Palabra recibida el 9 de enero de 2026
Yo estoy aquí y allá, arriba y abajo, adentro y afuera. Yo soy ayer, Yo soy hoy y Yo soy mañana. Siempre fui y siempre seré. No hay nada que se pueda esconder de mis ojos.
Yo te veo, hijita, Yo te veo, le dice el Señor a Venezuela. Yo sé cómo te sientes. No todos saben ni entienden cómo te sientes, pero Yo sí lo sé, porque Yo también lo siento, porque Yo estoy ahí contigo y en ti. Venezuela, yo soy tu padre. Yo te concebí y Yo te di a luz. Tú eres mía, y Yo me encargo de ti.
Ven, hijita. Cobíjate en mis brazos. No huyas de mí, porque nadie va a amarte más que Yo, que te hice, que te formé en el vientre. Ven, dice el Señor. No te escapes de mí, porque te voy a sanar. Ahora estás desnuda y te sientes desprotegida, vulnerable, fácil de derribar, pero no estás sola. Yo voy delante tuyo como poderoso gigante.
Todos hablan de ti, y tú escuchas. Todos opinan y hasta muchos sienten lástima por ti, y tú lo sabes y te avergüenzas por eso. Pero Yo voy a borrar tus lágrimas, dice el Señor. El llanto no será para siempre. Yo voy a limpiar tus lágrimas. Ten esperanza en mí. Búscame a mí y Yo voy a restaurarte.
Mira, ahora te despojarán de tus vestidos, te dejarán desnuda ante las naciones, te quitarán tus piedras preciosas, tu oro y tu petróleo, pero Yo te haré justicia, porque tú lo pediste, porque tú clamaste. No me tardaré más. Responderé rápido tus oraciones y te haré saber que nunca te abandoné completamente.
Se cumple un tiempo, se cierra un ciclo y llega el fin del parto. Pero cuando el bebé nace, nace desnudo, llora, tiene frío, es frágil y necesita ser atendido. Tú eres ese bebé recién nacido, y aunque muchos saben cómo estás, no quieren involucrarse e ir en tu ayuda. Sin embargo, dice el Señor, seré Yo, Yo mismo el que corte tu ombligo, el que te lave, el que limpie tu sangre. Yo seré el que te vista y cuide de ti, porque Yo soy tu Dios, y aunque te rebelaste contra mí, tuve misericordia de ti para socorrerte.
[Ezequiel 16:4-6] Y en cuanto a tu nacimiento, el día que naciste no fue cortado tu ombligo, ni fuiste lavada con aguas para limpiarte, ni salada con sal, ni fuiste envuelta con fajas. No hubo ojo que se compadeciese de ti para hacerte algo de esto, teniendo de ti misericordia; sino que fuiste arrojada sobre la faz del campo, con menosprecio de tu vida, en el día que naciste. Y yo pasé junto a ti, y te vi sucia en tus sangres, y cuando estabas en tus sangres te dije: ¡Vive! Sí, te dije, cuando estabas en tus sangres: ¡Vive!
Resistan, hijitos, resistan este lavado, resistan la limpieza que tengo que hacer. Resistan mientras ordeno las cosas, mientras quito lo que tenga que quitar y pongo lo que tenga que poner. No es fácil ni rápido limpiar una casa cuando hacía tanto tiempo que no se limpiaba, pero tengo un plan que ya ha comenzado a completarse.
Resistan con esperanza mientras la esclava pasa a ser libre. Resistan con fe mientras la que estaba desmayada se despierta y se levanta. Todo es posible para mí, y no hay nada que me resulte difícil. Fortalézcanse en oración y no dejen que las velas se apaguen y que la comunión mengüe. Estoy con ustedes.
Ahora verán mi mano arrancando más árboles. Ahora usaré mi hacha para talar esos árboles muertos y plantar árboles nuevos. Estoy hablando de líderes y gobernantes. Estoy hablando de cabezas, que ya no serán más cabezas, sino colas. Estoy hablando de los saqueadores de mi pueblo venezolano, de aquellos que les robaron hasta dejarlos casi desnudos, porque una vez cortada la cabeza, el cuerpo cae solo, dice el Señor.
