Bendiciones, amado pueblo del Señor. Hoy es 20 de mayo del 2024 y estamos aquí nuevamente para hablar a las naciones sobre todo lo que el Padre quiera decir. Dice:
[Apocalipsis 10:11] Y él me dijo: Es necesario que profetices otra vez sobre muchos pueblos, naciones, lenguas y reyes.
Esa ha sido la instrucción del Señor para esta boca profética de estos últimos días. Así que te damos gracias Señor por una nueva oportunidad de congregarnos juntos en el espíritu. Te damos gracias Señor porque nuevamente quieres hablarnos, guiarnos, hacernos entender, prepararnos, fortalecernos para lo que vamos a enfrentar en estos últimos días. Para no solamente lo que se viene para todo el mundo, sino también por donde va a pasar la Iglesia de Dios para ser emblanquecida, para ser purificada, para ser lavada, para ser preparada. Porque Tú nos amas tanto Señor que no nos dejas a la deriva. Tú nos amas tanto que te estás asegurando de que estemos listos y preparados para cuando venga nuestro amado Señor Jesús en las nubes a arrebatarnos. Gloria al Señor, te damos toda la honra. Te amamos Espíritu de Dios, te honramos, Hijo del Altísimo, en el nombre de Jesús. Amén.
Yo (Noelia) escucho al Espíritu de Dios hablar a su pueblo y decir, hijitos, ¿Qué vienen a buscar? ¿Vienen a buscar pan? ¿Vienen por los peces? ¿Vienen para pedirme algo o vienen para recibir algo de Mí? ¿Qué es lo que están deseando escuchar? El Señor hace esta pregunta a los suyos, a los que vienen a escuchar estas palabras proféticas, pero en realidad Él ya sabe la respuesta de antemano. Él ya sabe cuáles son las preguntas de tu corazón. Él ya sabe que son las cosas que le estás pidiendo, lo que estás necesitando, lo que estás buscando. Él ya sabe a qué vienes a congregarte, a estos vivos proféticos.
El Espíritu de Dios dice, hijitos, estoy preparando la tierra de sus corazones para recibir verdades profundas. Estoy trabajando como un Jardinero en estos tiempos y ese jardín en donde estoy trabajando son sus corazones. Yo tengo muchos jardines y trabajo de manera distinta en cada uno de ellos porque no son todos los jardines iguales. No tienen todos los jardines el mismo tipo de tierra. No crecen el mismo tipo de plantas y flores en todos los jardines por igual. Cada jardín tiene sus características, sus distinciones, sus tiempos. Si bien hay reglas principales de jardinería, las cuales hay que respetar, igualmente hay cositas que varían entre un jardín y otro, pero Yo sé acomodarme a lo que cada uno de esos jardines necesita, porque Yo soy el Jardinero perfecto, y dependiendo del jardín en el cual voy a trabajar, son las metodologías que utilizo para ese jardín. Yo sé cómo entrar específicamente en cada uno de esos jardines que en esta especie de parábola representan sus corazones.
Dice el Señor, Yo sé qué tipo de uniforme ponerme, que le agrada al dueño de la casa que tiene ese jardín. Yo sé cómo comportarme como jardinero, pero con distintos carácteres, dependiendo del jardín al que tengo que ir, donde tengo que ir a trabajar. Yo me amoldo, en el sentido de que mi actitud puede variar de acuerdo al jardín al cual tengo que ir a trabajar, porque Soy sabio, y el que tiene sabiduría sabe ubicarse en el espacio donde tiene que entrar, en el lugar donde tiene que trabajar y de acuerdo a la gente con la que tiene que tratar.
[Lucas 13:8-9] Señor, déjala todavía este año, hasta que yo cave alrededor de ella, y la abone. Y si diere fruto, bien; y si no, la cortarás después.
El versículo habla con referencia a que el Señor es el Labrador, el Señor es el Jardinero y Él sabe cómo tratar la tierra. Dice el Señor, pero, hijitos, a veces muchos de ustedes piensan que se tienen que comportar igual en cada una de las situaciones en las que participan, en cada uno de los espacios que les dan o en cada una de las casas a donde los invitan. Esto no es manejarse con sabiduría. De hecho, yo (Noelia) recibo una frase que dijo Pablo en el Nuevo Testamento: a todos me he hecho para ganarlos a todos. Es decir, cuando él estaba con los judíos, sabía cómo tratar a los judíos y cuando él estaba con los gentiles, él sabía cómo tratar a los gentiles para llegar a ellos.
Pablo dijo: a todos me he hecho; es decir, he sabido cómo moverme en cada grupo de personas para quizás poder alcanzarlos a todos y salvarlos. De eso nos está hablando el Señor hoy y quiere impartir sabiduría en esta área, cómo actuar acorde a la situación que estamos viviendo, cómo comportarnos dependiendo del lugar donde estamos, dependiendo del grupo que tenemos frente a nosotros, dependiendo de las características de la persona con la cual estamos hablando quizás. Dice:
[1 Corintios 9:20-22] Me he hecho a los judíos como judío, para ganar a los judíos; a los que están sujetos a la ley (aunque yo no esté sujeto a la ley) como sujeto a la ley, para ganar a los que están sujetos a la ley; a los que están sin ley, como si yo estuviera sin ley (no estando yo sin ley de Dios, sino bajo la ley de Cristo), para ganar a los que están sin ley. Me he hecho débil a los débiles, para ganar a los débiles; a todos me he hecho de todo, para que de todos modos salve a algunos.
Este pasaje explica totalmente lo que el Señor nos dice, a través de estas palabras proféticas. Yo (Noelia) veo en visión a Jesús vestido como jardinero. Y en algunas casas en las que Él entra para trabajar en el jardín, Él se coloca como un uniforme humilde. Pero en otras casas donde Él va a trabajar, Él se cambia el uniforme, y se coloca otro uniforme quizás más importante, que se vea más lujoso, que tiene distintas características. Porque la casa donde va a trabajar es distinta en característica, y los que habitan en ella son distintos.
[Juan 20:15] Jesús le dijo: Mujer, ¿por qué lloras? ¿A quién buscas? Ella, pensando que era el hortelano, le dijo: Señor, si tú lo has llevado, dime dónde lo has puesto, y yo lo llevaré.
El Señor trabaja de distintas maneras, y nos alcanza y llega a nosotros desde distintos caracteres, poniéndose en la piel quizás de distintos personajes, mostrando su cara de distintas maneras, para que tal vez, de alguna de esas maneras, logre alcanzarnos, logre salvarnos, logre ayudarnos, logre purificarnos, o cualquier cosa que Él quiera hacer para nuestro bien. Con este mensaje, el Señor nos quiere hacer entender que Él utiliza distintas maneras de llegar a las personas, y no es siempre un mismo método, no es siempre una misma forma, no es siempre la misma manera. Así como Él trata a las personas de acuerdo a cómo son, de acuerdo al estado en el que están en ese momento que Él las está tratando, aplicando mayor o menor severidad a ese trato, de acuerdo al tipo de vaso que tiene enfrente. Porque si se aplica una vara a un vaso que es de cristal, se va a romper fácilmente. Pero si el vaso es duro, si el vaso es de hierro, si el vaso es de acero, entonces hay que aplicar, quizás, un instrumento que sea acorde a la dureza de ese vaso, para que tal vez el vaso sea transformado.
