Traducciónes: inglés
Bendiciones en el nombre de Jesús. Estoy aquí nuevamente para hablar de parte del Dios de Israel.
[Hechos 2:17-18] En los postreros días, dice Dios, derramaré de mi Espíritu sobre toda carne, y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán; vuestros jóvenes verán visiones, y vuestros ancianos soñarán sueños; y de cierto sobre mis siervos y sobre mis siervas en aquellos días derramaré de mi Espíritu, y profetizarán.
[Efesios 4:10-13] Él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo.
En estos últimos tiempos, el Señor aún tiene mensajeros, como quien les habla. El Señor me ha entregado un ministerio profético para hablar a las naciones, a reyes, a congregaciones y a todo aquel a quien el Señor quiera hablar para avisar, advertir o aclarar lo que Él quiere en estos últimos tiempos.
Lo que voy a decir no es mi opinión personal sobre El Salvador y Nayib Bukele. Estoy acá en mi rol de mensajera del reino de los cielos para transmitir lo que Dios piensa sobre ese país y su presidente.
Amados míos, dice Jesús, Yo soy el que coloqué a este rey sobre mi país pequeñito pero poderoso, que justamente tiene como nombre el significado de mi nombre. Yo soy el que he escogido a este país, al cual muchos tacharon de insignificante, para ser luz no solamente para Centroamérica, sino también para las Américas, y para inspirar inclusive al resto del mundo.
Yo soy el que pone reyes y el que los quita, dice el Dios de Israel. Yo soy Dios, el Gobernador de los gobernadores, y Yo elijo cuidadosamente a las autoridades para que gobiernen las naciones de la tierra. Yo soy ese Rey que aún hoy sigue ungiendo a los reyes para que gobiernen las naciones actuales.
[Daniel 2:21] Él muda los tiempos y las edades; quita reyes, y pone reyes; da la sabiduría a los sabios, y la ciencia a los entendidos.
Yo soy el que investí a Nayib Bukele para gobernar un país que al momento de su asunción estaba en ruinas, dice Dios. Yo soy el que le di el cetro. Yo soy el que le puse la corona. Yo soy el que efectivamente le coloqué la capa real y el que lo elegí para ocupar el trono de ese país, para que Yo reine a través de él mientras dure su mandato.
Y no solo fui Yo el que investí a este hombre que elegí como cabeza de este cuerpo —el pueblo salvadoreño—, sino que también le concedí la sabiduría que me pidió para gobernar a tan grande pueblo, dice Dios, para juzgar con justicia y para dirigir con equidad ese país centroamericano en el que Yo tengo mis ojos puestos.
[1 Reyes 4:29-30] Dios dio a Salomón sabiduría y prudencia muy grandes, y anchura de corazón como la arena que está a la orilla del mar. Era mayor la sabiduría de Salomón que la de todos los orientales, y que toda la sabiduría de los egipcios.
Yo le di muchos talentos a Nayib Bukele para poder sobrellevar los problemas que iba a tener que enfrentar al asumir su mandato como rey, dice Dios. Y no solamente le di sabiduría para gobernar con mano fuerte, con decisión y con convicción, para que su sí sea sí y su no sea no, sino que también le di sabiduría financiera para conseguir los recursos necesarios y llevar a cabo las órdenes que Yo le daba para poder levantar a un país que se desangraba.
Yo soy el que concede la inteligencia y la sabiduría, dice el Señor. Yo soy el que inspira a los hombres a tomar decisiones para sacar a flote un barco que se hunde.
[Proverbios 2:6] Porque Jehová da la sabiduría, y de su boca viene el conocimiento y la inteligencia.
Muchas veces Nayib Bukele se ha sentido débil, dice el Señor, pero Yo soy el que lo ha fortalecido.
Nayib Bukele es un hombre sabio y bueno de corazón. Él quiere ser justo, dice el Señor, y él tiene muy en cuenta que Yo peso todas las cosas en mi balanza de la justicia.
