En este tiempo estoy llamando, dice Dios.
Estoy llamando a que se conviertan a mí de todo corazón.
Estoy llamando a que se santifiquen para mí.
Estoy llamando a que el ladrón deje de robar y devuelva la prenda.
Llamo al pecador al arrepentimiento.
Llamo al ciego a que venga a la luz para que pueda ver lo que antes no veía.
Llamo al que maltrataba a su mujer a que baje el puño.
Llamo al que tiene para que le dé al que no tiene.
Llamo al menesteroso a que confíe en mí.
Llamo al rico a que entienda que la vida eterna vale más que todas las monedas del mundo.
Llamo a las mujeres a que abandonen sus deseos carnales de lujo, lo cual es lujuria.
Llamo a los pastores a que se arrepientan de la codicia y de abusar de mis ovejas.
Llamo a los hijos a que no abandonen a sus padres envejecidos como si fueran basura descartable.
Llamo a los latinos que están tibios a calentarse por mí.
Llamo a ministerios a servir.
Llamo a amas de casa a interceder por los míos y por los perdidos.
Llamo a los evangelistas a tirar la red.
Llamo a las esposas a amar a sus esposos.
Llamo a los esposos a dejar de ser infieles a sus esposas, inclusive en su corazón.
Llamo al maestro a que alimente a mis niños.
Llamo a los profetas a hablar la verdad.
Llamo a las madres a dejar de negar su maternidad.
Llamo a los apóstoles a revisar las obras levantadas en mi nombre.
Llamo a los niños a adorarme, y a los jóvenes a amarme.
Llamo, llamo, llamo, y no dejo de llamar.
Si tú escuchas mi voz, no endurezcas tu corazón, porque soy Yo el que te llama, tu Padre Celestial. Amén.
[Filipenses 3:14] Prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús.
[2 Timoteo 1:9] Nos salvó y llamó con llamamiento santo, no conforme a nuestras obras, sino según el propósito suyo y la gracia que nos fue dada en Cristo Jesús antes de los tiempos de los siglos.
[1 Pedro 1:15-16] Como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir; porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo.
[Romanos 8:28] Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.
[Hebreos 4:7] Otra vez determina un día: Hoy, diciendo después de tanto tiempo, por medio de David, como se dijo: Si oyereis hoy su voz, no endurezcáis vuestros corazones.