Dice el Señor, hijitos, ustedes también tienen que aprender a adecuarse a las circunstancias, ustedes tienen que ser sabios y saber dirigirse a las distintas personas con las que hablan de acuerdo a lo que tienen enfrente. No es lo mismo un trato para una «doncella», para una mujer joven, soltera, frágil. Que para un hombre que quizás es un soldado de guerra, para un hombre que el uso de la fuerza es una característica muy fuerte en él, no es el mismo trato, no va a llevar los mismos frutos.
Si ustedes tratan a todas las personas de la misma manera, y yo (Noelia) veo un camaleón, ya que son conocidos porque cambian de color de acuerdo a la ocasión. El camaleón se camufla, dependiendo del ambiente donde está para no ser visto, para que quizás los depredadores no lo puedan encontrar, porque confunden a la piel de este animal con el resto del paisaje. Eso es sinónimo de adaptabilidad, de versatilidad. Como dice la Biblia:
[Salmos 18:25-26] Con el misericordioso te mostrarás misericordioso, y recto para con el hombre íntegro. Limpio te mostrarás para con el limpio, y severo serás para con el perverso.
Tremendo pasaje que describe exactamente lo que el Señor está comunicando en esta hora. Asi como el camaleón que cambia de color de acuerdo a la ocasión, acorde al momento y al lugar donde está, para poder sobrevivir en su caso.
Pero el Espíritu Santo me estaba diciendo que esta capacidad que tiene el camaleón es sinónimo de adaptabilidad y versatilidad. Y el mensaje del Espíritu Santo con esto no es que cambiemos la cara acorde a lo que a nosotros nos conviene, dependiendo de la situación dónde estamos y de las personas con las que estamos. No es que seamos hipócritas en el sentido de mostrar algo que no somos o que nos acomodemos a lo que los demás quieren que seamos. No se trata de eso, en este caso, lo que está queriendo compartir el Señor, sino que seamos adaptables, que seamos versátiles a la hora de predicar, a la hora de evangelizar, a la hora de tratar con distintos tipos de personas, a la hora de interactuar en distintos grupos que se manejan de distintas maneras, a la hora de entrar en distintas congregaciones, a la hora de ministrar a distintos matrimonios, a distintas casas, hogares y a distintas personas, acorde a los problemas que cada uno tenga.
No siempre la misma herramienta tiene que ser usada para un mismo problema, cuando ese mismo problema lo tienen dos personas distintas. No siempre la estrategia es igual, no siempre se aplica la misma herramienta para tratar una misma tierra, porque yo (Noelia) estoy viendo distintos tipos de tierras de los jardines y el Señor me muestra que algunas tierras son duras; veo la tierra de un jardín que es muy dura, está hecha más que nada de piedras.
Y para romper esa piedra, que tiene que ser levantada y removida para reemplazar esa tierra que no sirve en realidad para plantar semilla, por una tierra más blanda, por una tierra más fértil, por una tierra más negra, por una tierra más rica en minerales y demás. Entonces hay que utilizar una herramienta que sea más dura para poder romper esas piedras, para poder levantar esas piedras, para poder sacarlas de ese terreno. No se puede trabajar en una tierra que es dura con una herramienta blanda o que se utiliza para una tierra blanda.
Yo (Noelia) estoy viendo algo como unas palas de jardineros que son blandas, que se pueden utilizar para levantar la tierra, pero más que nada la que es blanda. Veo la tierra que es blanda y se usan estas palitas para eso. Pero si la tierra es dura, se usan una especie de picos. Estoy viendo como picos para romper esa tierra y después con distintos tipos de rastrillos y demás se va como ablandando la tierra para levantarla.
No se puede utilizar estas palitas blanditas para tierras que son tan duras porque las palas se terminan rompiendo, la tierra no puede ser tratada, queda igual que antes y el jardinero no logra sus objetivos en la tierra.
[Jeremías 4:3] Porque así dice Jehová a todo varón de Judá y de Jerusalén: Arad campo para vosotros, y no sembréis entre espinos.
El Señor quiere que entendamos que no podemos usar siempre la misma herramienta, el mismo elemento para todos los lugares, para todas las personas, para todas las situaciones, por más que los problemas sean lo mismo.
¿Por qué el Señor habla de esto? Porque me está haciendo saber ahora el Espíritu, que muchos de ustedes van con la misma estrategia golpeando casas para evangelizar a las personas. Yo (Noelia) estoy viendo unos volantes escritos para repartir a las personas que algunos de ustedes están evangelizando. Y todos los volantes dicen lo mismo. No hay nada de malo con eso, pero a la hora de tratar a la persona cara a cara, más allá de que les den un volante que siempre dice lo mismo, lo cual es lícito, a la hora de tratar a cada persona en particular, lo que quiere el Señor que entiendas con este mensaje profético, es que aprendas a ser como Pablo cuando se hacía de todo para todos, para tratar de ganar a la mayoría posible.
Uno no puede ir golpeando las puertas de las casas, evangelizando y predicando el Reino de los cielos, sin observar, sin discernir a quién se tiene enfrente. No hace falta tampoco ser profeta para que esto se pueda realizar hasta un punto, pero sí es necesario que aprendas a desarrollar cierto discernimiento sobre las personas que tienes enfrente para poder ser efectivo.
Dice el Señor, no se le puede hablar a todas las personas por igual, no se los debe tratar a todos por igual. No sólo esto, sino que yo (Noelia) estoy sabiendo que algunos de ustedes son pastores, y escuchan esta palabra profética y lo que dice el Señor para ustedes, es que no se puede hacer un manual de preguntas y respuestas para las inquietudes que tiene cada persona que se congrega con ese pastor. No se puede hacer un manual idéntico de soluciones para cada persona que busca ayuda de ese pastor. Porque si esto fuera así, ¿para qué necesitamos la guía ya del Espíritu Santo? Si esto fuera así, ¿para qué diría Romanos que aquellos que son hijos de Dios son los guiados por el Espíritu de Dios? Si ya no necesitáramos preguntarle nada al Espíritu de Dios acerca de ¿cómo evangelizar a alguien?, ¿cómo predicarle a alguien?, ¿cómo ministrar a alguien? y solamente nos guiaríamos por un libro, por un manual. Yo nunca lo he visto con mis ojos carnales. Pero Dios me está haciendo saber que inclusive en muchas congregaciones de hoy en día tienen manuales de servicio.
