Traducciónes: inglés
Bendiciones en el poderoso nombre de Cristo Jesús. Hoy ya es 9 de octubre y estamos llegando al final de este año turbulento, año de guerras, año de agitaciones sociales, año de terremotos y eventos catastróficos, año donde importantes fichas de la geopolítica mundial se han movido de lugar, se siguen moviendo y se seguirán moviendo, año donde se están cumpliendo muchas de las cosas que he venido anunciando en estos 10 años de ministerio.
Este es un tiempo de incertidumbre y de cambios violentos, un tiempo donde las cabezas de las naciones toman decisiones extremas, donde muchos van por todo y sacan a relucir armas de sus arsenales, como el Señor dijo en 2018, cuando habló de armas que se estaban produciendo en grandes cantidades, de una carrera armamentística que se estaba dando en lo secreto y de nuevas armas que las naciones comenzarían a revelar y a utilizar unas contra otras.
Lamentablemente, estamos viendo cómo se cumplen muchas de las cosas de las que Dios habló para preparar nuestro corazón y fortalecer nuestro espíritu para que cuando finalmente las veamos cumplirse enfrente de nuestros ojos, estemos fuertes y entendamos que Él es un Dios activo y hablante, que aún hoy quiere una relación personal con todo aquel que tenga oídos para oír y sabiduría para entender que Él existe, que revela el porvenir, que trae a la luz lo que está escondido y lo revela a quien Él quiere, y que no hay ningún plan de los hombres que esté fuera de su vista.
Estoy notando que estas transmisiones no son vistas solo por los que siguen a Jesús, sino también por personas que están prestando atención porque se dan cuenta de que las cosas que estoy comunicando se van cumpliendo. El Señor está sorprendiendo a muchos a través de su revelación y de su palabra profética.
Todos los que quieran venir a escuchar estas palabras proféticas son muy bienvenidos, porque Dios quiere comunicarle al mundo lo que va a venir, utilizando vasos que escuchen palabras del reino de los cielos. Dios se va a glorificar y ya se está glorificando a través de personas como yo, que están consagradas a Él y viven en santidad, acorde a sus mandamientos revelados en la Biblia, para que todo el mundo vea que Él habla, que Él cumple y que hace saber al hombre todo lo que quiere.
A través de sus palabras, Dios trae paz, consuelo, ánimo y dirección, y confirma lo que muchos están presintiendo que va a venir. A través de estas palabras Dios está guiando a mucha gente y está logrando que muchos se reconcilien con Él.
Cuando alguien profetiza anunciando el futuro, el mismo Dios que creó todas las cosas está hablando al mundo y comunicándose con su creación, porque le interesan no solamente los que ya están en el camino de la fe, sino también los que están perdidos, que están confundidos, que están tristes, que tienen traumas o que se encuentran en una situación sin salida.
El Señor ama a su creación, y a través de estas palabras proféticas busca que muchos vengan a Él, se reconcilien con Él y reciban paz. Al igual que la lectura de la Biblia, estas palabras traen claridad, nos ayudan a conocer quién es Dios y a entender por qué está pasando lo que pasa en el mundo, para que ya no nos sintamos perdidos, enojados con Él o confundidos, sino que comprendamos que todo tiene un propósito bueno y no malo.
Gracias, Señor. Gracias por todos los que vienen a escuchar lo que tienes para decir, Señor, porque eres Tú el que los está llamando a reunirse. Eres Tú el que los está invitando amorosamente para que vengan a congregarse conmigo y contigo en el espíritu, para recibir sabiduría, entendimiento, claridad y respuestas.
Gracias, Padre celestial. Yo los bendigo a todos los que vienen y te pido que impartas tranquilidad a cada uno de ellos, para que encuentren descanso, por más que las palabras sean difíciles de escuchar, por más que sean de juicio, por más que sacudan, confronten, corrijan o asombren a muchos.
A veces hablas cosas que van exactamente en la dirección contraria a la que nosotros vamos, Señor, cosas que Tú ves de una manera distinta a nosotros, pero cuando lo haces, es en amor y de una manera que trae paz. Te damos gracias por eso, porque solo Tú puedes hacerlo de una forma tan amorosa.
Señor, imparte paz en este momento a cada uno que viene a escuchar. Todos son bienvenidos. Hay silla para todos. Eso es lo que estoy viendo en el Espíritu…
Hay silla para todos, dice el Señor, y nadie es rechazado si viene realmente con una bandera de paz levantada y con oídos para oír.