Noelia: El Señor dice que hay modelos para conducirse y arreglar ciertos asuntos con prudencia, o para levantar un edificio caído y en ruinas, y Nayib Bukele ha recibido modelos directamente del reino de los cielos para establecerlos en la tierra, en primer lugar en El Salvador.
Así como Moisés en su momento recibió el modelo del tabernáculo directamente del Señor, así también el Dios de Israel le ha concedido a Nayib Bukele la plantilla para gobernar El Salvador durante todo este tiempo, para poder poner orden en las calles y establecer los límites que se necesitaban para controlar la delincuencia. Hay un modelo que el Señor le otorgó por inspiración a Nayib Bukele para ordenar todas las cosas en El Salvador.
Esto es así, dice Dios. Aunque muchos de ustedes no lo crean, soy Yo el que le he dado un corazón sabio y entendido, inclusive de los tiempos, para que él pueda tomar firmemente las riendas de esta carreta que iba directo al precipicio, sin dirección y sin la autoridad necesaria para mantenerla en el camino.
Era necesario aplicar mano dura para controlar la delincuencia, dice el Señor. Era necesario establecer ciertos límites y hacer valer la ley para que no quede únicamente en palabras escritas, sino que se ponga por obra.
[Mateo 22:21] Dad, pues, a César lo que es de César, y a Dios lo que es de Dios.
Hay también una ley terrenal que se debe cumplir, dice el Señor, no solamente una ley espiritual. Es necesario que se establezca un orden en la sociedad y que se le ponga un stop a aquellos que no tienen freno, a aquellos que abusan de su prójimo, a aquellos que invaden los territorios, a aquellos que agreden o asesinan sin que nadie les ponga esposas en las muñecas.
Así como hay un orden celestial, también debe haber un orden terrenal, dice el Señor. Es lícito encarcelar a aquel delincuente que merece ser encarcelado. Es lícito condenar a los culpables, dice el Señor.
Noelia: Dios dice que fue Él quien puso a este hombre en la presidencia y que este hombre ha concretado propósitos divinos en El Salvador y tiene una fe genuina en Jesús como el Hijo de Dios, además de valentía, astucia y poder de oratoria.
Dios me dice que le ha dado a Nayib Bukele un modelo celestial, así como le dio a Moisés el modelo del tabernáculo. Dios le ha dado a Nayib Bukele una plantilla para controlar las pandillas y detener el crimen organizado no solamente en El Salvador, sino también en otros países de las Américas, y va inspirando a varios presidentes para que sigan el mismo camino por el que va Bukele.
[Éxodo 25:40] Mira y hazlos conforme al modelo que te ha sido mostrado en el monte.
El Señor me revela que esos presidentes sí tienen cierta medida de fe. Ellos creen en el Dios de Israel y le están pidiendo estrategias para poner un freno al desorden en sus países. Pero también tienen que pedir sabiduría financiera, porque el modelo que Él le dio a Nayib Bukele necesita una base económica y recursos para levantar la infraestructura necesaria para contener la delincuencia, y no todos los países que quieren aplicar ese modelo cuentan con los recursos que Bukele ha conseguido y está consiguiendo.
Por eso, el Señor ha dotado a Nayib Bukele no solamente de sabiduría, de palabra firme y de mano dura para poder aplicar esta plantilla que recibió del cielo, sino también de sabiduría financiera y económica y de astucia para negociar con distintos magnates de la tierra e intercambiar recursos de distintos tipos, logrando así los ingresos que se necesitan para financiar esa infraestructura destinada a contener el crimen organizado.
El Señor dice que hay presidentes latinoamericanos que piensan que pueden implementar el mismo modelo, pero en muchos casos el problema es que no cuentan con los recursos y con la sabiduría financiera que se necesitan, por más que quizás tengan poder de decisión, valentía y determinación. Ecuador es uno de esos casos.
El Señor me dice que eligió a El Salvador para levantarlo como faro, especialmente para las Américas, para sorprender al mundo, para exaltar lo vil y levantar lo que estaba humillado, porque el pueblo salvadoreño supo doblar las rodillas delante de Él, clamar por su nación y pedir la restauración de su pueblo y de su tierra. Y Dios respondió a esas oraciones enviando a un Salomón.
