:07:49","modified_gmt":"2026-03-26T06:07:49","slug":"2016-04-15-es","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/noeliafernandez.net\/en\/2016-04-15-es\/","title":{"rendered":"De la mujer del mundo a la mujer biblica"},"content":{"rendered":"<figure class=\"wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio\">\n  <div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n    <iframe title=\"De la Mujer del Mundo a la Mujer B\u00edblica: Mi Testimonio\" width=\"720\" height=\"405\" data-src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/r9VXixHOO14?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" class=\"lazyload\" data-load-mode=\"1\"><\/iframe>\n  <\/div>\n<\/figure>\n\n\n\n<p>Traducci\u00f3nes: <a href=\"\/en\/2016-04-15-en\/\">ingl\u00e9s<\/a><\/p>\n\n<p>Soy Noelia y hoy quiero compartir con ustedes mi experiencia personal sobre c\u00f3mo, desde que encontr\u00e9 a Dios y empec\u00e9 a creer en Jes\u00fas, \u00c9l fue sanando todo en m\u00ed. En este video en particular, les voy a contar c\u00f3mo cambi\u00f3 mi relaci\u00f3n con el hecho de ser mujer.<\/p>\n<p>Antes, cuando no ten\u00eda a Dios, sinceramente odiaba ser mujer. Para m\u00ed era injusto y sent\u00eda que era un castigo haber nacido en este mundo siendo mujer. Aunque suene feo, as\u00ed lo viv\u00eda. Pensaba: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 no nac\u00ed hombre? \u00bfPor qu\u00e9 me toc\u00f3 a m\u00ed?\u00bb, porque cre\u00eda que la vida de los hombres era m\u00e1s f\u00e1cil, que ten\u00edan un rol mucho m\u00e1s sencillo que el nuestro.<\/p>\n<p>Me sent\u00eda sin valor, como si fuera menos que los hombres, y pr\u00e1cticamente los odiaba. Claramente, esto me tra\u00eda muchos problemas. En realidad, sufr\u00eda por dentro, aunque por fuera trataba de aparentar otra cosa, porque ese odio solo te hace sufrir y te hace sentir separada de todo.<\/p>\n<p>Quer\u00eda hacerme cargo de todo y no permit\u00eda que nadie me diga lo que ten\u00eda que hacer, ni mi pap\u00e1 ni mis parejas. Siempre ten\u00eda que mandar yo y buscaba demostrar mi igualdad o incluso mi superioridad.<\/p>\n<p>En el fondo, estaba a la defensiva todo el tiempo. No aceptaba ni siquiera un consejo, aunque viniera con la mejor intenci\u00f3n. Ya una recomendaci\u00f3n de parte de un hombre me ca\u00eda mal. Me sent\u00eda atacada porque pensaba que pod\u00eda hacer todo sola. Era como: \u00abNo me digas t\u00fa, porque eres hombre, lo que yo tengo que hacer. \u00bfTe crees mejor que yo? \u00bfPiensas que no puedo sola y que voy a depender de ti?\u00bb<\/p>\n<p>Era muy orgullosa y necesitaba demostrar todo el tiempo que era mejor que los hombres. Por eso era tan independiente. No est\u00e1 mal que una haga sus cosas en la vida como mujer, pero en mi caso era un exceso. Muchas veces sent\u00eda que quer\u00eda vivir sola aun estando en pareja, porque sent\u00eda que el hombre me robaba mi espacio personal o que me quer\u00eda atacar de alguna manera. No era una actitud normal.<\/p>\n<p>Ahora me doy cuenta de que, para encontrar ese valor que en el fondo sent\u00eda que no ten\u00eda, descuid\u00e9 durante muchos a\u00f1os a mi pareja y a mi familia. Trabajaba much\u00edsimas horas fuera de casa, porque cuando uno tiene un vac\u00edo emocional, trata inconscientemente de llenarlo con cualquier actividad. Normalmente es el trabajo, un trabajo donde uno encuentra reconocimiento y se siente valorado. Todas las falencias que uno tiene, trata de llenarlas con esa actividad.<\/p>\n<p>Entonces, cuando mis hijos eran chiquitos, los dejaba con alguna ni\u00f1era conocida o con mi mam\u00e1 para que los cuiden, y no me daba cuenta de que estaba perdiendo ese tiempo tan valioso. Ya me arrepent\u00ed de eso, y lo bueno de seguir a Jes\u00fas es que \u00c9l te perdona cuando reconoces tus errores, pero hay cosas que no vuelven atr\u00e1s.