Noelia: Gracias, Señor. Abre los oídos y los corazones para recibir lo que vas a hablar hoy, Señor, y una vez entregada esta palabra profética, pon un sello de confirmación para que todo el mundo sepa que fuiste Tú el que habló. Confirma de distintas maneras lo que vas a decir hoy a través mío.
En este momento escucho al Espíritu de Dios diciendo: «Centroamérica», y veo la palabra «Centroamérica» escrita con letras grandes.
Tengo mis ojos sobre Centroamérica, dice Dios. Centroamérica está en mi mano. Centroamérica no está afuera de mi plan profético de estos últimos días, pero estoy agitando a Centroamérica.
Noelia: Veo al Señor sacudiendo a Centroamérica en su mano.
Estoy sacudiendo a Centroamérica, dice Dios. La estoy limpiando. La estoy barriendo. Estoy pasando agua sobre ella. Centroamérica me interesa. Amo a Centroamérica. Centroamérica está en mi corazón. Centroamérica es Mía. Tengo planes para ella. No la he dejado de lado.
Noelia: Lo veo a Dios sentado a una mesa y dibujando algo. Y Él me dice que el mapa de Centroamérica fue diseñado por Él. Lo veo como un cartógrafo, trazando los límites de Centroamérica en el mapa con mucha precisión, con mucha atención, con mucha dedicación y con mucho amor.
Yo he trazado sus límites y Yo he marcado sus fronteras, dice Dios, porque Yo soy el que levanta reinos y Yo soy el que amplía sus territorios o los reduce. Yo soy el que da posesiones o las quita. El mundo está en mis manos, y no he dejado de lado a Centroamérica.
Pero Yo no soy el único que está interesado en Centroamérica, dice el Señor. Hay buitres que quieren venir a saquearla. Hay cabezas de naciones que tienen sus ojos puestos en esta región del mundo, que la codician y que quieren poseer partes de ella.
Noelia: Veo el canal de Panamá, y el Señor me muestra que hay cabezas de naciones que quieren poseer ese canal.
El Señor está haciendo un llamado a toda Centroamérica a proteger sus recursos naturales, a reforzar sus fronteras, a activarse en la defensa y a endurecer las medidas contra la migración.
Veo muchos pájaros negros que vienen desde Europa y Asia para Centroamérica. Estos pájaros representan a los musulmanes que vienen a instalarse en los distintos países centroamericanos, y Dios me dice que entre ellos hay células terroristas que quieren cometer atentados.
El Señor me hace saber que esto ya se está discutiendo en varios países musulmanes y que estos planes se están preparando para concretarse. Y veo barcos cargados de migrantes musulmanes que han recibido órdenes de poblar estos países centroamericanos y reproducirse en gran número para conquistarlos a la larga.
Ellos dicen: «Allá hay paz y acá no. Vamos a conquistarlos». Pero como saben que no lo pueden hacer por la fuerza, ellos están planeando venir de sus países y reproducirse rápidamente.
Estoy viendo bandadas de pájaros migratorios que vienen desde el este para las Américas. En los mensajes anteriores el Señor alertó a varios países del este de América del Sur, pero hoy Él habla sobre Centroamérica y me hace entender que esos planes también incluyen a Centroamérica.
Escucho la palabra «invasión», y Dios me dice que hay planes de invasión. Hay planes de invadir Costa Rica, un país que no tiene ejército. Irán quiere poner una gran ficha en Costa Rica. Ellos dicen: «Es un territorio pacífico, que no cuenta con protección propia. Vamos a invadirlo. Vamos por la paz que ellos tienen».
En las palabras proféticas anteriores profeticé la muerte de Ali Khamenei y la caída de Irán, y ahora el Señor me revela que la muerte de Ali Khamenei fue el comienzo de esa caída y que los problemas sociales y económicos en Irán van a provocar un éxodo masivo, porque va a ser muy difícil vivir en ese país.
Mientras la situación en Irán empeora como parte del juicio del Señor, la gente se va a ir de ese país para buscar otros lugares donde vivir. Pero como Europa está revolucionada y va a seguir revolucionada, muchos de estos iraníes van a buscar venir a las Américas.