El Señor está humillando a países europeos que se creían muy sabios, pero que ahora están viendo a alguien más sabio, que hizo todo de la nada, que logró cosas que muchos pensaron que eran imposibles de lograr.
Desde la perspectiva de Dios, El Salvador hoy es un ejemplo para el resto de los países de la tierra, aunque aún no ha alcanzado el punto que Dios quiere que alcance.
Pero haber llegado hasta acá ya es digno de reconocimiento, dice el Señor.
Sin embargo, dice el Señor, hasta Salomón tenía defectos. Inclusive Salomón tenía debilidades y fue tentado. Su sabiduría no pudo salvarlo de su pecado.
Sin embargo, dice Dios, al que más se le da, más se le pide; el que más tiene, con más responsabilidad cuenta; al que más juzga, más se lo juzga; y al que mide con la vara más ajustada, con esa misma vara se lo medirá.
Noelia: El Señor le dice a Nayib Bukele a través mío que la sabiduría que le ha dado no garantiza que no esté fallando en algo, que aun la fe genuina con la que él cuenta viene de Dios, como un regalo del cielo, y que tratar de hacer las cosas bien no siempre lleva a hacerlas a la perfección.
El Señor ciertamente tiene sus ojos sobre Nayib Bukele y ve las cosas que está haciendo bien. El Señor ve con agrado todo el esfuerzo que este hombre ha invertido en hacer el bien en su país hasta el día de hoy y está complacido con la obediencia que ha mostrado en todas las cosas que Él le ha mandado hacer, aunque no ha sido fácil y ha tenido que enfrentarse con búfalos, con perros y con enemigos grandes, medianos y pequeños.
En el libro del Apocalipsis, el Señor le hablaba a cada una de las iglesias, resaltando las cosas buenas que cada una hacía y también las que tenía que corregir, y hoy hace lo mismo con Nayib Bukele. El Señor le dice que ha pesado su corazón, que ha visto sus lágrimas en soledad, que ha contado las noches sin dormir, que ha visto su oración en su espíritu, aun cuando no ha abierto su boca.
Pero tengo contra ti que en tu mano hay una vara para corregir que se ha extralimitado, dice el Señor, y que estás ejerciendo una violencia contra los condenados que no te pedí.
Pero tengo contra ti que a ese modelo que te he mostrado le has agregado cosas que no te he pedido que agregues, si bien has sido obediente y lo has puesto en práctica con éxito en mi país, El Salvador, dice el Señor.
Pero tengo contra ti que no solamente estás poniendo orden con mano dura en mi país, El Salvador, sino que te estás excediendo en el uso de la fuerza.
Pero tengo contra ti que a tus oídos han llegado quejas de maltratos y de violencia injustificada para con los presos, y no has respondido de la manera que Yo esperaba, dice el Señor.
Te han llegado quejas por hambre e inclusive inanición, por falta de hidratación y por castigos con golpes y maltratos de distintos tipos que se están aplicando contra los condenados, cosas que no te he mandado hacer y que estoy pesando en mi balanza de justicia, porque Yo soy Dios y no hago acepción de personas.
[Romanos 2:11] Porque no hay acepción de personas para con Dios.
Pero tengo contra ti que estás aplicando una forma de justicia que no te corresponde, dice el Señor.
Por lo tanto, arrepiéntete y reacciona, dice el Señor, y pon en orden las cosas que hace falta poner en orden para que se cierren las puertas espirituales al enemigo en El Salvador y no le des derecho a traer más violencia al país por causa de la violencia que estás aplicando.
Por lo tanto, pon en orden prontamente las cosas que te faltan, para que cuando seas pesado en mi balanza de la justicia, el diablo no tenga de qué acusarte, dice el Señor.
Noelia: El Señor me hace saber que, aunque Nayib Bukele tiene buenas intenciones, aunque quiere ser justo, hacer las cosas bien y agradar al Señor, hay una forma de violencia que él está permitiendo que se aplique contra los condenados y que Dios no aprueba.