<\/p>\n<p>Por eso quiero compartir este testimonio. Si est\u00e1s pasando por lo mismo o te sientes como yo me sent\u00eda, creo que puede ser de ayuda para ti.<\/p>\n<p>Yo tambi\u00e9n pensaba que las mujeres que estaban en la casa, que limpiaban, cocinaban, planchaban y se ocupaban de todo en su hogar, eran unas tontas. En realidad, era yo la que no les daba valor a las mujeres. No es que los dem\u00e1s no me valoraban a m\u00ed, sino que era mi propia percepci\u00f3n de la mujer. Me ocupaba de mi casa, pero siempre trataba de buscar a alguien que lo haga por m\u00ed.<\/p>\n<p>Solo quer\u00eda salir de mi casa, ganar dinero, tener \u00e9xito profesional y obtener el reconocimiento que sent\u00eda que no ten\u00eda. Era algo totalmente desequilibrado. No est\u00e1 mal que una mujer trabaje, pero no puede descuidar su casa y su familia, que es lo m\u00e1s importante.<\/p>\n<p>Pero yo no me daba cuenta de lo que estaba haciendo. Pensaba que el tiempo que estaba en mi casa era suficiente y que estaba haciendo todo bien. Me cre\u00eda una especie de hero\u00edna, una tonter\u00eda en realidad. Estaba siempre a la defensiva, temiendo que me digan que era menos de lo que yo era.<\/p>\n<p>Pero cuando conoc\u00ed a Dios, y sobre todo despu\u00e9s de recibir el bautismo del Esp\u00edritu Santo, el Esp\u00edritu fue mostr\u00e1ndome paso a paso todo lo que estaba mal o fuera de lugar y que ten\u00eda que cambiar en mi vida. Lo primero que hizo fue mostrarme cu\u00e1n altiva y orgullosa era. Fue como que Dios me puso un espejo enfrente y me dijo: \u00abMira, Noelia, esta eres t\u00fa. As\u00ed est\u00e1s actuando ahora, y esto no es lo que Yo cre\u00e9 para ti. Yo no te cre\u00e9 as\u00ed\u00bb.<\/p>\n<p>Me vi en ese espejo virtual como todo lo contrario a una mujer de Dios, y eso fue un shock para m\u00ed. Fue lo primero que cambi\u00f3 en mi vida desde que me convert\u00ed. Sent\u00ed much\u00edsima verg\u00fcenza, no solo por lo que estaba alrededor m\u00edo, porque era como verme por primera vez tal como realmente actuaba, sino de que Jes\u00fas me vea actuar as\u00ed, de que Dios vea c\u00f3mo estaba desprestigiando su obra: completamente rebelde y mandona en mi casa.<\/p>\n<p>No dejaba a mi marido tomar decisiones tranquilo. Siempre criticaba todo y pon\u00eda todo a mi cargo, tomando decisiones que no me correspond\u00eda tomar, buscando tener m\u00e1s control en todos lados. Pero Dios me abri\u00f3 los ojos y me mostr\u00f3 que estaba actuando completamente al rev\u00e9s de la naturaleza de la mujer que \u00c9l ide\u00f3.<\/p>\n<p>\u00c9l me ped\u00eda que sea m\u00e1s humilde y que me ubique en mi lugar, que ocupe la funci\u00f3n que ten\u00eda y que no estaba cumpliendo, y que lo haga con humildad, con modestia y con contentamiento. Ah\u00ed me di cuenta de que era una tonter\u00eda querer ser algo que no era. Fue un golpe muy fuerte para m\u00ed. Era como empezar de nuevo, y me sent\u00eda rid\u00edcula y fuera de lugar.<\/p>\n<p>Me di cuenta de que no fui creada para lo que estaba haciendo. No solo estaba generando dolores y ausencias en mi familia, sino que tampoco lo estaba glorificando a Dios. En cuanto a la funci\u00f3n, no estaba actuando como una mujer verdadera, sino como un hombre en el cuerpo de una mujer.<\/p>\n<p>Me di cuenta de que era una marioneta del diablo al no querer cumplir la funci\u00f3n que Dios me dio. De hecho, este es el trabajo del esp\u00edritu de Jezabel y de otros esp\u00edritus inmundos, que siempre tratan de tergiversar la obra de Dios, de destruir su creaci\u00f3n, de trastornarla, de lograr que hagamos todo lo contrario a lo que Dios quiere que hagamos, y de que las criaturas no queramos ser lo que somos.