Aún viene más conflicto, aún viene más dolor. Recuerda que la mujer que recién dio a luz, cuando el parto no fue fácil, necesita un tiempo para recuperarse y sanar. Aún puede sangrar, porque el proceso no ha terminado y tiene heridas abiertas.
Tú eres esa mujer que ahora está sangrando, cuyo bebé ya ha nacido, pero a ella la están limpiando. Pero recuerda que tú eres mía y que Yo soy el que se ocupa de ti. No estás sola. Yo sé bien lo que hago.
Oren, hijitos, oren por unidad y restauración, porque están los que quieren volver atrás, los que no quieren soltar las cadenas, los que no quieren ser libres porque piensan que no eran esclavos. Oren, porque los militares quieren tomar el poder y generar un gobierno de facto. Oren para que estas fuerzas del orden no se les vuelvan en contra, porque ellos quieren provocar un golpe de estado y gobernar en Venezuela por la fuerza.
La hormiga reina fue quitada del hormiguero. Por ende, las hormigas que quedaron están desesperadas por reorganizar el hormiguero y buscan otra cabeza para mantenerse vivas.
Oren, porque esto no se ha terminado y viene más llanto y más dolor: Raquel, que llora por sus hijos. Muchos morirán y en las calles habrá luto, porque aún se aplicará la fuerza y la opresión contra un pueblo que se levanta contra el poder ilegítimo de Dios dado cabello.
[Mateo 2:18] Voz fue oída en Ramá, grande lamentación, lloro y gemido; Raquel que llora a sus hijos, y no quiso ser consolada, porque perecieron.
Llamo a un pueblo a orar y a clamar, a interceder sin cesar. Los llamo a tener fe y a confiar en mí, en su Creador. Yo soy el que soy, y estoy con ustedes. No desmayen, porque pronto el cielo se va a despejar y el sol saldrá, pero ahora deben resistir y creerme mientras pasan por el mar rojo.
Sigan marchando y no paren. Sigan caminando, aunque no entiendan todas las cosas. Créanme que voy con ustedes, guiándolos hacia la libertad aun mientras los vengan persiguiendo, y recuerden cuál fue el final del faraón y su ejército. Todo tiene un propósito. Amén.
Palabras en vivo
Esta es la palabra que recibí en el día de ayer. Sé que muchos de ustedes esperaban que el Señor dé alguna palabra a través de mí, pero la Biblia dice que el hombre no puede recibir nada si no le fuere dado del cielo. Por lo tanto, estaba esperando que el Señor tome la iniciativa y me indique si Él quería hablar a su pueblo acerca de lo que sigue para esta nación.
Por otro lado, tengo aún más cosas que compartirles, porque si bien ya se han cumplido muchas de las cosas que he profetizado para Venezuela desde el año 2019 en adelante, aún falta que profecías dadas anteriormente se terminen de cumplir, y el Señor arroja aún más luz sobre esto.
Para comenzar, voy a compartirles fragmentos de una palabra profética que recibí el 15 de febrero del año 2019, que se llama Tremenda profecía sobre Venezuela y Maduro. Gran parte de lo que Dios dijo a través mío ya se ha cumplido, pero aún falta que se cumpla una parte más.
El Señor dijo que habría una traición en contra de Maduro.
Yo doblegaré la voluntad de los duros corazones que están al mando del ejército, y habrá una revuelta entre comandantes y generales, quienes ya están cansados de obedecer al líder de esta nación por sus acciones injustas.
El Señor dijo que iba a doblegar la voluntad de ciertos mandos del ejército, y eso es lo que ha pasado y lo que ha ayudado a que Maduro caiga.
Además, en estos días escuchaba las palabras: «Delcy Rodríguez, traidora a la patria», y el Señor me hacía saber que ella había vendido a Maduro y que son varias personas las que han colaborado para que a Estados Unidos le sea más factible poder atraparlo.
El Espíritu Santo me decía que Delcy Rodríguez fue comprada y me mostraba que a ella le habían dado dinero a cambio de cierta información. El Espíritu me insistía en que ella es traidora a la patria y que se mueve acorde a sus intereses.
En ese primer mensaje sobre Venezuela, el Señor también dijo que no se trata solamente de la caída de Maduro, sino de lo que viene después de su régimen.