Hay manuales que se van pasando de pastor a pastor cuando van transfiriendo cargos o colocando nuevos pastores al servicio o nuevos líderes, los cuales se tienen que seguir y cumplir a rajatabla. Y el que no cumpla con esa guía que esta en esos manuales es tratado de rebelde, es tratado de llanero solitario como se le dice ahora a mucha gente que no sigue ciertas normas eclesiásticas que están fuera de las Escrituras.
El Señor dice, que si únicamente fuera necesario un manual escrito para saber cómo reaccionar acorde a cada problema específico, para saber cómo responder, para saber cómo ministrar, cómo tratar cada uno de los problemas que las distintas personas de una congregación presentan. Si esto fuera así, Él ya hubiera dejado esto escrito. Pero si este manual y no estamos hablando de la Biblia, que la Biblia debería ser nuestro único manual. Pero el Señor dice, si fuera así, ¿para qué es necesario escuchar al Espíritu Santo? ¿Para qué entonces sería necesario preguntarle al Espíritu Santo? ¿Para qué obedecerle? ¿Cuál sería la sabiduría necesaria que venga de arriba para saber cómo tratar a la persona que está en frente nuestro y que necesita ayuda?
Entonces, no se puede aplicar la misma estrategia, la misma metodología para todas las personas por igual. Yo (Noelia) estoy viendo que una de las razones por las cuales el hacha viene a la casa de Dios, para aquellos ministros que no se arrepientan y vuelvan a dejarse llevar por la guía del Espíritu Santo, es porque ya no le consultan al Espíritu de Dios sobre cómo ministrar los problemas de la gente. Porque todo lo dejan escrito acorde a lo que ellos piensan, sobre cómo tratar estos problemas, y lo han dejado fuera al Espíritu de Dios.
Y de esta manera ya no es importante pedir sabiduría a Dios, revelación, estrategias, soluciones que vengan de lo alto para tratar con ciertas personas específicas, porque ellos dicen que ya lo tienen todo escrito, ya está todo estipulado. Y si vienen cinco personas distintas con un mismo problema, lo tratan igual, porque el manual de ellos que escribieron durante el tiempo otorga la misma solución para los cinco. Sin embargo, si uno ve los resultados que esto está acarreando, según acorde a lo que me muestra ahora el Espíritu de Dios, no son siempre los mismos frutos. De hecho, a veces, la aplicación de esos manuales, que son manuales de hombres y no de Dios, está provocando el efecto contrario.
Y en vez de traer sanidad a la persona, en vez de traer liberación, en vez de traer soluciones que vengan de Dios, que lleven fruto bueno para sus vidas, en vez de hacerlos crecer, en vez de edificarlos, y todo lo que viene del Padre, entonces lo estancan aún más, lo confunden aún más. Esa persona se cristaliza aún más, se inmoviliza aún más. Si estaba enferma del alma, queda peor que antes.
Dice el Señor, hijitos, ¿algunos de ustedes piensan que solo Yo puedo ser un buen Jardinero, adaptable a cada jardín, que sabe cómo manejarse en cada situación y en cada problema específico y distinto que tiene cada uno de esos jardines en los que Yo estoy trabajando? Y ¿ustedes creen, creen o el enemigo les ha hecho creer, que ustedes nunca van a poder tener esa sabiduría para saber cómo trabajar en cada jardín específico? Por la sabiduría de lo alto, y no la de los hombres. Pero si ustedes se acercan más a Mí, buscándome en el secreto de la oración, pidiéndome consejo santo, sabiduría que viene de lo alto, porque dice el libro de Santiago, que al que le falte sabiduría, que la pida a Dios y que Él la daría en abundancia.
[Santiago 1:5] Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada.
Dice el Señor, si ustedes me pidieran el método, la estrategia, la solución que cada persona está necesitando y que viene por su ayuda, Yo se los otorgaría, Yo les enseñaría en qué parte de la Palabra, de la Biblia, está escrita la solución que hay que llevar adelante con esa persona en particular, en ese momento en particular. Si ustedes ayunarían, para buscar mi rostro, las soluciones del cielo se les serían dadas, pero muchos de ustedes se han vuelto incrédulos, no creen, que no solamente estoy esperando que vengan a Mí, que levanten su mirada al cielo para pedirme consejo sobre cómo tratar con esos asuntos de manera separada e independiente, sino que estoy deseoso de concederles esas llaves; porque yo (Noelia) estoy viendo llaves que representan soluciones a esas cosas.
Dice el Señor, hijitos, a muchos de ustedes les gusta estructurarse, pero no en una manera saludable, porque hay estructuras que vienen de Dios, porque hay estructuras santas, hasta el cielo está organizado, y cada uno sabe cuál es su rol y qué tiene que hacer. Y cuando la tierra fue creada, se le fue ordenada para que pudiera subsistir en el tiempo. El orden es lo que posibilita que algo funcione y que cumpla con su propósito. El orden es importante y la estructura también, porque poner estructura a algo es como colocar columnas en un edificio para que no se caiga y para que pueda sostener mucho peso.
Dice el Señor, pero no hay columnas que no vengan de Mí. Las columnas que no vienen de Mí no pueden resistir el peso del edificio. Por eso dice la Palabra que en vano se edifica la casa si el Señor no es el que la levanta. En vano construyen los edificadores si no es el Señor el que edifica esa casa, porque no es por la fuerza humana, sino por mi fuerza. Y hay estructuras, orden divino, y orden bajo el cual las cosas tienen que funcionar. Pero hay una estructura que viene de arriba y otra que es carnal, una estructura que es espiritual y otra que es terrenal.
[Salmos 127:1] Si Jehová no edificare la casa, en vano trabajan los que la edifican; si Jehová no guardare la ciudad, en vano vela la guardia.
En el sentido de que hay estructuras que vienen de Dios y otras que simplemente no lo son. Dice el Señor, hijitos, entiendan que voy a destruir toda estructura de hombre que no viene de Mí. Porque, así como en la antigüedad los fariseos invalidaban la ley de Dios con costumbres de hombres, que los judíos habían ingresado, implantado en su cultura, pero que Dios nunca había mandado. Asimismo, eso está sucediendo en este tiempo. Y voy a destruir estas metodologías humanas que muchas de ellas terminan siendo diabólicas porque no están escritas bajo la guía del Espíritu de Dios y porque le han cerrado la puerta a la manifestación del Espíritu Santo.
Todo lo que en este tiempo esté bloqueando la manifestación del Espíritu de Dios en las congregaciones de los santos va a ser quitado del medio. Yo (Noelia) estoy sabiendo también que muchos de ustedes sí saben cómo tratar a las distintas personas que tienen enfrente cuando van a evangelizarlas, cuando van a predicarles, cuando las están ayudando en cualquier área que necesiten y que ustedes tienen para dar o para ayudarles. Yo estoy sabiendo que hay muchos de ustedes que sí tienen discernimiento para saber cómo tratar al vaso que tienen enfrente acorde a sus características, a sus capacidades, a la situación en la que están pasando en él, acorde al estado en el que están, al nivel de sanidad y de liberación que tienen.