<\/p>\n<p>El diablo busca que nos rebelemos igual que lo hizo \u00e9l, y reci\u00e9n cuando encuentras a Dios te das cuenta de que estos esp\u00edritus inmundos influyen en tu vida, tambi\u00e9n en la parte de la seducci\u00f3n.<\/p>\n<p>Era muy seductora. Todo el tiempo andaba vestida de forma bastante estrafalaria, con animal print, excesivamente pintada como una puerta y buscando ropa provocativa. Hac\u00eda todo lo que fuera necesario para manipular al otro. No lo hac\u00eda a prop\u00f3sito y no me daba cuenta de que estaba dej\u00e1ndome manipular por el mal.<\/p>\n<p>En ese punto tuve que aprender c\u00f3mo ser mujer. Empezaron a surgir preguntas nuevas, por ejemplo: \u00ab\u00bfPara qu\u00e9 vine a este mundo siendo mujer? \u00bfC\u00f3mo cre\u00f3 Dios a la mujer? \u00bfQu\u00e9 funci\u00f3nes tenemos? \u00bfC\u00f3mo cumplo esas funciones?\u00bb<\/p>\n<p>Lo bueno es que Dios nunca te deja sola. La gu\u00eda del Esp\u00edritu Santo te va marcando el camino. La oraci\u00f3n y leer la Biblia todos los d\u00edas te van dando respuestas. Te sientes respaldada, apoyada y cuentas con su compa\u00f1\u00eda. \u00c9l no te suelta la mano en ning\u00fan momento.<\/p>\n<p>Cuando dispones tu coraz\u00f3n a Dios, \u00c9l se encarga del resto. No es que debes estar pensando: \u00abBueno, \u00bfy ahora qu\u00e9 sigue?\u00bb, sino que \u00c9l te va mostrando todo en su inmensa misericordia.<\/p>\n<p>Aprend\u00ed y entend\u00ed que las mujeres no somos menos importantes que los hombres, sino que somos diferentes. Tenemos otras emociones, otro cuerpo, y una funci\u00f3n distinta en la tierra, pero ante los ojos de Dios somos iguales en dignidad e importancia. Sin embargo, muchas de nosotras no sabemos valorar lo que significa ser mujer.<\/p>\n<p>Yo tampoco sab\u00eda valorar la modestia, la humildad, la simpleza. No encontraba belleza en lo simple o en las mujeres tranquilas, caseras, que no buscaban llamar la atenci\u00f3n. Era como que no entend\u00eda, no aceptaba y no disfrutaba de esa parte femenina.<\/p>\n<p>Dios claramente me estaba mostrando que algo no estaba bien y que ten\u00eda que hacer algo al respecto, porque la \u00faltima decisi\u00f3n, el libre albedr\u00edo, es nuestro. Entonces me dije a m\u00ed misma que quer\u00eda convertirme en el tipo de mujer que le agradaba a mi Se\u00f1or, que \u00c9l me estaba pidiendo que sea, y le ped\u00ed que me ense\u00f1e, porque no sab\u00eda c\u00f3mo hacerlo.<\/p>\n<p>Era como empezar de nuevo, con una persona nueva que estaba naciendo dentro de m\u00ed. Fue un proceso doloroso que lleva su tiempo, porque es una verdadera batalla interna. Pero de la mano de \u00c9l, todo se puede lograr, sanar y mejorar.<\/p>\n<p>Ten\u00eda como dos voces. Por un lado, el orgullo me dec\u00eda: \u00ab\u00bfPero c\u00f3mo vas a cambiar si est\u00e1s bien as\u00ed? \u00bfC\u00f3mo te vas a dejar aconsejar si lo sabes todo? Si dejas de manejar la casa o de tomar todas las decisiones, \u00bfqu\u00e9 va a pasar? Se va a venir todo abajo.\u00bb Eran pensamientos propios de una mujer manipuladora que quiere controlar todo, que necesita estar por encima de todos y que no tiene nada de humildad. Ese era mi caso.<\/p>\n<p>Pero por otro lado, escuchaba la voz de Dios, que me dec\u00eda: \u00abTranquila, no tengas miedo. Yo te voy a sanar. Dame tu mano y vamos juntos.\u00bb Me aferr\u00e9 a la mano de Jes\u00fas y empec\u00e9 a pensar en \u00c9l y a leer todo lo que hac\u00eda en el Nuevo Testamento.<\/p>\n<p>Esa era mi arma principal, porque ve\u00eda la humildad impactante que Jes\u00fas ten\u00eda cuando vino a la tierra para humillarse de semejante manera. Yo lo miraba a \u00c9l, que es nuestro ejemplo, y pensaba: \u00abSi \u00c9l, siendo Dios, lo hizo y no se quej\u00f3 de lo que el Padre le dio para hacer en la tierra, \u00bfc\u00f3mo no voy a poder lograrlo yo, que soy una mujer? Rid\u00edculo.