Voy a destruir al opresor, lo voy a llevar atado en un burro de carga, que lo arrastrará por el piso. Así voy a hacer con los que desprecian mi nombre. Cada uno de ellos será humillado y quebrantado.
Ya he dado la orden a mis ángeles, y están preparados, cada uno con su elemento de destrucción, para cuando el pueblo se levante en este país contra Maduro y ese pueblo sea reprimido.
Cuando el Señor hablaba sobre el hormiguero y la hormiga reina en el mensaje que recibí ayer, veía que una vez quitada la hormiga reina, la mano de Dios venía por el resto de las hormigas. Por eso dice el Señor en 2019 que «cada uno de ellos será humillado y quebrantado». Ahora Dios viene por el resto de estos árboles que no dan buen fruto.
Noelia: Además de haber quitado a Maduro, el Señor también va a quitar el sistema corrupto de control y manipulación del pueblo. Esto es lo que estoy viendo en este momento, y el Señor está anunciando que esto no se ha terminado.
En el mismo mensaje profético recibido en 2019, Dios dijo que cuando Él termine de limpiar este sistema y el terreno esté limpio y preparado, va a colocar un presidente conforme a su corazón.
Hijos míos, escuchen lo que digo: el presidente será quitado y removido de su lugar. Yo enviaré a una persona recta y justa, temerosa de mí. Ustedes no teman, pues ya he dado la orden de establecer un nuevo mandato en este país, para que mi pueblo vea la libertad. Colocaré a un nuevo líder, que se apiadará de mi pueblo destruido y tendrá misericordia en su corazón, y recordará al desválido y al que se muere de hambre.
También quiero compartirles estos dos fragmentos.
Pero para eso falta un tiempo: tiempo de opresión y amargura, tiempo de espera y de quebranto, tiempo de sangre derramada por las calles del país. Caracas verá llanto y sufrirá la pérdida de sus hijos. Los niños sangrarán y sus madres llorarán por el desastre que viene a sus calles. No temas, porque Yo estoy ahí.
…
Aléjense de toda bruja o brujo y levántense todos los que son luz para hacer guerra contra la oscuridad que se encuentra por encima de esta nación. Iluminen para contrarrestar el mal, porque viene rebelión del pueblo y opresión como respuesta. Vienen discordias, arrebatos, disturbios, revueltas, agitaciones, asesinatos, homicidios, planes de guerra, de invasión y de saqueo de los recursos naturales de esta región.
Y ahora les voy a compartir algunos fragmentos de una palabra profética que se llama Resistan el último tramo, que recibí el 29 de julio de 2024, después de las últimas elecciones de Venezuela, donde ilegítimamente Maduro se autoproclamó presidente después de que hubieran elegido a Edmundo.
En esta palabra el Señor habló al pueblo, recordando lo que Él había dicho, porque muchos venezolanos pensaron que la libertad de Venezuela iba a venir a través de esas últimas elecciones, sin tomar en cuenta lo que Dios ya había avisado: que no sería fácil la liberación de Venezuela.
Les quiero compartir estos fragmentos porque lo que más me viene hablando Dios en estos días es sobre lo que viene a Venezuela a nivel humano. Todo el tiempo vuelvo a ver algo como guerra civil o revolución: levantamiento del pueblo, civiles contra civiles, militares contra civiles, militares contra militares, todos contra todos; mucha sangre y muerte en las calles.
Dios especialmente me insistía en que estemos orando, intercediendo, clamando y ayunando por ellos, por los jóvenes, porque a Venezuela no le va a salir barato, y va a costar más vidas y más sangre para llegar a la tierra prometida que Dios tiene para este pueblo.
Este es el tiempo en el que Dios ha escuchado, y todavía falta que sucedan algunas cosas similares a las que sucedieron en el éxodo. No fue fácil que los hebreos sean quitados de la esclavitud de Egipto. Tuvieron que pasar muchas cosas y tuvo que ser por la fuerza.
No será fácilmente, dice el Señor, sino que será por la fuerza, con sangre, con muerte, con revolución; porque el nudo ya es tan fuerte que no se puede desatar de otra manera. Hay que cortarlo con el hacha, dice el Señor.