El Señor está anunciando que van a venir olas de migrantes iraníes a las Américas, trayendo con ellos su ideología, su religión, sus costumbres y su cultura. El Señor se refiere a los que practican el islam, que viven bajo leyes islámicas estrictas y están absolutamente convencidos de sus prácticas, muchas de las cuales son violentas y contrarias a las enseñanzas de Jesús.
El Señor está avisando esto porque los presidentes de Centroamérica tienen que endurecer sus políticas migratorias.
Yo sé que lo que estoy diciendo puede ser controversial, porque no todo el mundo piensa de esta manera, pero mi deber no es dar mi opinión o compartir lo que yo pienso; mi deber es comunicar a todo aquel que escucha estas palabras cuál es la perspectiva del Dios de los cielos acerca de lo que está pasando en el mundo. Y es el Señor el que dice que los presidentes de Centroamérica y de América del Sur tienen que endurecer sus políticas migratorias.
Ciertamente, esta es una dirección que el Señor está dando a muchas cabezas de naciones latinoamericanas para cerrar sus fronteras, militarizar los pasos fronterizos aún más y endurecer los controles en los lugares por donde ingresa y sale la gente. Es el Señor el que está llamando a levantar murallas alrededor de los países centroamericanos, así como en la antigüedad ciudades como Jericó estaban rodeadas de murallas.
[Josué 6:1] Ahora, Jericó estaba cerrada, bien cerrada, a causa de los hijos de Israel; nadie entraba ni salía.
Dios dice que en estos últimos días nos vamos a sorprender porque vamos a volver a ver esas murallas alrededor de distintos países. Pero esto no siempre va a impedir que se lleven a cabo ciertas invasiones o que algunos países sean conquistados, porque las derrotas y las victorias las da Dios, y no hay muralla ni barrera que pueda detener su voluntad.
Ya dije en otros mensajes que las cosas se van a poner extremas, que los blancos serán más blancos y los negros más negros, que las convicciones de los gobernantes van a ser más extremas y que ellos no van a dudar en concretar lo que hay en su corazón.
Vamos a ver cosas que nos van a sorprender y que en muchos casos nos van a hacer pensar que estamos volviendo a otros tiempos, porque los gobernantes van a aplicar nuevamente sistemas del pasado. Vamos a ver fronteras completamente cerradas y muros, como el muro de Berlín o la Gran Muralla China.
El Señor me revela que muchos piensan: «¿Cómo puede ser que se levanten muros para dividir naciones? ¿Cómo podemos seguir viendo este tipo de cosas en estos días? El hombre ya debería haber aprendido».
Pero muchas de las cosas que vimos en el pasado van a volver, y también muchas estrategias de guerra y muchas prácticas medievales. Quizás las maneras en que se apliquen van a ser más modernas, pero las estrategias en sí van a ser las mismas.
[Eclesiastés 1:9] ¿Qué es lo que fue? Lo mismo que será. ¿Qué es lo que ha sido hecho? Lo mismo que se hará; y nada hay nuevo debajo del sol.
Cosas impensables se van a repetir en estos tiempos, como la construcción de muros en las fronteras, porque los acuerdos ya no serán suficientes ante las grandes crisis migratorias de los últimos días.
El Señor me hace saber que en estos tiempos naciones como Irán piensan de la manera que se describe en este pasaje:
[Ezequiel 38:11] Y dirás: Subiré contra una tierra indefensa, iré contra gentes tranquilas que habitan confiadamente; todas ellas habitan sin muros, y no tienen cerrojos ni puertas.
Pero volviendo a Centroamérica, el Señor me muestra que Él está inquietando los espíritus de los centroamericanos para que se preparen para las catástrofes que vienen a esta región, porque mientras Él agita este lugar del mundo, se van a activar volcanes, y tormentas muy fuertes van a provocar destrozos, deslizamientos de tierra, socavones e inclusive el levantamiento del mar sobre las costas.
Prepárense, dice el Señor, porque voy a probar a los centroamericanos para ver dónde están parados con respecto a la fe, para ver si verdaderamente están parados sobre la roca o si están parados en arenas movedizas.
Voy a sacudir Centroamérica, no solo con más terremotos, sino también con lluvias torrenciales, con levantamientos armados y con violencia, dice Dios. Por lo tanto, llamo a un ejército de intercesión centroamericano a que se ponga de acuerdo para clamar por sus países.
Voy a sacudir a Centroamérica. Guatemala va a arder.