\u00bb<\/p>\n<p>As\u00ed empec\u00e9 a cambiar. Muchas cosas comenzaron a transformarse en m\u00ed. No fue forzado, pero s\u00ed fue una elecci\u00f3n, porque mejorar siempre es una elecci\u00f3n.<\/p>\n<p>Dios te puede tocar, te puede llamar y mostrarte algo, pero la decisi\u00f3n final siempre la tienes t\u00fa. A partir de ah\u00ed, uno mismo tiene que poner su parte. No es cuesti\u00f3n de esperar que Dios nos cambie y listo. Nosotros tenemos que poner nuestro esfuerzo.<\/p>\n<p>As\u00ed que todo empez\u00f3 a cambiar, gracias a Dios, y empec\u00e9 a ocuparme m\u00e1s de mi casa. Empec\u00e9 a disfrutar m\u00e1s de estar en el hogar, y ahora pr\u00e1cticamente quiero estar m\u00e1s en mi casa que afuera. Estoy contenta porque disfruto hacer las cosas del hogar. No est\u00e1 mal salir y trabajar para una mujer, pero lo que yo hac\u00eda era un desequilibrio.<\/p>\n<p>Aprend\u00ed a cocinar mejor y trato de hacer las cosas yo misma, como limpiar y planchar. Ahora soy m\u00e1s celosa de mi casa. No tengo muchas ganas de que venga otra persona y me ayude con las tareas, al menos no en este momento, porque siento que tengo que pasar por esto yo, que tengo que hacerlo yo, que me corresponde a m\u00ed.<\/p>\n<p>No digo que est\u00e1 mal tener a alguien que nos ayude, porque depende de la situaci\u00f3n que est\u00e1 atravesando cada mujer, pero en mi caso, ahora disfruto de todas las cosas que antes no pude disfrutar.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n entend\u00ed lo importante que es para los ni\u00f1os llegar a casa y sentir ese olor tan especial que solo est\u00e1 cuando la mam\u00e1 est\u00e1 presente: el del almuerzo que los espera o el de la merienda que les preparaste por la tarde y sentarte con ellos. Ellos sienten que pusiste tus manos y tu tiempo para esperarlos con la casa ordenada y limpia, y con su ropa preparada. La presencia de la madre en el hogar no se reemplaza con nada.<\/p>\n<p>Antes pensaba que alguien ten\u00eda que encargarse de hacer las cosas y listo. Era como un tr\u00e1mite para m\u00ed. Pero entend\u00ed que las prioridades son otras: primero est\u00e1n ellos, la familia. Y despu\u00e9s, con el tiempo que queda, s\u00ed puedo trabajar o hacer algo, pero no en exceso ni dejando a la familia de lado.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n cambiaron las cosas con mi marido. Ahora lo miro con otros ojos y lo respeto m\u00e1s. Es como descubrir un tipo de amor que antes no conoc\u00eda. Lo amaba, pero ahora es un amor m\u00e1s sano. Es como poder relacionarte con tu pareja de una manera menos conflictiva. Ya no est\u00e1s buscando todo el tiempo defender algo, y todo se vive con m\u00e1s calma.<\/p>\n<p>Problemas siempre habr\u00e1, quiz\u00e1s algunas diferencias, pero cuando Dios est\u00e1 en medio de una pareja, cuando Dios habita en la casa de una familia, las cosas se trabajan de forma m\u00e1s saludable y todo se vuelve m\u00e1s liviano, y se disfruta m\u00e1s.<\/p>\n<p>Lo m\u00e1s lindo de todo es que en Dios encontr\u00e9 el valor que antes no sent\u00eda que ten\u00eda. Desde que conozco a Dios me siento valorada, como si fuera algo muy preciado. Entend\u00ed que la creaci\u00f3n de la mujer aporta todo lo que le faltaba a la naturaleza humana y que no lo tiene el hombre. As\u00ed empec\u00e9 a valorarlo y me sent\u00ed mucho mejor que antes.<\/p>\n<p>Realmente descubr\u00ed que Dios ama a las mujeres. Lo que \u00c9l no ama es aquello que los esp\u00edritus nos llevan a hacer en contra de su reino, pero \u00c9l ama a las mujeres y tambi\u00e9n a los hombres.