Noelia: El pueblo va a pasar por una prueba hasta que estas cosas se den, para ver si realmente mantienen la fe en el Señor mientras no ven la promesa de la tierra prometida cumplida.
El sol va a salir sobre Venezuela. El Señor ya lo ha anunciado desde hace varios años, pero que la visión se tarde no quiere decir que no va a suceder, sino que el pueblo debe aprender a resistir y a esperar.
Hijos, dice el Señor, tengan esperanza mientras Yo limpio esta tierra. No permitan que sus corazones decaigan y que su semblante baje, sino que más bien aprendan a escuchar lo que Yo estoy hablando, para no creer ni crearse falsas esperanzas, y entender que la libertad de Venezuela no será sin sangre, sin sudor, sin angustia.
Pero Venezuela va a florecer y va a reverdecer, dice el Señor. Es el futuro que tengo para ella. Será una reina entre las naciones.
Ustedes sigan clamando después de este golpe, dice el Señor. Levántense mañana y sigan clamando por esa libertad que está cada vez más cerca, porque ciertamente voy a extender mi brazo contra este faraón y lo voy a quitar del puesto donde ahora está.
Ustedes van a ver mis maravillas, así como los hebreos vieron mis maravillas cuando los saqué de la tierra de Egipto. Me voy a glorificar, porque no será por la mano del hombre, sino por la mía, dice el Señor. No será sin que exploten todas las cosas. No será una transición suave, sino dolorosa, pero al mismo tiempo poderosa.
Oren por eso y retomen los ayunos, dice el Señor, porque el tiempo está pronto a cumplirse. Las palabras que vienen hablando varios profetas desde hace años se van a cumplir enfrente de sus ojos y ustedes van a glorificar mi nombre.
Hay dos fragmentos más que les quiero compartir, porque cuando estaba orando hoy, el Señor me dijo: «Hijita, mi palabra no caduca». Esa frase me dejó impactada y quiero compartirla con ustedes también.
No será un nacimiento suave ni fácil, repite el Señor, pero Yo voy a estar ahí con los míos, como siempre estuve todos estos años, durante este proceso de limpieza y de restauración de esta tierra. Voy a colocar una bandera de la paz, pero a veces la paz se consigue a través de la guerra.
El Señor decía que los venezolanos tienen que prepararse materialmente y espiritualmente para la guerra. Quiero recordarles esto, porque confirma la palabra que recibí ayer, que dice que esto aún no se ha cumplido en su totalidad y que aún viene más.
Para cerrar con el mensaje de hoy, los dejo con el último fragmento, que también es muy esperanzador.
La ola está hirviendo y a punto de explotar, dice el Señor.
Noelia: Veo revueltas en el pueblo, gente que se levanta, gente que se agita, gente que se ataca y se mata entre ellos. Hay caos en las calles.
Pero Dios dice que cuando estas cosas se vean, ustedes no olviden lo que Él habló. No retrocedan y no le crean al enemigo lo que les habla, diciéndoles que van a estar en la cárcel para siempre, sino que oren para que todas las cosas salgan a la luz, para que aquellos que el Señor está llamando para defender a Venezuela y a la verdad respondan a este llamado.
Veo que el Señor está llamando a líderes de otros pueblos a reaccionar sobre lo que está pasando.
Los amo, hijitos, dice el Señor. No lloren, sino que créanme a mí, porque los venezolanos que se fueron van a volver. En muchos casos se van a tener que ir de las naciones a donde se fueron, porque Venezuela se va a levantar y ellas van a comenzar a caer. Tengan esperanza y vayan preparando sus valijas para volver, dice el Señor, porque estoy abriendo los caminos.
Noelia: Veo que hay vuelos que han sido cortados, pero se van a restablecer para que la gente vuelva. La gente va a volver por cielo, por mar y por tierra, y Venezuela, que fue dejada desierta por la emigración, se va a volver a llenar.
El vaso que fue vaciado va a volver a llenarse, por el poder de mi espíritu, dice el Señor. Ningún hombre se va a glorificar en eso, sino que voy a poner mi nombre escrito sobre esta tierra amada venezolana. Una bandera de la paz se va a levantar en ese país y todos van a glorificar mi nombre y a reconocer que soy Dios.