Pero el problema es que para muchos de ustedes sus líderes espirituales les están poniendo esposa espiritual para que ustedes no desarrollen ese discernimiento santo, ni se dejen llevar por el Señor, sino que sigan este manual de hombres.
Dice el Señor, hijitos, entonces así muchos de ustedes, están guardando en sus bolsillos el discernimiento que les he dado. Están callando la voz del Espíritu de Dios muchas veces cuando les está indicando cómo proceder acorde a cada situación para sujetarse a un libro escrito por hombres. Que en realidad cuyo propósito escondido es manipularlos, controlarlos, sujetarlos a ellos, pero no en una manera bíblica, santa y sana, sino como si ustedes fueran sus reos y tuvieran que obedecerle como es si ellos fueran el faraón y ustedes los esclavos.
Dice el Señor, hijitos, ¿hasta cuándo mi pueblo se va a dejar atar por doctrinas de hombres? ¿Hasta cuándo mi pueblo no le va a dar lugar al Espíritu de Dios? Porque muchos de ustedes se quejan de que no tienen poder a la hora de llevar la Palabra de Dios. Que las cosas sólo quedan en palabras.
Yo (Noelia) estoy sabiendo que muchos de ustedes son como las personas que están en la religión de los mormones o de los testigos de Jehová. Que ya se saben todo lo que tienen que decir y responder porque se lo han enseñado para que estén preparados para repetir como loros las respuestas que necesitan cuando se encuentren con distintos tipos de personas en general. No estoy diciendo que todos sean así, pero en general estas religiones que ahora me nombra el Espíritu de Dios, se manejan así. Todo está estipulado, todo está escrito, todo está premeditado y no hay lugar para ningún tipo de libertad bajo el Espíritu de Dios, sujeta a las Escrituras y al liderazgo humano como Dios lo determinó.
Dice el Señor, muchos de ustedes se quejan de estas personas que tocan las puertas de las casas en estas religiones que nombrábamos, aunque hay más y tienen como un discurso ya organizado, estudiado, armado, estructurado y no se mueven de ahí. Pero ustedes son iguales.
Pero yo (Noelia) estoy sabiendo que el Espíritu de Dios viene y toca a varios de ustedes y les da una inspiración santa, una palabra exacta de cómo llegar a cada persona en particular. Y ustedes lo están recibiendo, están sabiendo que es el Espíritu Santo, pero como les tienen miedo a los hombres deciden no hacerle caso al Espíritu de Dios. Estoy hablando de cuando estas inspiraciones son bíblicas, claro. Deciden no escuchar esas ideas inspiradas por el Espíritu de Dios y sujetarse a esos manuales que sus congregaciones les han dado para que se limiten únicamente a decir lo que allí está escrito.
[Isaías 30:1] ¡Ay de los hijos que se apartan, dice Jehová, para tomar consejo, y no de mí; para cobijarse con cubierta, y no de mi espíritu, añadiendo pecado a pecado!
Entonces, en esta historia que estaba contando, el Espíritu Santo se contrista cuando ustedes ignoran su voz. El Espíritu Santo es como una llama que sigue estando dentro de ustedes pero que baja su intensidad. El poder de Dios no se manifiesta en ustedes como a ustedes les gustaría, porque sin darse cuenta no le están dando lugar. Cuando Él viene a golpear a tu puerta no se la abres, pero cuando un hombre golpea a tu puerta sí se la abres. Sin embargo, ¿quién va a tener más inspiración, el hombre o Dios? ¿Quién va a saber guiarte mejor, el hombre o el Espíritu de Dios? Y no estoy diciendo que uno no puede tener un mentor terrenal, un pastor, un guía, alguien que te ayude a crecer en las cosas de Dios. No es eso de lo que se trata este mensaje, porque también la Biblia dice, sujetaos a vuestros pastores. Primero voy a leer este versículo:
[Marcos 13:11] Pero cuando os trajeren para entregaros, no os preocupéis por lo que habéis de decir, ni lo penséis, sino lo que os fuere dado en aquella hora, eso hablad; porque no sois vosotros los que habláis, sino el Espíritu Santo.
[Hebreos 13:17] Obedeced a vuestros pastores, y sujetaos a ellos; porque ellos velan por vuestras almas, como quienes han de dar cuenta; para que lo hagan con alegría, y no quejándose, porque esto no os es provechoso.
Cuando el Espíritu Santo habla, toca los corazones, porque la Palabra de Dios es viva y eficaz, más cortante que arma de doble filo, y entra y divide el alma del Espíritu. Hasta lo profundo de los tuétanos dice la palabra. Cuando el Espíritu de Dios le habla a una persona, le dice exactamente lo que necesita escuchar, porque sólo el Espíritu de Dios sabe por lo que esa persona está pasando, y las palabras exactas que está necesitando, o que le gustaría oír de parte de su Creador.
[Hebreos 4:12] Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón.
Pero ustedes, al hacer lo que yo (Noelia) venía relatando, de dejarse llevar por estos manuales humanos, y de limitarse solamente a decirle a la gente lo que les dijeron a ustedes que tienen que decir, o a leer estos libritos, van endureciendo sus corazones cada vez más a la voz del Espíritu de Dios. Y me viene ese versículo:
[Hebreos 3:7-8] Por lo cual, como dice el Espíritu Santo: Si oyereis hoy su voz, no endurezcáis vuestros corazones, como en la provocación, en el día de la tentación en el desierto.
Dice el Señor, hijitos, allí donde está el Espíritu de Dios hay libertad. Pero ustedes no van a liberar a la gente, ni traerles libertad, si ustedes primero no son libres, sino se mueven bajo la libertad del Espíritu de Dios.
Dice el Señor, sean sabios, antes de salir a evangelizar, pídanme de esas semillas santas, que son esas palabras exactas, que cada persona a la cual van a llegar necesita oír. Intermezclen esas palabras por el Espíritu Santo con porciones de la Biblia, cuando vayan a evangelizar. Prediquen parte de lo que está escrito, más otra parte que sea inspirada por el Espíritu de Dios. Para los que se están preguntando entonces: ¿cómo lo tengo que hacer?; el Señor ya se adelanta y les contesta. Pidan inspiración de lo alto, pidan los dones que concede el Espíritu Santo para utilizarlos, para traer más almas al Reino.