<\/p>\n<p>Aprend\u00ed a ser m\u00e1s modesta, a comprar menos, a gastar menos y a valorar m\u00e1s las cosas, sin pasar necesidad, pero tambi\u00e9n sin caer en excesos innecesarios. Este punto en particular es un tema para nosotras, las mujeres, porque a veces el deseo de comprar se convierte en un vicio. Y, al igual que el trabajo lo fue para m\u00ed, tambi\u00e9n puede ser una forma de llenar un vac\u00edo emocional.<\/p>\n<p>Pero ninguna cosa material va a llenarte emocionalmente si Dios no est\u00e1 en tu vida. Cuando encuentras a Jes\u00fas, \u00c9l empieza a llenar todos tus vac\u00edos, y la figura de Dios Padre te abarca. \u00c9l sana y remienda todos tus puntos d\u00e9biles, y eso ni toda la plata del mundo, ni toda la ropa, ni todos los accesorios para las mujeres lo pueden reemplazar. Nada de eso vale ni cinco centavos comparado con lo que uno siente al tener a Dios.<\/p>\n<p>Algo muy importante es que aprend\u00ed a amar a los hombres. Me di cuenta de que antes simplemente los rechazaba, no los entend\u00eda realmente ni compart\u00eda su manera de ser. Empec\u00e9 a comprender su naturaleza, sus reacciones y sus razones, y a darles m\u00e1s espacio para ser quienes son, sin presionar ni exigir todo el tiempo.<\/p>\n<p>Antes le dec\u00eda a mi esposo: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 no haces esto? \u00bfPor qu\u00e9 no haces aquello? \u00bfVes c\u00f3mo eres?\u00bb, y le hac\u00eda todo tipo de reproches, la mayor\u00eda sin fundamento.<\/p>\n<p>Aprend\u00ed que los hombres llevan su propia carga y grandes responsabilidades. Est\u00e1n en una posici\u00f3n de mando y deben tomar decisiones importantes. Son la cabeza del hogar, dirigen la familia y, muchas veces, tambi\u00e9n el trabajo. Son el sost\u00e9n econ\u00f3mico principal del hogar y, en muchos casos, tambi\u00e9n el emocional. Solo por el hecho de ser hombres, cargan con todo eso.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n entend\u00ed que no es que el hombre no quiera hacer las tareas del hogar que realizamos nosotras, sino que, en general, no est\u00e1 en su naturaleza enfocarse en eso, salvo que haya alg\u00fan desorden en su masculinidad. Simplemente, Dios no lo cre\u00f3 para eso. No es lo que suele estar en su mente ni en lo que pone su atenci\u00f3n.<\/p>\n<p>En su inmensa sabidur\u00eda, Dios nos hizo diferentes. A ellos no les sale naturalmente hacer las cosas de la casa. No es que no lo hacen porque sean malos o quieran hacernos la vida imposible, sino que a veces simplemente no son tan detallistas con las tareas del hogar como nosotras quisi\u00e9ramos.<\/p>\n<p>Por ejemplo, antes le dec\u00eda a mi pareja: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 no me ayudas con las cosas de la casa? \u00bfPor qu\u00e9 no hiciste esto? \u00bfPor qu\u00e9 dejaste aquello all\u00e1?\u00bb Ustedes me van a entender lo que quiero decir. Pero es que a ellos simplemente no les sale. Nosotras pensamos en nuestro nido, en nuestro hogar, en c\u00f3mo debe estar bien arreglado, mientras que ellos piensan principalmente en c\u00f3mo traer el alimento al hogar.<\/p>\n<p>Ellos son as\u00ed por naturaleza y no est\u00e1n todo el tiempo pensando: \u00abVoy a doblar la ropa y guardarla en su lugar.\u00bb No digo que no puedan hacerlo, pero su mente no est\u00e1 enfocada en eso, porque Dios no les dio esas herramientas ni los inspira en esa direcci\u00f3n. Est\u00e1n concentrados en otras cosas, y eso antes no lo entend\u00eda. Sin darme cuenta, quer\u00eda que los hombres sean como las mujeres y que las mujeres sean como los hombres.<\/p>\n<p>Ahora me siento m\u00e1s equilibrada, m\u00e1s plena, m\u00e1s relajada y, al mismo tiempo m\u00e1s fuerte, porque ya no tengo que luchar constantemente contra la corriente para ser alguien que no soy, como antes. Ya no necesito esforzarme por encontrar mi valor. Ya no siento que tengo que encargarme de todo, como antes cre\u00eda.