Un problema es que, si él no frena esta violencia que está aconteciendo en los centros penitenciarios de El Salvador, los que están bajo su mando y tienen la tendencia a abusar de la autoridad van a tomar su falta de acción como excusa para continuar con estos maltratos.
Otro problema es que, si él no corrige a tiempo estos defectos en el modelo que Dios le dio para contener la violencia en su país, los países a los que Dios está llamando a copiar y aplicar este modelo lo van a implementar con los mismos defectos.
Hay gobernantes que en este tiempo son totales, y eso en parte está bien, pero en el día de hoy ya no se trata de ojo por ojo y de diente por diente, porque no estamos bajo la ley de Moisés, sino bajo la ley de Cristo. Y aun Cristo hablaba de los encarcelados.
[Mateo 25:36] Estuve desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a mí.
Hay un cambio de ley y una gracia que está disponible para todo aquel que se arrepiente. Y aun si esos presos no se arrepintieran, hay una dignidad que Dios espera que se respete.
Como decía, si Nayib Bukele no corrige este modelo a tiempo, el problema es que aquellos reyes que tienen la misma determinación, el mismo poder de decisión y la misma valentía para aplicarlo en sus países pueden implementar un modelo imperfecto y así cometer los mismos pecados que se están cometiendo en El Salvador.
Dios me hace saber que muchas de las cabezas de naciones latinoamericanas creen en Él y tienen fe genuina en Jesús, pero no tienen en su corazón la revelación de la gracia que el Señor regaló a partir del sacrificio de la cruz, estableciendo un nuevo pacto en su sangre.
Por eso, el Señor llama a su pueblo en Latinoamérica a interceder por esos reyes para que apliquen la fuerza necesaria para detener la violencia que de otra manera no podría ser detenida, pero sin extralimitarse, abusar de la autoridad que Dios les dio ni aplicar justicia por mano propia, y para que una cierta gracia habite en sus corazones y no se manejen con la dureza que quizás los caracteriza.
Hijitos, dice el Señor, oren por balance, oren por justicia, oren por corrección, oren por una revelación de la gracia en aquellos reyes que entienden muy bien el viejo pacto, pero que no tienen tanta revelación del nuevo.
[Salmos 89:14] Justicia y juicio son el cimiento de tu trono; misericordia y verdad van delante de tu rostro.
El Señor dice ahora a su pueblo cristiano que debe levantar vallado por esto, que debe ponerse en la brecha y clamar a Dios para que se cierren esos agujeros que se están abriendo en las murallas espirituales de El Salvador.
Mano dura sí, pero violencia injustificada no, dice el Señor. Orden sí, pero abuso de poder y autoridad no.
Pidan por esto, dice el Señor. Pidan para que Nayib Bukele enderece sus pasos y corrija las cosas que al día de hoy están defectuosas. Oren por él, porque Yo corrigo al hijo que amo.
Oren por permanencia para Nayib Bukele, dice el Señor. Oren por un trono estable. Oren para que sus piernas no tiemblen cuando vengan amenazas del oriente. Oren para que no transe con los negociantes extranjeros. Oren por aún más sabiduría para él. Oren por rectitud, por balanza justa y por amor aplicado en la forma correcta.
Oren, hijitos, dice Dios. Oren por su salud y por su corazón.
Noelia: El Señor me ha mostrado planes de ataques contra la salud de este hombre, específicamente contra su corazón, pero esto puede ser detenido a través de la intercesión.
Oren por misericordia y por estabilidad en El Salvador, dice Dios. Oren para que Nayib Bukele no regale lo que no tenga que regalar.
Noelia: El Señor me muestra que así como hay países que venden seguridad y distintos servicios, no solo recursos naturales y cosas materiales, El Salvador debe vender y no regalar cosas que le ha costado mucho lograr. El Señor dice que las venda a buen precio y que no las regale a los países que están interesados.
El Señor me trae ahora a la mente el pasaje donde el pueblo intercedió por Jonatán y el Señor lo rescató de la muerte.