Noelia: Veo un volcán que hace una fuerte erupción en Guatemala, y el Señor me muestra que va a llamar a sus hijos que viven en lugares donde vendrán catástrofes para que salgan de allí. Por eso, ellos tienen que estar atentos a la guía del Espíritu Santo.
Ahora veo el canal de Panamá.
Hace unos años había profetizado que iba a haber sequía en ese paso tan importante para el comercio mundial, y en este tiempo hemos visto cómo se está cumpliendo esa palabra. Pero el Señor dice que la crisis hídrica se va a agudizar y que los países que tienen los recursos para hacerlo van a buscar alternativas al canal de Panamá.
Nota de la redacción: El canal de Panamá depende completamente del agua dulce del lago Gatún y del lago Alhajuela para poder operar sus esclusas, y cada tránsito por el canal utiliza en promedio unos 200 millones de litros de agua. Cuando llueve poco, baja el nivel de estos lagos y la Autoridad del Canal de Panamá se ve obligada a limitar el tránsito para conservar el agua, tanto para el funcionamiento del canal como para el consumo de la población.
Los gobernantes de estos países ya tienen los ojos puestos en otros pasos, por si el canal de Panamá queda inutilizable o es tomado por otro país. Y esta es una de las razones por las que están interesados en la Patagonia argentina, porque en el sur de Argentina hay pasos entre el océano Pacífico y el Atlántico que, aunque están mucho más al sur que el canal de Panamá, podrían servir como alternativa.
Tenemos que interceder por la Patagonia argentina, y también tenemos que interceder por Centroamérica, porque hay varias naciones que tienen sus ojos puestos en esta región. Si estas naciones llegan a querer algo que tengan los países de Centroamérica, primero van a tratar de obtenerlo por medio de acuerdos, y si no lo consiguen, van a recurrir a la fuerza.
Mientras siguen aumentando los problemas en otros estrechos del mundo, las cabezas de las naciones más importantes están decididas a asegurarse las rutas por las que pasan los recursos que necesitan, y si no lo logran por las buenas, van a venir por las malas.
El Señor está revelando estos planes para que intercedamos por esto.
Centroamérica tiene que estar en alerta y tiene que reforzar sus fronteras y hacer todo lo que sea necesario para contener los problemas migratorios, incluso levantar muros si es factible.
Los problemas migratorios se van a agudizar, hijitos, dice el Señor, y los pájaros que se crucen en el aire van a chocar entre sí, muriendo muchos de ellos. En la desesperación por escapar de un lugar y encontrar otro donde vivir, muchos van a morir, otros van a enfrentarse entre sí y habrá peleas por los territorios.
El hombre andará de aquí para allá, dice Dios, buscando dónde reposar su cabeza, pero no va a encontrar paz. Únicamente el que habite en Mí llevará la paz a donde sea que vaya. Pero los hombres que no tienen a Cristo Jesús viviendo en ellos no conocen la paz.
Mientras el mundo explote en violencia, en desorden y en confusión, y mientras los gobernantes se peleen por tierras, por sus recursos y por sus bienes, y exploten a las personas como en la antigüedad, como si fueran esclavos, los que no me tengan a Mí no van a saber a dónde ir. Por más que se muden de lugar, por más que vayan de continente a continente, nunca van a encontrar sosiego, porque Yo soy la paz, dice Jesús, y solo Yo puedo darla.
Por eso tienen que venir a Mí, dice Jesús, para que mientras estas cosas se sigan agudizando y los gobernantes del mundo sigan provocando guerras y conflictos, inclusive nucleares, dentro de ustedes habite mi paz, una paz como solo Yo la puedo dar.
Yo soy la solución, dice Jesús. Yo soy la vida. Todo el que viene a Mí encuentra sosiego en su alma y puede descansar, aun habitando en un país que está en guerra, aun en un desierto donde escasean el agua y la comida. Si ustedes habitan en Mí y Yo en ustedes, no importa lo que pase a su alrededor, dentro de ustedes habitará mi Reino, y mi Reino es paz, gozo y amor en el Espíritu Santo.
América Central tiene que armarse, dice el Señor.
Noelia: Veo hombres con metralladoras en las manos y ejércitos que entrenan como nunca antes, y veo que se compran armas para América Central. Pero también escucho:
[Salmos 91:1] El que habita al abrigo del Altísimo morará bajo la sombra del Omnipotente.
Pero más importante que comprar armas o levantar un ejército es que un país more en Mí, dice Jesús, porque Yo voy a ser su protección, Yo voy a ser su cubierta y Yo voy a ser su defensa.
