Llanto, lamento, súplica… Cosas difíciles de superar para el que no esté fuerte en mí.
Esta es una alerta, mis hijos. Desenvainen la espada del Espíritu. Llamo a un ejército de oración a levantarse.
Escuchen, hijos. Este es un llamado muy serio. No lo tomen liviano. ¡Escuchen!
Oren, oren y oren, porque viene el desolador a buscar a muchos niños.
Raquel que llora por sus hijos, y no quiso ser consolada. Manto de luto que cae sobre la tierra.
Llamo a mi ejército a ponerse en la brecha. Llamo a mis guerreros a levantar vallado.
¡Intercedan, hijos! ¡Alaben e intercedan!
Acérquense más a mí. Tómense de mi mano. Fortalezcan sus espíritus. Limpien y cubran sus casas. Tengan comunión conmigo. Deberán resguardarse en mí.
[Éxodo 12:13] La sangre os será por señal en las casas donde vosotros estéis; y veré la sangre y pasaré de vosotros, y no habrá en vosotros plaga de mortandad cuando hiera la tierra de Egipto.
[Mateo 2:18] Voz fue oída en Ramá, grande lamentación, lloro y gemido; Raquel que llora a sus hijos, y no quiso ser consolada, porque perecieron.
[Ezequiel 22:30] Busqué entre ellos hombre que hiciese vallado y que se pusiese en la brecha delante de mí, a favor de la tierra, para que yo no la destruyese; y no lo hallé.
[Efesios 6:17] Tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios.