El Señor está hablando de los nueve dones espirituales que están nombrados en 1 Corintios 12. Dice el Señor, porque si ustedes salen solo con la Palabra, la Palabra en sí, si es Palabra viva la que hablan y no palabra muerta de los hombres, esto ya por sí lleva sus frutos. Pero si a más de eso ustedes caminan en poder, en sanidades, en milagros, en ciencia, en profecía, en discernimiento de espíritus y en todos estos poderes que otorga el Espíritu Santo, entonces aún serán más eficaces. Porque me viene el pasaje de Pablo cuando les decía a los hermanos que iba a ir a hablar, a encontrarse con esas personas que se hacían llamar sabios. Y les dijo, iré a vosotros, pero no solamente con palabras, sino con la manifestación del poder de Dios. Dice el Señor, las dos cosas son importantes, realizadas bajo la sabiduría que viene de lo alto, bajo la guía del Espíritu Santo. Dice:
[1 Corintios 4:19-20] Pero iré pronto a vosotros, si el Señor quiere, y conoceré, no las palabras, sino el poder de los que andan envanecidos. Porque el reino de Dios no consiste en palabras, sino en poder.
Ambas cosas son importantes. Y muchos de ustedes empezaron bien pero después se dejaron apagar. Muchos de ustedes empezaron siendo como una llama encendida, yendo a predicar, a compartir el Evangelio, dejándose llevar por el Espíritu de Dios y basando todas sus cosas en las Escrituras. Muchos de ustedes empezaron así, pero después se dejaron apagar como cuando alguien tira un baldazo de agua sobre un fuego que está encendido para apagarlo.
Dice el Señor, yahora se sienten secos, se sienten aburridos, se sienten frustrados, piensan que Dios no está con ustedes, que la Biblia es solamente palabras muertas, que no son reales, que no se cumplen en sus vidas, no tienen testimonios vivos. No han visto las maravillas de Dios en sus vidas, la mano del Señor, como quisieran verla. Pero no es porque Él no quiera hacerlo, sino porque entraste en una religión muerta, donde Dios no está y ni el Espíritu de Dios tiene lugar. Donde quizás se hablan cosas que son verdad, pero después no se practican, no se creen y a un fuego hay que avivarlo. Porque yo (Noelia) estoy viendo una fogata en una chimenea y veo que el fuego tiene que ser atizado, con un soplador de aire. Dice el Señor, el fuego tiene que ser avivado, permanentemente para que no se apague. ¿Cuánto más el fuego del Espíritu Santo tiene que ser avivado?
Dice Dios, avívenlo, no lo descuiden, no se dejen apagar. ¿Por qué creen todas las cosas que les hablan?; atizado, tiene que ser atizado. El fuego tiene que ser atizado. No permitan que el fuego en ustedes sea apagado, ni siquiera menguado. Al contrario, tienen que ser como las vírgenes prudentes y sensatas que tenían sus lámparas llenas de aceite. Por qué ese aceite iba a ser el que mantenga el fuego encendido constantemente ¿Entienden que una lámpara sin aceite se apaga? Ustedes se están dejando robar la unción por el diablo, cuando hacen estas cosas. Ustedes están haciendo que sus lámparas se vayan secando de a poco para ya no alumbrar más.
Hijitos, recapaciten y vuelvan al primer amor, dice el Señor. Cuando hablaban en llamas sobre Mí, en el sentido de encendidos, entusiasmados, enamorados de Mí, y a través de ese corazón que estaba enamorado de Mí en aquellos momentos, cuando ustedes emitían palabras poderosas porque el amor es poderoso. Y la libertad es necesaria, no el libertinaje, no la rebeldía, no la desobediencia, sino una libertad sana, una libertad ordenada, una libertad sujeta; pero los principios que vienen del cielo y no de los hombres o de las tinieblas, es necesaria, para que esa predicación sea contagiosa. Porque ustedes imparten cuando hablan.
La gente se da cuenta si ustedes están atados o no. Y algunos de ustedes quieren ir a predicar para que la gente se convierta, y ellos ven que ustedes están igual o peor que ellos. Peor porque tienen conocimiento de las cosas celestiales y no mejoran. Y ellos tienen discernimiento, para verlos a ustedes y saber con quién están tratando. Y muchos dicen: yo no quiero estar en el estado en el que estás tú. La gente necesita ver testimonio, el testimonio del Espíritu Santo en ustedes. La gente tiene sed, pero tiene sed de aguas que realmente calmen su sed, y no de aguas que los apaguen aún más de lo que están.
Dice el Señor, hijitos, enciéndanse y vuelvan al primer amor. Vuelvan a buscarme en la intimidad. Pídanme que los llene de ideas creativas. Porque hay muchas formas de llegar a un alma necesitada. Pero ustedes aplican la misma técnica una y otra vez. ¿Cómo resisten caminar de esa manera en las cosas espirituales? Es como alguien que caminara constantemente en un bosque petrificado, donde no hay vida, donde no hay nada para ver ni aprender, no hay cosas nuevas, no hay creatividad, ya está todo muerto, no hay nada para hacer. Hijitos, no dejen sellar sus mentes. No se conviertan como zombis espirituales, obedeciendo únicamente lo que les dicen que tienen que hacer, sin preguntarme primero a Mí, sin escudriñar la Palabra para ver si es así.
Dice el Señor, están dormidos recapaciten y despierten, enciéndanse por medio de la oración, de la vigilia, de la intercesión, de la alabanza. Primeramente, en el secreto y después, de manera congregacional, porque es cierto que el hierro con el hierro se agusa, es cierto que espada con espada se afilan, que necesitan afilarse los unos con los otros, y que esto sucede cuando están en comunión con otros hermanos, y que Yo utilizo los otros instrumentos para refinarlos también. Pero primero estoy Yo, el Jardinero perfecto, el único Jardinero que posee todas las herramientas para trabajar en todos los jardines al mismo tiempo, el único Jardinero que posee una sabiduría completa, que no necesita aprender nada, que tiene todos los métodos en su mano para trabajar en el jardín de sus corazones de maneras distintas, acorde a lo que necesitan. Yo soy la solución. Por eso tienes que venir a pedírmela a Mí.
[Proverbios 27:17] Hierro con hierro se aguza; Y así el hombre aguza el rostro de su amigo.
Hijitos, entiendan que hay un pueblo santo que tiene que despertar y no dejarse tocar por esta plaga espiritual, que es este adormecimiento. Porque yo (Noelia) estoy viendo que muchos hablan de la vacuna del COVID diciendo: que las vacunas están contaminadas, que no hay que ponérselas, que contienen sustancias dañinas, que los que se pusieron las vacunas, que les va a pasar esto, lo otro, aquello. Dice el Señor, esa conversación está mucho en sus bocas y una de las teorías o de las que se está hablando es que los que se pusieron la vacuna van a terminar controlados por la élite. Pero yo (Noelia) estoy sabiendo ahora que hay una iglesia que está recibiendo una vacuna espiritual para ser controlada, la vacuna de los fariseos. Dice el Señor, y ustedes se están dejando inyectar esta sustancia venenosa espiritual para que se empiecen a comportar como un zombi que camina sin saber que existe, sin tener una conciencia de lo que hace.