Noelia: Centroamérica tiene que arrepentirse y dejar de adorar a todo ídolo y de clamar al ejército de los cielos para adorar únicamente a Jesús, el Hijo de Dios.
Yo soy más fuerte que todo muro de contención, dice Jesús. Yo soy el comandante de mis ejércitos. Ningún país puede defenderse si Yo no lo defiendo primero, y nadie puede ganar una batalla si Yo no le doy la victoria, porque no es por fuerza ni por ejército; no es por la cantidad de armas ni por la inteligencia ni por la estrategia; es adorándome a Mí que un país puede obtener la victoria ante cualquier ataque que sufra.
Pero muchos en Centroamérica están desviados, dice el Señor. Adoran imágenes de madera y de otros materiales, y traen a sus propias casas estos ídolos que no ven, no hablan ni pueden escuchar, poniendo su confianza en el anatema en vez de en Mí.
Pero no hace falta verme ni sentirme para saber que estoy allí, sino solo creer, porque Yo soy espíritu. No hace falta tocarme para creer en Mí. Y bienaventurado el que cree en Mí sin haberme visto, dice Jesús.
Oren por eso, hijitos. Oren por la conversión de los centroamericanos. Oren para que el pueblo de Dios crezca, para que cuando vengan y intenten entrar estas olas de musulmanes enviados por su falso dios, se encuentren con este ejército celestial de contención que funcione como un muro alrededor de Centroamérica.
Centroamérica está en mi mano, dice Dios, pero vienen a comprarla. Así como quieren invadir Costa Rica y robarle su paz, quieren comprar y repartir Panamá. Hay un plan para quitarle a Panamá territorio y cosas que le pertenecen.
Ustedes son la defensa cuando oran, interceden, claman y ayunan, dice Dios. Ustedes son la primera barrera con la que tienen que encontrarse los enemigos cuando intenten invadir, quitar, robar o destruir.
Pero si ustedes, el ejército espiritual que quiero usar para la defensa y protección de sus países, están dormidos, inactivos, tibios, confiados o distraídos, dice el Señor, ¿qué más queda? ¿Van a esperar a que los incrédulos, los idólatras, los que confían en otros dioses, clamen a Mí? Si es así, estarían perdidos.
Vengan a Mí, dice Jesús. Yo soy la solución.
Oren por los bancos de Panamá. Oren por la economía de Panamá, dice el Señor, porque hay planes para desestabilizar esta zona del planeta. Hay planes para conquistar sus territorios. Hay planes para quitarles la soberanía a estos países, si fuera posible. Hay planes de expansión territorial.
Noelia: Veo que Estados Unidos quiere venir por el canal de Panamá por la fuerza.
Estados Unidos viene por lo que le interesa, y si no es por las buenas, va a ser por la fuerza, dice Dios.
Noelia: El Señor me muestra que el presidente de Estados Unidos, Trump, quiere obtener ciertas cosas que les pertenecen a otros países. Y veo a Trump en una visión diciendo: «Yo no vengo a robarlas; vengo a comprarlas. Vengo a hacer un intercambio comercial, porque soy un negociante. Ustedes me dan lo que necesito, y yo les doy una recompensa».
Pero el Señor me revela que si el país que tiene aquel recurso o territorio en el que Trump está interesado no cede, entonces se ejercerá presión para obligarlo a hacerlo y lograr que esto quede ante el mundo como un acuerdo comercial. Pero la realidad es que se planea usar la fuerza cuando las cosas no se desarrollen como él quiere. Y el canal de Panamá está en estos planes.
Así que oren por esto, dice Dios. Defiendan a sus países y a sus territorios.
Noelia: El Señor hace un llamado a defender lo que es nuestro, a levantarnos y ponernos en la brecha, a ponernos de acuerdo y formar grupos de intercesión por nuestros países, a clamar por lo que nos corresponde, a pedir por la soberanía y la estabilidad de nuestros países, a orar en contra de invasiones y de acuerdos firmados bajo presión.
Intercedan, dice Dios. Amen a sus naciones. Séanles fieles. Clamen por las tierras, por la gente, por los recursos humanos y no solo por los naturales.
Clamen para que las cadenas de Nicaragua se rompan, dice el Señor. Clamen para que la cabeza de Nicaragua sea cortada.