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n aprend\u00ed a confiar m\u00e1s en mi esposo. No soy perfecta y me falta un mont\u00f3n, y este es un camino que nunca termina, porque cuando entramos en los caminos de Dios, \u00c9l nunca deja de ense\u00f1arnos. Pero cuando buscas cada d\u00eda obedecer a Dios, las cosas se vuelven m\u00e1s posibles y te sientes mejor.<\/p>\n<p>Ahora, las decisiones importantes de la casa, si bien las charlamos y mi esposo me pregunta mi opini\u00f3n como en una pareja arm\u00f3nica, normalmente prefiero que las tome \u00e9l. Pero esto me llev\u00f3 un tiempo. Al principio, me costaba mucho confiar en \u00e9l, porque estaba acostumbrada a decidir todo y pensaba: \u00abSi lo dejo tomar las decisiones, se va a equivocar. Si yo no estoy, todo va a salir mal.\u00bb<\/p>\n<p>Pero Dios me mostr\u00f3 que, cuando conf\u00edo en mi esposo, todo sale mejor, porque \u00e9l es una persona que tiene a Dios y toma decisiones bas\u00e1ndose en su Palabra, as\u00ed que no se equivoca. Y como ahora tampoco lo estoy presionando todo el tiempo para que haga todo a mi manera, me imagino que \u00e9l tambi\u00e9n se siente m\u00e1s libre y relajado para tomar decisiones.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n aprend\u00ed a dejarme amar por mi esposo, cuando antes siempre pon\u00eda una barrera delante m\u00edo y estaba constantemente a la defensiva. Aprend\u00ed a dejarme abrazar, a dejarme tratar bien, a disfrutar de esa contenci\u00f3n, a ser sostenida por un hombre y a no intentar sostenerlo todo yo, como antes.<\/p>\n<p>Como resultado, eso trajo mucha m\u00e1s armon\u00eda: armon\u00eda interior en mi casa, y armon\u00eda exterior en mis relaciones familiares, laborales y en todos los aspectos. Es como que todo se acomoda. Y la verdad que descubr\u00ed es que las mujeres somos tan hermosas cuando simplemente somos lo que somos. Una criatura es tan linda cuando es lo que fue creada para ser y no quiere ser algo que no es.<\/p>\n<p>Quisiera que a todas nos pase lo mismo, que podamos disfrutar de lo que Dios me mostr\u00f3 y de lo que estoy disfrutando ahora. Para m\u00ed \u2014y creo que para cualquiera que conoce a Dios y sigue a Jes\u00fas\u2014 la motivaci\u00f3n m\u00e1s grande para querer ser mejor es el amor a Dios.<\/p>\n<p>Amo a mi Padre y amo a su Hijo, y el respeto que siento por ellos es muy grande. Quiero que \u00c9l vea en m\u00ed que busco, que pienso, que vivo y que pongo en pr\u00e1ctica lo que me ense\u00f1a en sus Escrituras o lo que me va revelando el Esp\u00edritu Santo.<\/p>\n<p>Esto no lo hago para que me vean los dem\u00e1s, sino porque nace en m\u00ed una necesidad de cambiar, una semilla que Dios mismo puso en mi coraz\u00f3n. Es como una respuesta que le doy a \u00c9l.<\/p>\n<p>Me di cuenta de que para el Se\u00f1or la mujer de Proverbios 31 es una mujer especial y de gran estima, y quiero ir por eso. Quiero ser esa mujer. Estoy convencida de que, a trav\u00e9s de la obediencia a \u00c9l, se pueden lograr muchas cosas, porque para m\u00ed amarlo es obedecerlo, y obedecerlo es amarlo. Eso resume mi motivaci\u00f3n.<\/p>\n<blockquote>\n<p>[<a href=\"https:\/\/www.bible.com\/bible\/149\/pro.31.10-31\">Proverbios 31:10-31<\/a>] Mujer virtuosa, \u00bfqui\u00e9n la hallar\u00e1? Porque su estima sobrepasa largamente a la de las piedras preciosas. El coraz\u00f3n de su marido est\u00e1 en ella confiado, y no carecer\u00e1 de ganancias. Le da ella bien y no mal todos los d\u00edas de su vida. Busca lana y lino, y con voluntad trabaja con sus manos. Es como nave de mercader; trae su pan de lejos. Se levanta a\u00fan de noche y da comida a su familia, y raciona a sus criadas. Considera la heredad, y la compra, y planta vi\u00f1a del