Dice el Señor, esta es la plaga más detestable ante mis ojos. Esto es peor que lo que contienen las vacunas del COVID-19. Porque si al cuerpo le pasa algo, o la persona que se la coloca, se termina muriendo, pero al menos estaba despierta en el espíritu, se va Conmigo. Pero el que se deja poner esta inyección espiritual de adormecimiento, su cuerpo igualmente muere, pero su espíritu no se va Conmigo, porque no veló para cuando venga el Esposo.
Así como habrá en algún momento una especie de plaga zombi que ya se los he anunciado anteriormente en varias ocasiones durante estas transmisiones, donde la gente llegue a comportarse como estos zombis de las películas, donde sufrirán de una enfermedad contagiosa que los hará comportarse así. Y los que estemos despiertos o sanos vamos a tener que huir de ellos, al igual que en estas películas que antes eran fantasiosas, de ciencia ficción, pero que muchas de esas cosas se van a volver realidad, en un futuro cercano.
Dice el Señor, al mismo tiempo, hay una plaga espiritual que transforma a los míos como zombis espirituales, que encima quieren contagiar a los que están despiertos y van por ellos para que se transformen en el mismo estado que ellos están. O, si fuera aún mejor y posible, matarlos. No se dejen inyectar por estos ministros del templo que profanan ese lugar.
Dice el Padre, huyan, porque ellos son como zombis, en el espíritu, son como zombis, que tienen apariencia de estar vivos, pero están muertos. Predicando mitad de verdad y mitad de error para engañar a mis ovejas. Inyectándoles palabras venenosas para que se mantengan quietos, sentados en las congregaciones, sin provocar ningún tipo de problema. Yo (Noelia) estoy sabiendo que a través de esta palabra el Señor te está explicando por qué soñaste tantas veces con zombis. Muchos de ustedes están soñando con zombis.
No solamente porque realmente habrá una plaga en el mundo donde las personas se van a comportar como zombis literales, siendo este un sueño profético que avisa lo venidero; sino que estos sueños también son simbólicos, cuando están soñando con zombis, representa a los hermanos que están dormidos y que les están haciendo daño a los demás, sin saberlo o sin estar conscientes de eso. Los hermanos que están enfermos espiritualmente, y contagian a otros con esa enfermedad, comportándose como entes espirituales que van a donde se les llama, sin pensarlo, sin escudriñar las cosas, sin escudriñar las Escrituras, o sin analizar lo que se les pide, si está bien o mal, simplemente obedecen.
Este es otro de los significados que representan esos zombis en los sueños que ustedes están teniendo. Otros están soñando con su familia que son zombis. En muchas ocasiones tiene que ver con esto que el Señor está hablando ahora.
Dice el Señor, hijitos tengan cuidado, porque estas personas que se están comportando como zombis espirituales en este tiempo, van a venir a morderlos para contagiarlos. Van a intentar que ustedes entren en ese mismo estado en el que ellos están. Harán todo lo posible para adormecerlos otra vez.
Hijitos, defiéndanse, con la espada del Espíritu. Rechacen todo veneno que ellos escupen de sus bocas. Porque muchas de estas personas que están en este estado de zombis en lo espiritual, con respecto a las cosas de Dios, tienen envidia escondida, de verlos a ustedes tan despiertos, velando y entendidos de los tiempos y de las sazones que están viviendo. Protéjanse de este tipo de personas y no se expongan.
Dice el Señor, huyan de ellos (como cuando veíamos en estas películas esas plagas de zombis y la gente huía para esconderse de ellos). Muchas veces ustedes tienen que hacer lo mismo, si ellos no quieren arrepentirse y salir de ese estado. Porque o ellos se convierten a ustedes o ustedes se convierten a ellos. No hay más opciones, como dice Jeremías: conviértanse ellos a ti y no tú a ellos. Y si ellos no se quieren convertir a ustedes, entonces aléjense y guárdense de ellos. Porque los míos tienen que separarse para Mí, los míos tienen que consagrarse para Mí, los míos son míos, los cuido y los guardo celosamente.
Hijitos, denle libertad al Espíritu. Busquen su consejo. Para eso habita en ustedes, dentro de ustedes, para eso han sido bautizados en Él. Dice:
[Jeremías 15:19] Por tanto, así dijo Jehová: Si te convirtieres, yo te restauraré, y delante de mí estarás; y si entresacares lo precioso de lo vil, serás como mi boca. Conviértanse ellos a ti, y tú no te conviertas a ellos.
Hijitos, ábranle la puerta al Espíritu Santo. Déjenlo entrar en sus casas, no le tengan miedo. Porque Él quiere entrar en sus hogares, y en sus vidas espirituales, para sanarlos. Para que Yo me glorifique en ustedes; háganle un lugar, sean hospitalarios con Él. Porque muchos de ustedes tienen miedo de dejarlo entrar, de dejarlo obrar, de hacerle caso, de seguir su guía, de obedecerle. No le tengan miedo al Espíritu de Dios, sino a aquellos que quieren contaminarlos, que quieren destruirlos, que quieren atarlos de manos y pies, que quieren matarlos espiritualmente. No permitan que los lleven a este letargo espiritual. Despiertense, hijitos. Inviten al Espíritu de Dios a que vuelva a obrar en sus vidas. Denle espacio, hablen con Él. Respétenlo, no lo contristen. Escuchen sus correcciones cuando los redarguye. Porque es la única manera en la que van a crecer, obedeciendo la Palabra y siguiendo la guía del Espíritu de Dios.
Hijitos, les estoy hablando en lo secreto a muchos de ustedes sobre estas cosas. Los estoy despertando a cosas que están haciendo los hombres que no están bien. Se los estoy marcando, aún en la Biblia, en dónde dice que eso no está bien, y aún así muchos de ustedes siguen dudando. Fíjense cómo están. Observen la diferencia entre obedecer al Espíritu de Dios y no obedecerle, seguir la guía del Espíritu Santo y no seguirla. Y van a ver cuál de los dos caminos lleva más frutos en sus vidas y les permite a ustedes ser fructíferos, para Mí.
Dice el Señor, y van a ver que ustedes, cuando no sigan la guía del Espíritu de Dios, van a ser como un árbol que se va secando. Van a dejar de dar fruto o van a dar poco fruto y no el fruto que deberían dar. Se van a volver más carnales y menos espirituales. La fe va a disminuir y la frustración va a entrar en sus casas. La sanidad y la liberación se va a retardar. Las cosas van a llevar más tiempo de lo que deberían llevar. Si ustedes no se dejan guiar por el Espíritu de Dios, cuando vayan a predicar, no van a tener, no van a saber qué decir. No van a contar con inspiración que viene del cielo para hablar palabras de poder. Las maravillas, milagros, sanidades y testimonios van a ser escasos.