Noelia: El Señor ya dijo en un mensaje recibido hace varios años que Daniel Ortega sería quitado, y ahora le pide a su pueblo entendido que clame por esto.
Pidan sin miedo lo que mi sierva está diciendo, dice el Señor. Pídanme libertad. Pídanme que este ciclo termine.
No solamente quiero que clamen para que este hombre sea quitado del trono de Nicaragua, dice el Señor, sino también para que la justicia venga sobre su cabeza y sobre su casa.
Noelia: Lo veo a Ortega con las manos esposadas detrás de la espalda y subiendo a uno de esos vehículos en los que llevan a un detenido para enjuiciarlo, y entiendo que este hombre será quitado por la fuerza.
Ahora veo caer la estatua de Ortega, así como vi caer la estatua de Maduro. Esto representa que él va a caer, al igual que Maduro, y que el pueblo de Nicaragua tiene que tener esperanza, porque Dios quiere romper la dictadura, la opresión y la atadura espiritual en Nicaragua.
El Señor dice que los nicaragüenses deben levantarse y recobrar fuerzas para interceder por esto y pedir que las cadenas de Nicaragua sean quebradas y que Nicaragua sea libre de la opresión de este rey injusto, opresor y malvado.
Pero él será quitado en parte por la oración de mi pueblo, dice Dios, por el clamor que está llegando a mis narices.
Tengan fe, porque viene la libertad a Nicaragua, así como vino en parte a Venezuela cuando Maduro fue quitado por la fuerza. Oren por justicia, dice el Señor.
Nicaragua es Mía, dice Dios. No me he olvidado de ella.
Noelia: Dios me muestra que Nicaragua está cumpliendo un ciclo de juicio, como los ciclos de 70 años por los que pasaba Israel en la Biblia: cuando se cumplían los años de juicio, la situación cambiaba porque la deuda ya había sido pagada.
El Señor me revela que en Nicaragua está pasando algo similar. Se está cumpliendo un ciclo de juicio decretado por Dios y el tiempo de su liberación está cerca. Y lo veo a Dios golpear la mesa con un martillo.
Pero cuanto más cerca está mi pueblo de la libertad, más tiene que clamar, más tiene que gemir, más tiene que creer y más tiene que prepararse para salir de la tierra de Egipto, dice Dios.
Noelia: Ahora veo las banderas de las siete naciones que forman Centroamérica y veo que se generan nuevos acuerdos entre algunas de ellas. Pero Nicaragua no forma parte de esos acuerdos, porque es imposible tratar con ella. Nicaragua es como una piedra de tropiezo para la diplomacia y para las uniones que deberían darse entre los países de Centroamérica. Y veo a Nicaragua cerrada.
Pero esto no es el fin, dice Dios. Tengo planes para ella. Cuando se cumpla su tiempo, Nicaragua va a ver la luz. Las cadenas se van a romper y Nicaragua se va a abrir al resto del mundo, como otras naciones de Centroamérica que hoy disfrutan de su libertad.
Oren por la agitación de las aguas alrededor de Centroamérica y por el levantamiento de los mares, dice el Señor. Oren por la sequía y por las situaciones climáticas que vienen a esa zona. Oren por los problemas en las cosechas y en los cultivos, por el exceso de lluvias y la falta de agua. Oren por los volcanes, por las inundaciones, por los deslaves, pero también por todo lo que tiene que ver con la milicia.
Noelia: Veo militares desplegados en las calles en distintos países de Centroamérica, con sus armas a la vista, y el Señor me muestra que este tipo de escenas se van a ver cada vez más en la región. El Señor lo está avisando para que oren por eso y no se sorprendan cuando suceda.
Señor, bendecimos a Centroamérica, la ungimos en el nombre de Jesús y oramos por sus banderas, para que se mantengan en alto y ninguna de ellas sea borrada de entre las banderas de la tierra.
Tus hijos han escuchado tu dirección y claman por un arrepentimiento genuino de cada una de sus naciones, Señor, para que encuentren tu misericordia y tal vez no se cumplan algunas de las cosas malas que me has mostrado hoy. Amén.
Así que, hermanos, estemos intercediendo por todo esto, poniéndonos en la brecha. Abrazos y bendiciones en el nombre de Jesús.

Que poderoso lo que anuncia a su pueblo 6 a las naciones. Nos da instrucciones atraves de su vaso profetico y la consolación de que Dios está siempre con nosotros paea ayudarnos.