[1 Samuel 14:45] Entonces el pueblo dijo a Saúl: ¿Ha de morir Jonatán, el que ha hecho esta grande salvación en Israel? No será así. Vive Jehová, que no ha de caer un cabello de su cabeza en tierra, pues que ha actuado hoy con Dios. Así el pueblo libró de morir a Jonatán.
Este pasaje es para los intercesores en El Salvador, para que oren por su presidente.
El Señor también me muestra que hay que orar por desastres climáticos, por inundaciones, por tsunamis, por levantamientos del mar, por inundaciones en las costas, por problemas en los campos y en la agricultura, y por desbalances en el clima que afecten a las cosechas.
El Señor quiere que oremos contra las células terroristas que quieren llegar a El Salvador, como ya he mencionado en el mensaje para Centroamérica, y también para que se frustren los atentados que se planean contra Nayib Bukele.
El Señor quiere que oremos para que Él le siga concediendo a Nayib Bukele estrategias y nuevas leyes que tienen que ver con la migración en estos últimos días, donde el hombre va de aquí para allá buscando un lugar donde reposar su cabeza, pero sin poder encontrarlo.
Las aguas se van a agitar, dice el Señor, y los mares se van a levantar sobre Centroamérica. Pero si mi pueblo se humilla e intercede, pidiéndome perdón por los pecados de sus reyes y de sus habitantes, esto puede ser detenido o menguado.
Hijitos, oren y clamen por su nación, dice Dios. Bendigan a El Salvador, porque El Salvador está diseñado para ser como un salvavidas para otras naciones que hoy están pasando por lo mismo que él pasaba. No en vano tiene su nombre, dice Dios.
Oren contra la brujería que los brujos aún ejecutan en esa tierra, dice Dios, y para que su presidente no haga ningún acuerdo con lobos disfrazados de ovejas. Oren para que su sí siga siendo sí y su no siga siendo no, y los voy a bendecir.
Noelia: En los días anteriores el Señor me decía que su pueblo latinoamericano también tiene que interceder para que no se levanten nuevas dictaduras en la región.
Sabemos que Dios ha dicho a través mío y de otros profetas que Él iba a cortar cabezas de dictadores, y hemos visto cómo esta palabra ya se ha cumplido en parte. Pero aún faltan dictaduras por caer en este tiempo, porque está sucediendo un cambio de reyes y de ideologías, como el Señor también anunció, y estamos viendo ese tremendo cambio, particularmente en Sudamérica.
Pero mientras hay dictaduras que van a seguir cayendo, también hay dictaduras que se quieren gestar en varias naciones de las Américas, porque a algunos de los reyes les viene al corazón permanecer para siempre en el trono de esas naciones al ver que muchas de sus decisiones han sido exitosas y están dando resultados.
La instrucción de parte de Dios para ustedes es que le pidan que ninguno de esos reyes permanezca sentado en su trono ni un día más de lo que Dios haya estipulado para su reinado.
Pero si el pueblo de Dios no ora y no ayuna en la medida en que Dios espera, sino que abraza ideas dictatoriales, mientras algunas dictaduras caen, otras van a surgir de gobiernos que comenzaron bien, poniendo orden en el país y aplicando la mano dura que era necesaria para frenar cosas que de otra manera no se pudieron frenar.
Por lo tanto, cada uno debe orar, buscando dirección para saber a quién tiene que votar y hasta cuándo lo tiene que votar, a quién tiene que apoyar y hasta cuándo lo tiene que apoyar.
Estas son las indicaciones y el aviso del Señor para El Salvador y para Latinoamérica en este tiempo. Lleven todo esto en oración y pidan por sus naciones. Bendigan a sus gobernantes y oren por ellos, porque eso es un mandato bíblico.
[1 Timoteo 2:1-2] Exhorto ante todo, a que se hagan rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias, por todos los hombres; por los reyes y por todos los que están en eminencia, para que vivamos quieta y reposadamente en toda piedad y honestidad.
Los saludo desde Argentina en el nombre de Jesús. Amén.