Dice el Señor, pero si ustedes eligen el camino de dejarse guiar por el Espíritu de Dios, conocerán el poder de Dios. Como dice la Escritura, que cuando fueran bautizados por el Espíritu de Dios, caminarían en poder y llevarían el Evangelio por toda Judea, por Samaria, por Jerusalén y por los rincones de la tierra. Es decir, el Espíritu de Dios otorga poder, dice la Biblia, y recibirán poder cuando hayan recibido al Espíritu Santo y me serán testigos en todos estos lugares. Si ustedes se dejan guiar por el Espíritu de Dios, entonces van a tener un ritmo de crecimiento acorde a lo planeado. Van a ser como árboles fructíferos porque en ese árbol, el Espíritu Santo, sería como la savia que corre por dentro de ese árbol, alimentándolo.
[Hechos 1:8] Recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.
Dice el Señor, la sanidad va a golpear sus puertas más pronto, la liberación no se va a hacer esperar, la inspiración va a sobreabundar. Van a llevar mucho fruto porque van a saber cómo hablar del reino de Dios a los demás. Como Esteban, que estaba lleno del Espíritu de Dios, por eso hablaba con el poder con el que hablaba. Y la gente no se podía resistir a su sabiduría, porque estaba lleno del Espíritu de Dios. Si ustedes se dejan guiar por el Espíritu de Dios, van a ir caminando derecho a su propósito. Van a crecer en todas las áreas. Sus espíritus se van a ensanchar como una tienda que crece. Ustedes van a ver maravillas, milagros, señales. Van a estar llenos de testimonios, pero no testimonios viejos del pasado, sino continuamente.
[Hechos 6:8-10] Esteban, lleno de gracia y de poder, hacía grandes prodigios y señales entre el pueblo. Entonces se levantaron unos de la sinagoga llamada de los libertos, y de los de Cirene, de Alejandría, de Cilicia y de Asia, disputando con Esteban. Pero no podían resistir a la sabiduría y al Espíritu con que hablaba.
Dice el Señor, elijan, y elijan bien, hijitos. Ustedes tienen que sujetarse a sus autoridades en las cosas que sí son bíblicas, en las cosas que sí están manejadas por las Escrituras, en las cosas que sí vienen del Espíritu Santo. Ustedes sí tienen que sujetarse a ellos, cuando disciernan que esas instrucciones, órdenes o guías, estén en el orden de Dios. Pero en aquellas cosas que sus líderes se desvíen, en aquellas cosas o columnas que sean de hombres no tienen que abrazarse. Disciernan, separen y manténganse en una línea bíblica, no permitiendo que les roben la libertad que ganaron cuando creyeron. Los amo, hijitos, sean sabios. Aprendan a adecuarse a cada situación acorde a las necesidades. Pídanme que les dé los instrumentos específicos para trabajar en cada jardín en el que están trabajando, por la sabiduría de Dios. Tengan un balance en todas las áreas. No se vuelvan personas carnales, porque el que no se deja llevar por el Espíritu de Dios termina siendo carnal.
Dice el Señor, porque las cosas espirituales sólo pueden ser entendidas a través del Espíritu, y los carnales no las entienden. Sean bendecidos con este mensaje, atesórenlo como un lingote de oro que hoy les doy. El Señor me hace saber que nos llama a evangelizar, a predicar. Pero bajo la guía del Espíritu Santo de Dios, basados en la Escritura, inspirados por el poder de Dios. Y me insiste con que pidamos los dones mencionados en 1 Corintios 12 para ir a evangelizar con poder, con testimonios, con señales. Dice el Señor, porque esto está disponible para ustedes más que nunca. Crean y no sean incrédulos, levántense de las sillas y muévanse, levántense del sueño y actívense. Y los voy a sanar de toda plaga espiritual para aquellos que se sienten así, como zombis espirituales. Amén.
Dice el Señor, los voy a tocar y les voy a quitar toda lepra espiritual con la que los hayan contagiado. Yo lo puedo hacer y Yo lo quiero hacer. Pero tienen que decidir, seguirme a Mí antes que a los hombres, complacerme a Mí antes que a los hombres y obedecerme a Mí antes que a los hombres, porque la gloria es mía y de nadie más. Me voy a glorificar en mi iglesia. Ustedes van a ver la diferencia entre un hijo de Dios que se deja llevar por el Espíritu y uno que no, la diferencia se va a notar cada vez más, la brecha se va a ampliar y el que no se deje guiar por el Espíritu Santo de Dios, va a quedar muy atrás en las cosas espirituales, pero el que sea como una hoja en el viento, que se deja llevar por el Espíritu Santo, por ese viento, va a crecer como nunca antes. Este es el tiempo de los extremos, de las cosas radicales, donde se eliminan las medias tintas. Y el que se despierte va a estar más despierto y el que se duerma va a estar más dormido. Dice:
[Malaquías 3:18] Entonces os volveréis, y discerniréis la diferencia entre el justo y el malo, entre el que sirve a Dios y el que no le sirve.
El Señor espera que en este tiempo seamos como el viento que no sabe de dónde viene ni a dónde va, oyes su sonido, pero no sabes de dónde viene ni a dónde va. Así son los que son nacidos de nuevos, que se dejan llevar por el Espíritu de Dios.
[Apocalipsis 22:11] El que es injusto, sea injusto todavía; y el que es inmundo, sea inmundo todavía; y el que es justo, practique la justicia todavía; y el que es santo, santifíquese todavía.
Cuando una persona duerme, hay distintos estadíos del sueño y el sueño se va profundizando desde el estado de vigilia, hasta el estado más profundo de sueño. Así, en las cosas espirituales hay distintos estados de adormecimiento. Dentro de varias personas que pueden estar dormidas espiritualmente hablando, no todas ellas están dormidas al mismo nivel de profundidad, al igual que cuando nosotros dormimos hay distintos estadíos del sueño. Lo mismo sucede en lo espiritual, hay algunos que están superficialmente dormidos y hay otros que están profundamente dormidos.
Pero lo que va a suceder en este tiempo donde todo se está yendo al extremo, es que los que están superficialmente dormidos ya casi no van a existir, sino que todos los que estén dormidos van a estar profundamente dormidos. Porque el que no está conmigo desparrama, el que no junta conmigo desparrama, dice Jesús. Y el que no está conmigo está contra Mí y todas las cosas se van al extremo. El que no camina despierto, no solamente va a estar dormido en la superficie, sino que va a estar profundamente dormido. Se va a dormir de verdad, porque los grises desaparecen.
[Mateo 12:30] El que no es conmigo, contra mí es; y el que conmigo no recoge, desparrama.