fruto de sus manos. Ci\u00f1e de fuerza sus lomos, y esfuerza sus brazos. Ve que van bien sus negocios; no apaga su l\u00e1mpara de noche. Aplica su mano al huso, y sus manos a la rueca. Alarga su mano al pobre, y extiende sus manos al needy. No teme por su familia cuando nieva, porque toda su familia est\u00e1 vestida de ropas dobles. Ella se hace tapices; de lino fino y p\u00farpura es su vestido. Su marido es conocido en las puertas, cuando se sienta con los ancianos de la tierra. Hace telas y vende, y da cintas al mercader. Fuerza y honor son su vestidura; y se r\u00ede de lo por venir. Abre su boca con sabidur\u00eda, y la ley de clemencia est\u00e1 en su lengua. Considera los caminos de su casa, y no come el pan de balde. Se levantan sus hijos y la llaman bienaventurada; y su marido tambi\u00e9n la alaba. Muchas hijas han hecho el bien; mas t\u00fa sobrepasas a todas. Enga\u00f1osa es la gracia, y vana la hermosura; la mujer que teme a Jehov\u00e1, esa ser\u00e1 alabada. Dadle del fruto de sus manos, y al\u00e1benla en las puertas sus hechos.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>Si no conoces a Dios y te sientes inc\u00f3moda con tu figura o con tu papel como mujer, si tienes problemas en tus relaciones personales con los hombres, te puedo asegurar que, si buscas a Dios con un coraz\u00f3n sincero, \u00c9l puede sanar tu coraz\u00f3n y la percepci\u00f3n que tienes de ti misma, y tambi\u00e9n la que crees que los dem\u00e1s tienen de ti. \u00c9l puede sanar tus relaciones y tu autoestima a trav\u00e9s de su Hijo Jes\u00fas. Dios no piensa como nosotros, y para \u00c9l no hay imposibles como s\u00ed los hay para nosotros.<\/p>\n<p>Seguir a Jes\u00fas es sin\u00f3nimo de ganancia. Puedes perder aquello que te hace mal, pero ganas cosas eternas, que no se comparan en valor con las superficiales que el mundo ofrece. Puedes encontrar plenitud y paz, porque en \u00c9l todo se acomoda, toma la forma que corresponde y ocupa el lugar exacto, como las piezas de un rompecabezas perfecto y maravillosamente hecho, como la creaci\u00f3n de Dios.<\/p>\n<p>Sin embargo, solo cuando cada pieza de una familia est\u00e1 en su lugar se puede apreciar la belleza de ese rompecabezas. Es como una m\u00e1quina que, cuando cada parte est\u00e1 donde debe y funciona bien, puede trabajar al m\u00e1ximo de su potencial. As\u00ed es como me siento ahora.<\/p>\n<p>Puedo asegurarte que, si oras a Dios, aunque no lo conozcas, \u00c9l te va a responder. Puedes orar y hablar con \u00c9l como con un amigo al que le pides ayuda.<\/p>\n<p>La lectura de la Biblia, junto con la gu\u00eda del Esp\u00edritu Santo, puede ir ense\u00f1\u00e1ndote y san\u00e1ndote, como hizo conmigo. Te da fuerzas para tomar decisiones correctas, cambiar tu vida y volver a empezar. Te recomiendo que leas primero el Nuevo Testamento para conocer la vida de Jes\u00fas, porque \u00c9l es nuestro ejemplo.<\/p>\n<p>Espero que este testimonio les haya ayudado. S\u00e9 que hay muchas mujeres que est\u00e1n pasando por momentos muy complicados y que es dif\u00edcil salir adelante, pero por experiencia te comparto todo lo que \u00c9l fue cambiando y sigue cambiando en m\u00ed, para que tengas esperanza y sepas que \u00c9l obra en nosotros.<\/p>\n<p>Lo \u00fanico que tenemos que hacer es decirle a Jes\u00fas: \u00abS\u00ed, yo creo en ti y quiero seguirte\u00bb, y abrirle el coraz\u00f3n, la mente y el alma, entreg\u00e1ndole lo que somos, tal como estamos, para que \u00c9l obre. Y \u00c9l se va a encargar de sanar todo lo que no funciona en tu vida.