Por eso el tiempo de despertar es ahora, porque después va a ser más difícil despertar de ese sueño. No imposible, pero sí más difícil al punto de que la única forma de despertar a esas personas en ese estado de máxima profundidad del sueño espiritual en la que van a estar, únicamente va a ser a través de cosas duras, extremas, de golpes, de situaciones muy difíciles, de pruebas extraordinarias. Porque ya con las cosas así, con un llamado superficial, la persona estará tan dormida que no reacciona.
Entonces mejor despierta hoy, para que el Señor no tenga que aplicar esos métodos extraordinarios para despertarte después, porque quizás no haya otra manera de levantarte del sueño. Amén. Sé inteligente y responde al llamado del Señor de despertar y de levantarte de ese sueño. También despierta a otros de su sueño. Porque los zombies no tienen problemas de contagiar a otros, no tienen vergüenza, no pierden tiempo. Van a cazar almas para que entren en el mismo estado en el que ellos están, o para matarlos y comérselos. Cuánto más nosotros no tenemos que tener vergüenza para despertar a los que están dormidos, para contagiar la vida en la que caminamos, al que se siente muerto o está literalmente muerto espiritualmente.
Dice el Señor, actívense y los que estén encendidos, enciendan otras llamas, y los que se dejen guiar por el viento del Espíritu Santo, soplen a su vez de ese viento en los demás que tienen su fogata menguando o que casi se apaga. Impartan, compartan y sean misericordiosos con el que no está en el estado en el que ustedes están, si es que están encendidos. Yo los voy a ayudar, porque eso es lo que quiero que hagan. Amén.
Señor grande, bueno, Espíritu vivificante, capaz de resucitar a los muertos, que en este tiempo estás resucitando a muertos espirituales, que están sentados en congregaciones que a su vez están muertas. Espíritus que no tienen vida y que necesitan, que los vivifiques, oh Jesús, y así como en el momento en el que fuiste resucitado, muchos muertos se levantaron de las tumbas y también resucitaron. Eso vas a hacer y estás haciendo en este tiempo en tu iglesia Señor, estás llamando a muchos a salir de sus tumbas espirituales. Los estás llamando por sus nombres a que se levanten de esas lápidas, de esos féretros.
Yo (Noelia) estoy sabiendo que muchos de ustedes sueñan que están muertos, estando dentro de un ataúd. Para muchos de ustedes esto es lo que significa ese sueño, que están muertos espiritualmente hablando y el Señor quiere que resuciten, que vivan, que sean vivificados por su Espíritu.
Gracias Señor, porque en este momento soplas ese aliento de vida que, así como lo soplaste en la boca de Adán para que cobre vida Señor, así estás soplando en este momento para muchos que estaban muertos ¡vivan! Gracias, Espíritu de Dios, porque gracias a ti todas las cosas están vivas y por ti se mueven y caminan y hablan. El mismo Espíritu que se movía sobre las aguas en el principio, se sigue moviendo hoy en las aguas de nuestros espíritus para agitarlas y que quizás nos levantemos del sueño.
Dice el Señor, ¡Vivan!, hijitos, sean vivificados, sean resucitados ahora. Yo (Noelia) veo literalmente espíritus que se levantan dentro de los cuerpos como si hubieran estado durmiendo o como invernando al igual que un oso, por mucho tiempo. Pero ahora veo que se levantan estos espíritus, como cuando alguien se despierta de un sueño largo y sale de su letargo espiritual.
Dice el Señor, hoy les hablo a sus espíritus y los llamo a vivir y caminar hacia Mí, hacia la vida, hacia la luz, hacia el amor, hacia el poder de una vida indestructible.
Yo (Noelia) veo que el Señor está bautizando con el Espíritu Santo ahora. El Espíritu de Dios está bautizando a algunos de ustedes ahora en el Nombre de Jesús. Lo veo en forma de agua que cae sobre ustedes, en otros en forma de viento que entra, en otros en forma de llama que se enciende, de fuego. Porque el Espíritu se manifiesta de distintas maneras. Oh, es tan hermoso el Espíritu de Dios. Bautiza, Señor Jesús. Porque dijo Juan el Bautista, yo bautizo en agua, pero el que viene detrás de mí bautizará en Espíritu Santo y en fuego. Y eso es lo que el Señor está haciendo ahora.
[Mateo 3:11] Yo a la verdad os bautizo en agua para arrepentimiento; pero el que viene tras mí, cuyo calzado yo no soy digno de llevar, es más poderoso que yo; él os bautizará en Espíritu Santo y fuego.
Reciban al Espíritu Santo los que no habían sido bautizados ahora en el Nombre de Jesús. Hablen en lenguas en el Nombre de Jesús. Yo (Noelia) estoy viendo manos que se calientan ahora por el fuego del Espíritu. Otros sienten el fuego en el pecho o en distintas partes del cuerpo, otros en la cabeza, porque están siendo ungidos por el Señor.
Dice el Señor, caminen en mi Espíritu y conocerán lo que verdaderamente es estar vivo. Porque una cosa es estar vivo en el cuerpo y otra en el espíritu. No hay comparación. Se puede estar vivo en el cuerpo, pero muerto en el espíritu. Se puede estar vivo en el cuerpo y vivo en el espíritu. Esto es lo que quiero para ustedes. Reciban esta vida. Ahora me viene el versículo que dice:
[Juan 3:5] Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios.
O lo podemos entender como: no puedes conocer el reino de Dios. Y muchos de ustedes no conocían el reino de Dios porque no estaban bautizados por el Espíritu de Dios. Nacidos de nuevo en agua y en espíritu. Pero a partir de hoy lo vas a conocer. Porque Dios te bautiza en ese Espíritu Santo.
El Señor hoy ha agitado aguas, ha generado preguntas sobre cosas que hablé antes con respecto a la evangelización. A estos manuales que el Señor nombraba y demás. La tarea que siento que Dios les quiere dejar en esta ministración es que todas las prácticas que ustedes están llevando a cabo en esta área y en las cuales tengan preguntas, que vayan a la Biblia y consulten allí si esto es así como se las están enseñando o no. Si esto se practicaba en la manera que ustedes lo están haciendo o no. Según las Escrituras. Y que lleven todo esto en oración para que el Espíritu Santo siga trabajando en esta área con ustedes. En cada uno en particular.
Recuerden que cada uno es un jardín distinto. Que no todos estamos pasando por lo mismo. Pero cada uno sabe en qué parte de este mensaje se ha sentido tocado. Allí es donde esa parte la tiene que hablar con el Señor. Y escudriñar las Escrituras si esas cosas son así. Después tomar una decisión acerca de eso. Amén.
Los amamos, los bendecimos. La gloria y la honra sea para nuestro único Dios, el Salvador de todo aquel que cree. El Vivificador de las almas dormidas. El Despertador perfecto. El que llama a las almas a levantarse para servirlo.
Bueno, saludos desde Argentina, hermanos. De acá, Noelia y de mi esposo, maestro y pastor de este ministerio, Mandala Weber. Amén.