<\/p>\n<p>Ahora voy a decir una oraci\u00f3n final:<\/p>\n<p>Padre, vengo a ti para agradecerte por todo lo que hiciste en m\u00ed. Gracias por tu gu\u00eda y por tu inmensa sabidur\u00eda, por darme paz y ense\u00f1arme a vivir conforme a tu Palabra, donde al fin puedo descansar. Te pido por mis hermanas que a\u00fan no disfrutan de esta libertad que me diste a m\u00ed. Te pido que las inspires, que las gu\u00edes y les muestres el camino que deben seguir para poder sanar como mujeres. Te pido que uses este video para que llegue a quien tenga que llegar y d\u00e9 esperanza. Gracias, Padre, por permitirme compartir nuestra relaci\u00f3n con otras mujeres. En el nombre de Jes\u00fas, am\u00e9n.<\/p>\n<p>Si no conoces a Dios, pero quisieras acercarte a \u00c9l, voy a decir una oraci\u00f3n y puedes repetirla despu\u00e9s de m\u00ed. Rel\u00e1jate, hazlo con fe, y \u00c9l se va a encargar del resto. Puedes hacerlo como quieras. Para orar no es necesario poner las manos de una forma especial, cerrar los ojos ni nada en particular. Puedes hacerlo como lo sientas, porque en Dios hay libertad, pero siempre con respeto.<\/p>\n<p>Se\u00f1or, a\u00fan no te conozco, pero quisiera hacerlo. Reconozco que hay muchas cosas que andan mal en mi vida y ya estoy cansada del camino y de equivocarme. Me faltan las fuerzas y no encuentro una salida. Ahora entiendo que no puedo seguir sola, y en este momento te entrego mi coraz\u00f3n y mi vida para que, si T\u00fa quieres, las restaures.<\/p>\n<p>Perd\u00f3name, Se\u00f1or, por mis errores. Te invito a mi casa, Se\u00f1or, y tambi\u00e9n a tu Hijo, Jes\u00fas. Ay\u00fadame a entenderte. Quiero conocerte. Ay\u00fadame a entender tu creaci\u00f3n y tus caminos. S\u00e1name, por favor. Ens\u00e9\u00f1ame a ser mujer, para poder descansar en ti. Gracias, Se\u00f1or. En el nombre de Jes\u00fas, am\u00e9n.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Traducci\u00f3nes: ingl\u00e9s Soy Noelia y hoy quiero compartir con ustedes mi experiencia personal sobre c\u00f3mo, desde que encontr\u00e9 a Dios y empec\u00e9 a&#8230;<\/p>","protected":false},"author":3,"featured_media":1580,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_kad_post_transparent":"","_kad_post_title":"","_kad_post_layout":"","_kad_post_sidebar_id":"","_kad_post_content_style":"","_kad_post_vertical_padding":"","_kad_post_feature":"","_kad_post_feature_position":"","_kad_post_header":false,"_kad_post_footer":false,"_kad_post_classname":"","wds_primary_category":0,"footnotes":""},"categories":[2],"tags":[],"class_list":["post-5459","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-prophecy-es"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/noeliafernandez.net\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5459","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/noeliafernandez.net\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/noeliafernandez.net\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/noeliafernandez.net\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/noeliafernandez.net\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5459"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/noeliafernandez.net\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5459\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5524,"href":"https:\/\/noeliafernandez.net\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5459\/revisions\/5524"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/noeliafernandez.net\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1580"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/noeliafernandez.net\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5459"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/noeliafernandez.net\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5459"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/noeliafernandez.net\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5459"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}